
En el sueco Mikael Lustig, el Celtic tiene un activo muy valioso en este tipo de acciones. Central en origen, ha terminado por hacerse importantísimo en el equipo como lateral derecho. Ejerce el tan manido rol de tercer central desde una banda. Cierra por dentro permitiendo a su equipo trazar línea de cinco cuando toca defender el área. Lustig se va al centro y Matthews, que es lateral pero juega por delante, es quien compensa el movimiento. Pero no cualquier central sirve. Si Lustig se ha hecho fuerte en esta posición, no es sólo por sus labores «de central» sino sobre todo porque cuando le toca hacer de lateral responde muy bien. Correcto técnicamente, se suma poco pero inteligentemente al ataque y lleva peligro con sus centros cuando va por fuera, o con su imponente llegada cuando va por dentro. Hoy le esperará Neymar, y no nos imaginamos un rival peor para Lustig. Será una prueba durísima. Veremos si sobrevive.
