
Sergio Busquets:
El de Badía es el titular y, en principio, indiscutible. Es difícil imaginar que el Barça 2014-15 no arranque con él como mediocentro titular. No obstante, como vimos ayer, sus cualidades en la posición distan bastante de las que usualmente busca Lucho en sus pivotes. Más acompañante que origen, el fuerte de Busquets no es la batuta, ni está en el primer pase ni en la base de la jugada. Sus características son otras, perfectas para jugar al lado de un interior como Xavi, y veremos si sin el de Terrassa cambian, si Luis Enrique se inventa a un interior que vuelva a legitimar su juego, o si encuentra un tercer camino alternativo que en plena pretemporada todavía no es posible adivinar. Si se decanta por acercar a Busquets a su plan, tiene un precedente con el que ser optimista. La temporada que Tito Vilanova dirigió al primer equipo, en el tramo de temporada que fue desde el primer clásico de Liga y la reaparición de la enfermedad del técnico azulgrana, el equipo inició una mutación hacia una versión más vertical en la que, con Iniesta como falso extremo izquierdo, en los interiores Cesc ganaba peso a los mandos al mismo tiempo que lo cedía Xavi sin que esto llevara forzosamente a una incompatibilidad. El trasvase de poderes trajo consigo varias consecuencias, siendo una de ellas que el 6 pasaría a influir sobre zonas más adelantadas y próximas a la mediapunta, quedando la gestión de la base para Busquets. Sergio respondió, y ayudado por una maraña de líneas de pase dibujada por Tito desde la pizarra que le pondría más fácil las cosas, dio un significativo paso al frente erigiéndose como un elemento autónomo en la creación.
Javier Mascherano:
Apuesta de Luis Enrique desde el primer día, cuando el argentino parecía tener pie y medio fuera del Barça, las declaraciones de técnico y jugador, y los movimientos del club en los despachos, hacen pensar que su lugar en el nuevo Barça estará en mediocampo. De ahí huyó con Guardiola, incapaz de seguir el ritmo infernal que marcaba la circulación a pies de Xavi, Iniesta o Messi. Cuando parecía haberse quedado sin sitio en aquel Barça, encontró refugio como central. El juego le beneficiaba, y como zaguero le pedía una aptitudes tan concretas y más próximas al que era su rol de mediocentro en Anfield que a lo que de un central standard se espera, que el argentino disimuló por completo su escasa familiaridad con la demarcación. A medida que con el declive de Xavi el Barça perdía control, ese rol tan especializado de los centrales se matizaba, y cada vez más debían ejercer como tales. Conocer los entresijos de la demarcación, seleccionar y sacar a pasear virtudes que El Jefecito, fuera de lugar, no mostraba. Sin embargo, aunque un determinado contexto llevó a Mascherano a la defensa y la pérdida de ese contexto lo iba sacando de ella, no ha sido hasta la llegada de Luis Enrique que el Barça se ha planteado devolver al argentino a la medular. Quizá porque la falta de centrales en la plantilla obligaba a postergar con Mascherano, lo cierto es que hace algunos años que la cuestión está sobre la mesa. El Barça de después de Xavi controlará menos, y si el argentino no era mediocentro para el 6, tal vez pueda serlo en un equipo donde el de Terrassa no tenga el mismo peso.
Ivan Rakitic:
Nuestro repaso de ayer a los mediocentros de la carrera de Luis Enrique como entrenador, terminaba en Vigo con el danés Krohn-Dehli. En él encontrábamos a un extremo reconvertido a pivote para que su técnica y visión en el pase, interviniera desde el inicio de la jugada y así permitir una salida limpia y un futuro escenario ventajoso en el momento de la pérdida. Si esto era ayer, anteayer fue el turno de analizar el fichaje de Ivan Rakitic por el F.C.Barcelona, exponer las incógnitas al respecto del rol que para él tiene en mente Luis Enrique, y esbozar cuáles pueden ser las alternativas que maneje el técnico. Hablamos de su papel de mediapunta en Sevilla, de su posible encaje en la demarcación de interior en el esquema culé y, finalmente, de su concurso con Croacia en el Mundial, actuando en la base de la jugada por detrás del madridista Modric, y de cómo, en esta posición, su función guardaba no pocas similitudes con la del Krohn-Dehli que se «inventó» Lucho en Vigo. Ciertamente, Ivan es lo más parecido al danés que tendrá Luis Enrique en la primera plantilla para jugar de mediocentro, junto a una reconversión todavía más improbable de Andrés Iniesta. Un rol que rompe con lo visto los últimos años en el Camp Nou, pero que sigue la línea de lo que ha propuesto hasta ahora el asturiano en sus anteriores equipos y que casa con la necesidad del conjunto culé de encontrar alternativas a los varios e importantes agujeros que deja el declive de Xavi. Rakitic ahí soluciona la cuestión del primer pase, de la gestión de la base de la jugada y redistribuye los equilibrios de la dicotomía entre el mediocentro como apoyo y el mediocentro como generador, que acompaña al debate sobre la posición en el nuevo Barça de Luis Enrique.
Gerard Piqué:
Es la última de las opciones que planteamos, aunque con matices. Cierto es que Johan Cruyff nos apuntó algo cuanto menos jugoso en un Catalunya- Argentina de 2009, pero de entrada suena extraño que esta temporada vayamos a ver a Gerard como centrocampista en el Barça. Otra cosa será que, visto el gusto de Luis Enrique por iniciar con tres pasando atrás al mediocentro, que las cualidades de Busquets no casan mucho con esta fórmula y que con Neymar, Messi y Luis Suárez arriba la amplitud por banda presumiblemente la tendrán que dar los laterales, Piqué se convierta en ese mediocentro que juega entre centrales…sin dejar de ser defensa. Hasta el momento es el mejor de la plantilla dando ese primer pase, y en salida ofrece recursos tanto en el envío corto como en largo y hasta en conducción, pero habría que ver qué rol da Luis Enrique a Busquets si finalmente es Piqué quien ejerce de mediocentro camuflado.
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