
Así, aunque la perdida de minutos de juego sea lo más llamativo para el espectador, Bojan es hoy un jugador mucho más hecho que un año atrás, por lo que nada parece desacreditar la decisión del cuerpo técnico de mantener al canterano en la disciplina culé. Si la cesión de un joven talento debe buscar evitar el estancamiento en su evolución, el crecimiento de Bojan durante la última temporada demuestra que su formación siguió una línea excelente. Además, aunque el fichaje estrella de un nueve como Ibrahimović pueda interpretarse en primera instancia como algo negativo para el jugador, lo cierto es que Bojan puede ser uno de las más beneficiados por el fichaje del sueco.
Con Samuel Eto’o y Bojan en la plantilla azulgrana, el Barça adolecía de la falta del tipo de delantero fuerte físicamente y poderoso en el juego aéreo capaz de desatascar un partido en el que el equipo no pueda imponer su juego. Así pues, la llegada de un tercer delantero de este perfil hubiese sido lo más recomendable, pero entonces, con Eto’o como ariete titular, el nuevo fichaje le habría robado muchos minutos a Bojan a la hora de entrar desde el banquillo como una solución para dar la vuelta a un marcador adverso. Ahora, en cambio, Ibrahimović cumplirá tanto con el rol de delantero centro titular como con el de ariete rematador, quedando Bojan como primer suplente del sueco y principal alternativa del técnico cuando se requiera sobre el césped la presencia de un segundo delantero.
