Aprender de la derrota
Anoche se decidió en el Santiago Bernabé la primera competición de la temporada en el fútbol español: la Supercopa, que enfrentaba al campeón de Copa con el vencedor de la pasada Liga. Tras un primer partido en que el uno a cero a favor del Sevilla C.F. dejaba la eliminatoria más que abierta, tanto el conjunto del Nervión como el Real Madrid afrontaban el partido de vuelta con muchas posibilidades que permitiesen por un lado confirmar el proyecto ganador del Sevilla, y por el otro, alejaran las dudas que la mala imagen mostrada durante la pretemporada, había sembrado sobre el nuevo Madrid de Schuster. El marcador fue claro: tres a cinco para los sevillistas y una muy preocupante imagen ofrecida por el Real Madrid. No obstante, el conjunto blanco mantiene aun un recodo de esperanza, y es que tratándose de comienzos de temporada, aun hay tiempo de discriminar los problemas y hallar soluciones, aunque eso sí, sin mucho margen de maniobra en lo que al mercado de fichajes se refiere. Así pues, el cuerpo técnico merengue debe realizar un análisis a fondo de las posibilidades y debilidades de su equipo y encontrar la forma más adecuada de hacer crecer al equipo utilizando las piezas que forman la actual plantilla merengue.
Pero antes de entrar a razonar las consecuencias que la Supercopa puede tener sobre ambos equipos y centrarnos en la búsqueda de soluciones para el Real Madrid, con el objetivo de ilustrar el posterior análisis, lo más apropiado sería diseccionar el partido de ayer.