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Barça Atlètic

Cuando hablamos de un portero, en la mayoría de casos lo hacemos para designar al encargado de atajar los disparos del rival. Situado bajo palos, parece una isla desligada del resto de jugadores, hasta el punto que en la mayoría de casos ni aparece cuando se mencionan las disposiciones tácticas de los equipos. El portero, seguramente, sea la pieza más infrautilizada en el fútbol. Por norma, nos olvidamos que un guardameta se define por ser un jugador como cualquier otro, pero que, además,  puede tocar el balón con las manos dentro de su propia área. El portero es un privilegiado. Puede hacer lo mismo que los otros jugadores y además utilizar las manos. En cambio, sucede que en la mayoría de casos el meta se limita a eso, a utilizar las manos, convirtiendo lo que debería ser una ventaja en una limitación. Hay diez que juegan y uno que ataja, cuando se tiene la posibilidad de utilizar a once jugadores para incidir en el juego.

Muchas veces, en el fútbol sucede que cimentamos nuestro aprendizaje en la experiencia, en lo que sucede y no en el motivo que lo posibilita. Así, las cosas se terminan explicando por el qué, en lugar de por el porqué. En los últimos años, con el Barça de Guardiola hemos tenido algún ejemplo de esto, siendo quizás la compatibilidad de Xavi e Iniesta en un mediocampo de tres, el caso paradigmático. En el Barça de Rijkaard, la formula de los dos canteranos como interiores acompañando a un mediocentro no funcionó. Uno de los dos siempre necesitaba ser completado con otro tipo de centrocampista, fuese Davids primero, Deco después, o Motta, Van Bommel e incluso Gio van Bronckhorst en ausencia del portugués. La gente, pues, aprendió el qué -que Xavi e Iniesta no podían jugar juntos en un mediocampo formado por tres centrocampistas- pero no el porqué. En aquel Barça de Rijkaard havia un contexto determinado, unas sinergias en el juego, un engranaje colectivo que marcaba qué debían ofrecer los interiores de ese equipo. Se asumió que Xavi e Iniesta solo funcionaban al lado de un interior más físico, y que el entrenador debía escoger entre uno de los dos o desplazar al manchego al tridente de ataque.

Este mes de enero, antes de que regrese la Champions League, será el momento escogido para analizar la planificación azulgrana de cara a la próxima temporada. Un calendario algo más desahogado, unos rivales, a priori, más asequibles, y la voluntad de desligar la futura planificación de los resultados finales, nos dibujan el escenario perfecto para detenernos a analizar puntos débiles, necesidades y todas aquellas cuestiones que tanto cuerpo técnico como secretaría técnica pueden plantearse antes de que llegue el próximo mercado de fichajes. Antes, no obstante, en este artículo, nos detendremos en el Barça B, no solo para ofrecer algunas pinceladas de lo que esta siendo su temporada, sino porque la evolución de los jóvenes talentos seguro estará sobre la mesa a la hora de construir la plantilla de la próxima temporada.

Al comenzar la temporada, una vez cerrado el capítulo de altas con las incorporaciones de Villa, Adriano y Mascherano, y visto que la plantilla se reducía a 19 efectivos, el mensaje del cuerpo técnico fue claro: la plantilla no es de 19, pues a estos hombres hay que sumar los 25 del filial. Todo parecía indicar, pues, que el peso de algunos jóvenes en el primer equipo iba a aumentar, y que a estas alturas hombres como Fontás, Dos Santos, Thiago e incluso Bartra, Muniesa, Romeu o Sergi Roberto, ya habrían disfrutado de minutos a las ordenes de Guardiola. No obstante, transcurridas 8 jornadas y pese al más que notable nivel del filial en su regreso a al categoría de plata, Guardiola ha seguido apoyándose en el núcleo duro de la primera plantilla.

Este fin de semana no sólo ha vuelto la competición a la primera división. En segunda, el filial de Luis Enrique estrenaba categoría en el campo del Celta de Vigo. Lo hizo con victoria, y aunque aún es pronto para aventurarnos a sacar conclusiones extrapolables al resto de temporada, si pueden apuntarse algunos aspectos dignos de mención.

Barça Atlètic Ciertamente, la cantera del F.C.Barcelona probablemente atraviese su mejor momento de su historia, pues no sólo es frecuente encontrar en el once a cinco, seis o hasta siete jugadores formados en las categorías inferiores, sino que la producción de futuras estrellas no parece detenerse. En este sentido, junto al modelo del Ajax de Ámsterdam importado por Johan Cruyff, ha sido fundamental en los últimos años el desarrollo en cuanto a la captación de talento a nivel internacional. Así pues, el funcionamiento del fútbol base azulgrana resulta prácticamente inmejorable, pues con él el club consigue formar a joyas procedentes de cualquier parte del planeta, en una cultura futbolística especifica que define a la entidad desde hace dos décadas.

La opción EUMD: Vincent Kompany
Futbolista de 24 años del Manchester City que empezó su carrera profesional en el Anderlecht como central o lateral derecho. Posteriormente, en el Hamburgo, adelantó su posición hasta el mediocentro, e incluso en muchas ocasiones llegó a jugar como mediapunta. Desde 2008 forma parte de la plantilla del Manchester City, donde pelea por un puesto en el once con hombres como Kolo Touré, Lescott, Micah Richards, De Jong, Barry, Vieira, y desde este verano también con Boateng y Yaya. Kompany es un jugador poderosísimo físicamente, inteligente sobre el campo, con buena técnica individual y personalidad suficiente para sobreponerse a situaciones adversas. Es completo en ambas transiciones, tanto en el aspecto colectivo como en el individual, pues su físico y técnica le permiten sumar en un contexto desfavorable. Como central es un hombre capaz de defender en el cuerpo a cuerpo a cualquiera, pero además suma unas buenas condiciones para sacar el balón jugado. Pese a su imponente físico, es un jugador ágil y veloz, por lo que, cuando actúa como lateral, gusta de sumarse al ataque con asiduidad y absorbiendo protagonismo.

ander1Una vez finalizada la temporada y a la espera de que estalle el mercado de fichajes y comiencen a sucederse las presentaciones de nuevas incorporaciones, a las que deberemos prestar la atención necesaria, hoy nos apetece publicar un artículo algo más alejado del ritmo que marca la actualidad. Para los aficionados al balón que durante el verano quieren seguir disfrutando del fútbol, una opción para reconciliarse con las esencias del deporte y recuperar su vertiente más pura son los torneos como el de Brunete. En campeonatos como este han empezado a sonar nombres como los de los campeones de la Eurocopa Fernando Torres o Iniesta, y más recientemente muchos hemos tenido el privilegio de ser hechizados por promesas de la talla de Iago Falqué o Bojan. Junto a la aparición de los que pasaban por ser dos de las joyas de la cantera del F.C.Barcelona, uno de mis primeros recuerdos de Brunete tiene como protagonista a un menudo futbolista del Zaragoza al que le sobraba camiseta por todos lados, que se deslizó por el torneo desplegando un nivel futbolístico que le valió para ser reconocido como el mejor jugador del campeonato. Por aquel entonces, ese pequeño genio era conocido como Ander, y su espectacular actuación llevó a su equipo a proclamarse campeón. No marco ningún gol en los partidos que disputó, pero jugó al fútbol como ningún otro chico que estuviese sobre el césped. Viéndole, uno trataba de memorizar su nombre consciente de que podría estar asistiendo al nacimiento de una nueva estrella, pese a que su fragilidad física podría inducir a pensar que Ander sería uno de tantos que se queda por el camino.

keitaRetomamos la planificación del F.C.Barcelona en lo que respecta al futuro de su centro del campo. En la última entrega, analizamos las soluciones que podía barajar la secretaría técnica para remplazar a Deco sin modificar el esquema actual, simplemente cambiando pieza por pieza. Sin embargo, pocos futbolistas en el mundo pueden sustituir al portugués debido a que se trata de una pieza básica tanto en ataque como en defensa. La segunda alternativa, pues, es la de repartir este peso especifico en el juego de Deco en varios hombres, es decir, buscar un esquema en que las piezas encajen de tal manera que el equipo consiga el mismo resultado que con el portugués, pero optimizando el rendimiento de otros futbolistas. Las noticias se han precipitado y el club ha hecho oficial la contratación de Keita, por el cual el club hará efectiva su cláusula de rescisión de 14 millones de euros que le unía al Sevilla. Así pues, este movimiento viene a confirmar que el club optará por esta segunda solución para remplazar a Deco y, con la entrada en el equipo del malí, rediseñar el sistema culé.