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F.C.Barcelona

Sergio_BusquetsSiguiendo con el análisis del inicio de temporada protagonizado por el F.C.Barcelona, otro de los aspectos en los que debemos detenernos es en la fase inicial de la construcción del juego. Este aspecto resulta crucial en el esquema de Guardiola y la base sobre la que el equipo edifica su juego, por lo que hemos podido observar como el técnico azulgrana ha planteado algunas modificaciones buscando potenciar esta fase del juego. En su día ya analizamos la alternativa de retrasar al mediocentro situándolo entre los centrales y mandar, a la vez, a los dos laterales hacia adelante. El objetivo de este mecanismo es el de mejorar la salida desde al defensa generando espacios en la demarcación del mediocentro, y así minimizar los inconvenientes de contar con un pivote, en ocasiones demasiado estático, como es Touré Yaya. No obstante, esta variante se ha encontrado con dos problemas a la hora de lograr continuidad, por un lado, y paradójicamente, el gran estado de forma de Eric Abidal, y por el otro el bajo momento que atraviesa Touré. El internacional francés no es un lateral de recorrido capaz de ocupar el carril a la manera de un carrilero y de asumir responsabilidades ofensivas. Su rol es distinto, y se centra en el despliegue físico, el apoyo defensivo a los dos centrales y su capacidad para cerrar al segundo palo en un centro desde la banda contraria. Con Abidal, el tercer central en el inicio de la jugada no es el mediocentro sino el lateral izquierdo. No obstante, el hecho de que el francés posiblemente esté protagonizando sus mejores actuaciones desde que llegó al Barça, y a que su presumible alternativa en la demarcación, Maxwell, todavía debe adaptarse a la dinámica del equipo y a su juego, han convertido a Abidal en un  fijo para Guardiola en el lateral izquierdo. Paralelamente, tampoco el rendimiento de Touré está empujando al técnico a prescindir del buen momento del lateral para potenciar el fútbol del marfileño, pues el Touré actual está lejos de ser el futbolista dominante y absolutamente clave en el tramo final de la pasada temporada. Así pues, ahora mismo no parece claro que potenciar al mediocentro africano a cambio de prescindir de Abidal sea una elección beneficiosa para el equipo.

guardiola Después del triplete, el Barça de Guardiola afrontaba una temporada altamente complicada y con muchas variables a controlar tanto en el propio grupo como en el entorno. Todo está dispuesto para facilitar que se difuminen los objetivos a corto y medio plazo. La mayoría habla de los futuros títulos y no del siguiente partido. El recuerdo del triplete es tan bello que parece que se olvide que para alcanzarlo fueron necesarios cerca de sesenta partidos. Los títulos son posibles por cada una de las victorias conseguidas durante la temporada, y éstas, a su vez, son producto del juego desplegado por el equipo.  Transcurridas ya diez jornadas de Liga, pues, es un buen momento para detenerse y analizar el recorrido del equipo en lo que llevamos de temporada. El primer error a la hora de comprara el actual Barça con el que logró el triplete es evidente: no son los mismos jugadores. Ibrahimović ha substituido a Eto'o, Márquez ha tenido problemas físicos, lo mismo que Henry e Iniesta, ha aterrizado Chygrynskiy, etc. El segundo error es no tener en cuenta los tiempos en la competición, pues nunca estará igual el equipo en el último tramo de la temporada que en el primero. De este modo, si comparásemos al Barça que ha comenzado esta temporada con el que empezó la pasada tropezando ante el Numancia y el Racing, es evidente la mejoría. No obstante, como rehuimos las valoraciones en base a los resultados y no creemos que las comparaciones tengan mucho sentido en la formación y crecimiento de un equipo de fútbol, entendemos que lo más adecuado es centrar el análisis única y exclusivamente en estas diez jornadas de Liga, cinco de Champions League y en las dos supercopas.

fcbarcelonaAunque lo que nos enamora es el balón, es indudable que la actual temporada del Barça estará marcada, en el ámbito institucional, por la carrera electoral que concluirá con la celebración de elecciones a finales de temporada. Desde EUMD no vamos a tomar partido en la disputa, por lo que nos mantendremos al margen de todos aquellos aspectos que no tengan que ver con el fútbol. Entendemos que tenemos una responsabilidad para con los lectores que depositan su confianza en nosotros, y queremos huir por completo de aquellas actitudes que puedan ser interpretadas como una voluntad de crear opinión aprovechando el blog como altavoz. Es por esto que nos gustaría que se viera el siguiente post y los que puedan venir en un futuro, no como un posicionamiento ni como un análisis en base al escenario electoral particular del F.C.Barcelona, sino como una reflexión y punto de partida para el debate sobre aspectos generales en la gestión deportiva, válido para cualquier club de fútbol y independiente de las personas involucradas. Hecha esta, entendemos, necesaria introducción, y centrándonos en el proceso electoral que tendrá lugar al final de temporada, se debe señalar un aspecto novedoso y singular de estas elecciones como es la entrada en vigor, por primera vez, de la limitación de mandatos del actual presidente. Por primera vez en la historia del club, el relvo en la presidencia no responderá a un momento de crisis institucional y deportiva que provoque los anhelos de revolución de los socios. En esta ocasión, la situación deportiva del club es poco menos que óptima y no parece que los candidatos a presidir el F.C.Barcelona puedan fiar sus opciones al habitual baile de nombres. En estas elecciones será difícil "comprar" la ilusión de los socios, pues el actual equipo ya ilusiona, por lo que presumiblemente en esta ocasión, el debate se dirija más hacía una discusión acerca de estructuras, que de nombres. En este sentido, en el ámbito deportivo, una de las cuestiones susceptibles de ser debatida es la figura del secretario técnico, la cual, queremos analizar en esta ocasión.

Dani AlvesPor si el imperdonable tropiezo en casa ante el Rubin Kazan del pasado martes no fuese suficiente, la derrota ante el equipo ruso deja además, otra secuela más importante si cabe, que el mismo resultado del partido, como es la lesión de Dani Alves. El lateral azulgrana, a causa de una rotura del recto interno del muslo derecho estará alejado de los terrenos de juego de tres a cuatro semanas. La importancia de la ausencia del brasileño no debe enmarcarse, únicamente, en el nivel individual del jugador, sino que Alves, en el equipo de Guardiola es uno de los futbolistas clave por lo que supone para el colectivo y por el peso que adquieren en el juego. Desde el lateral, Dani Alves no es sólo el encargado de cerrar la banda en defensa y doblar al extremo en ataque, sino que su incidencia en el equipo va más allá. Dejando de lado aquellos aspectos más específicos de la posición de lateral y que, por lo tanto, puede cubrir su eventual sustituto, que seguramente sea el capitán Carles Puyol, lo que convierte a Alves en un lateral diferente y, posiblemente, en el más determinante para su equipo, es su capacidad para ofrecer unas prestaciones que van más allá de las de un mero lateral. Así, en el Barça de Guardiola, las principales aportaciones de Dani Alves son, por un lado, su capacidad para empujar al equipo a la presión, y por el otro, la posibilidad de crear superioridad numérica en el centro del campo.

Guardiola_Emery Tras los compromisos internacionales vuelve la Liga para el actual líder de la competición, con un partido aparentemente nada fácil ante el Valencia en Mestalla. El virus FIFA se ha cobrado la baja de Henry, y hombres como Xavi, Iniesta o Messi no parecen llegar en las mejores condiciones, aunque todo parece indicar que estarán a disposición de su técnico para enfrentarse al equipo de Unai Emery. No obstante, las bajas Marchena y sobretodo Joaquín y seguramente David Villa, desnivelan la balanza a favor del equipo dirigido por Guardiola. En una competición tan bipolar en que Barça y Madrid parecen jugar una Liga y el resto de equipo otra, las posibilidades de que los dos grandes se dejen puntos por el camino pasan en gran medida por la capacidad de sus rivales de plantearles problemas con el balón en los pies. No hablamos obviamente que los equipos traten de quitarle el balón al Barça, ya que eso es, hoy por hoy, una quimera, pero si es importante para tener éxito ante el actual campeón, obligar a los azulgranas a correr hacia atrás, a que los hombres creativos deban bajar a defender cerca de portería y, así también, ensuciar su transición defensa-ataque. Si el objetivo del Barça es el de monopolizar el balón y a partir de este control dominar el juego, para que el equipo de Guardiola esté incomodo será vital que el rival, cuando tenga el balón, sea capaz de mover a los futbolistas del Barça.

Botía

botia Titular en el Sporting de Gijón hasta que fue reclamado por la selección sub-20, parece que Preciado le reserva un papel importante en el equipo. Formando de central diestro y ejerciendo de libero, es la referencia del equipo a la hora de organizar la línea y una solución a las pérdidas de posición del otro central, Gregory, gracias a su acierto en las coberturas. Además, su ubicación sobre el perfil diestro potencia su capacidad para sacar el balón, lo que favorece la propuesta futbolística de su técnico. No obstante, su función en la elaboración se limita a la de acompañar la jugada sin asumir ningún riesgo con el balón en los pies. Si bien esto permite evitar las perdidas en zonas comprometidas, limita su incidencia en el juego del equipo. Por su parte, en la selección, donde ha sido titular en el centro de la zaga junto al zaragocista Laguardia, el seleccionador Luis Milla lo ha relegado a un papel muy secundario, encorsetándole en la posición de central zurdo. En lugar de potenciar sus cualidades -como sucede en el Sporting- esta demarcación dificulta su juego natural, dejándole como actor de reparto en lugar de protagonista. Valoración de la cesión: El contexto para el crecimiento de Botía es favorable. Cuenta con un técnico que parece confiar en él y un equipo con una propuesta acorde a sus características futbolísticas. Algo tímido hasta el momento, con el paso de las semanas deberá aumentar su trascendencia en el juego.

pedroLas crónicas hablan del acierto en el planteamiento de Hugo Sánchez. Se apuesta por que el mexicano ha encontrado la tecla que permitirá ahogar el juego del tricampeón, con su planteamiento de marcas individuales a Xavi e Iniesta, y la presencia de Guilherme en mediocampo para controlar las subidas de Dani Alves. No obstante, nos atreveríamos a decir que Pep Guardiola estaría muy contento si a partir de ahora los rivales repiten el planteamiento del Almería, pues con éste el rival renuncia a la más mínima opción de lograr la victoria y en el noventa por ciento de los casos, caerá por goleada. Nos atreveríamos a decir, pues, que el Almería tuvo suerte al perder por uno a cero, porque si Messi e Ibrahimović hubiesen estado algo más acertados leyendo el partido, menos desgastados por la acumulación de partidos, si Iniesta se hubiese presentado al partido con una mejor forma o Rafa Márquez no hubiese disputado sus primeros minutos como titular esta temporada, seguramente hubiésemos asistido a un partido calcado a los muchos que protagonizó el equipo de Guardiola en su estadio la temporada pasada. No obstante, el Barça contó con numerosas ocasiones de gol, las cuales ya sea por la falta de acierto, por la intervención de Diego Alves o como producto del azar –nos referimos sobre todo a la jugada del doble poste de Xavi e Iniesta- no logró materializar.

Piqué Durante la pretemporada Pep Guardiola, cuestionado sobre la posibilidad de que tras ganar el Triplete la motivación del grupo se resintiera, defendió que si bien el equipo logró una temporada inmejorable, ni en uno sólo de los partidos el juego había sido perfecto. El mensaje del técnico era claro, el objetivo es seguir creciendo futbolísticamente, y en ese sentido se deben entender decisiones como el cambio de Ibrahimović por Eto'o. En esta línea, Johan Cruyff en su columna semanal en El Periódico abundaba en esta necesidad del equipo de Guardiola de no conformarse con el nivel que demuestran hoy en día y pretender alcanzar cotas más altas en lo que al juego se refiere. Por regla general se acostumbra a señalar el éxito como un factor nocivo en la ambición de un deportista. No obstante, es un punto en el que desde EUMD diferimos. No creemos que tras la victoria el deportista se sacie y pierda el hambre, más bien al contrario, pues no hay mejor sensación para un deportista que sentir que ha alcanzado los objetivos por los que ha luchado, y en el caso de los futbolistas, debido a la dimensión mediática de sus victorias, es difícil creer que ningún jugador desee abandonar la nube a la que estas le encumbran. A nuestro modo de ver, es precisamente esta ansia por volver a saborear el éxito y la victoria, lo que en ocasiones puede contribuir a distorsionar los objetivos de un deportista y resultar contraproducente. Ya hemos comentado en alguna ocasión la necesidad de, a la hora de afrontar la competición, distinguir entre hacer y conseguir, o lo que es lo mismo, tener siempre presente que aunque el motivo de nuestro trabajo son los resultados, lo que nos llevará a ellos, y por lo tanto el objetivo en el día a día, es el juego. Así, entendemos que el deseo por alcanzar de nuevo el éxito, provoca que éste se contemple como el objetivo del trabajo, olvidando de este modo el vehículo que debe posibilitarlo, el juego.

mourinho Cuando analizábamos al Inter de Milán, decíamos que Mourinho era el factor decisivo por encima de cualquier futbolista del equipo. Sin un jugador capaz de decidir por sí solo, el éxito de los italianos pasa por la calidad de su técnico a la hora de plantear los partidos, convirtiendo el choque en una partida de ajedrez en la que los neroazzurros lleven la delantera hasta asestar el golpe definitivo. Como analizamos anteriormente, y más ante un rival como el Barça, el planteamiento del Inter partirá de un escenario en el que el balón será para los azulgranas. No obstante, ya avanzamos que esto no supone necesariamente tener el dominio del partido, por lo que 'Mou', desde la defensa, tratará de hacerse con el control del juego. Una de las consignas iniciales será plantear una defensa con presión agresiva desde la primera línea. Eto'o, Milito y Sneijder, pues, tratarán de evitar que el balón salga limpio desde la defensa para que Xavi y Keita no puedan recibir con facilidad. Si lo hacen, uno de los centrocampistas abandonará su zona, si es preciso, para evitar que el interior azulgrana se gire, apoyado sobre un funcionamiento táctico casi perfecto que garantizará que este abandono de su posición inicial no supondrá un desajuste defensivo. En este sentido, los objetivos de Mourinho serán dos, por un lado tratar de recuperar el balón cuando Xavi y Keita reciban de espaldas, y por el otro buscar el contraataque con Sneijder, Eto'o y Milito situados por delante del balón. Estas contras trataran de buscar la amplitud con las caídas de los puntas a los costados, para así, aprovechar que al inicio de la jugada la mayoría de futbolistas del F.C.Barcelona se encontrarán por delante de la pelota. Tapados Xavi y Keita, las vías de acceso al centro del campo de Piqué, Puyol y Touré, serán los laterales. Seguramente el Inter deje libre esta salida, ya que para sus intereses es preferible que reciban Alves o Abidal pegados a la cal, a que lo hagan Xavi o Keita con espacios por el centro. El Barça, por su parte, deberá intentar que sus laterales reciban en zona de medios y no tengan que trasladar el balón en conducción, de modo que la variante de formar con defensa de tres retrasando a Touré en la salida, puede ser una buena solución. Si el Barça potencia su juego de posición, pues, a los hombres de Mourinho les será más difícil recuperar el esférico y, por lo tanto, lanzar la contra. No obstante, será vital evitar los pases en horizontal.

chygrynskiyJunto a Samuel Eto'o y su difícil salida, probablemente, el protagonista del mercado de fichajes culé, haya sido el central ucraniano Dmytro Chygrynskiy, no tanto por su repercusión estrictamente deportiva sino por la obstinación de Pep Guardiola por incorporarle a la disciplina azulgrana, desde que lo descubriera preparando el enfrentamiento ante el Shakhtar Donetsk en la fase de grupos de la Champions League. La obsesión del técnico por Chygrynskiy ha dejado víctimas por el camino como el brasileño Henrique, pero Pep no quería un central, quería a Chygrynskiy, por lo que las alternativas como Henrique o los otros nombres que propuso la secretaría técnica -entre ellos el central del Porto Bruno Alves- fueron descartadas por el entrenador. Finalmente, ante la falta de alternativas a la hora de negociar, el club tuvo que pagar hasta 25 millones de euros por sacar a Dmytro del Shakhtar del millonario Akhmetov, cumpliendo así con una de las exigencias del técnico del Triplete. En este post, pues, trataremos de realizar una aproximación a este futbolista, que por jugar hasta ahora en una liga como la ucraniana resulta un desconocido para el gran público, y descubrir, así, aquellos elementos de su juego que pueden haber motivado la insistencia de Guardiola por lograr su incorporación.