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F.C.Barcelona vs. Atlético de Madrid:

duoEl enfrentamiento entre culés y colchoneros podría definirse como el choque de la confirmación. El partido, por un lado, que certifique las sensaciones positivas que hasta ahora ha transmitido el Barça de Guardiola, un equipo que, insistimos, se encuentra en un punto de maduración más avanzado del que cabía esperar a estas alturas de temporada, mientras que, por otro lado, para el Atlético, el partido debe servir para afianzar su renovada situación de grande del fútbol español, presentar su seria candidatura al campeonato y dar el golpe en la mesa necesario para encarar un durísimo calendario con la autoestima intacta y ganado el respeto de los rivales. Históricamente los enfrentamientos entre ambos equipos se han caracterizado por ser especialmente atractivos para el espectador, partidos con muchos goles, alternancias en el marcador, intensidad, épica y fútbol de nivel. Esta temporada todo parece indicar que la historia puede repetirse, no en vano sobre el campo se reunirá un grupo de jugadores de la calidad de Xavi, Ujfalusi, Iniesta, Raúl García, Eto’o, Sinama, Márquez, Maxi Rodríguez y sobretodo los dos cracks de la Liga y dos de los futbolistas más en forma del continente, «la pulga » Messi y el «Kun» Agüero.

El Barça sufre si no tiene el balón y el Atlético si lo tiene, por lo que parece claro que el escenario del partido dispondrá a azulgranas llevando el ritmo del partido y el peso del mismo, mientras los colchoneros esperan la oportunidad a la contra para asestar la puñalada. En cualquier otro partido diríamos que el conjunto que logre adelantarse en el marcador se llevará el encuentro, pero en un Barça-Atlético se pulverizan todas las previsiones en lo que se refiere al resultado final. Sí podemos, no obstante, intuir hacia donde puede dirigirse el comportamiento de ambos equipos durante el partido.

El F.C.Barcelona, como ya hemos dicho, buscará hacerse con el mando del partido, adelantar líneas, reducir el campo a lo largo y agrandarlo a lo ancho. Situar la defensa adelantada será su alternativa a la peligrosidad del «Kun» cerca del área, en palabras del mismo técnico catalán: «saber por dónde se mueve, intentar dominar el partido para que intervenga lo menos posible y evitar sus contragolpes«. En palabras de Cruyff sería algo así como: «Agüero es muy bueno, pero no puede marcar sin balón y desde el centro del campo«. Para conseguir situar al equipo en campo contrario será fundamental una buena salida desde atrás, con Márquez y Alves como hombres importantes en esta fase. Si en el banquillo culé se sentase «el holandés volador» existirían muchas posibilidades de que el equipo formase con Piqué y Márquez como pareja de centrales para garantizar una excelente salida del balón, pero da la sensación de que Pep querrá asegurarse, también, mayor seguridad defensiva ante una pareja de la movilidad y rapidez de la formada por Sinama y Agüero, por lo que seguramente sea Puyol quien acompañe a Márquez en el centro de la zaga. El equipo de Aguirre gusta de presionar la salida del balón del rival, pero más que con el objetivo de robar el esférico, esta presión tiene como misión permitir al equipo recuperar posiciones defensivas. Por este motivo, será importante para el Barça efectuar una rápida transición defensa-ataque para coger al Atlético descolocado y con muchos jugadores fuera de sus posiciones defensivas. Tendrá especial importancia en este punto la diagonal Márquez-Iniesta que tanto han utilizado los azulgranas en estos primeros partidos de temporada. Con el balón en posesión del central mexicano, éste se suma en conducción hasta el centro del campo a la vez que Keita efectúa una carrera hasta posiciones de nueve. Ante este movimiento el lateral derecho rival acostumbra a acudir en la marca del malí, liberando a Iniesta y permitiendo que el de Fuentealbilla esté solo para recibir el envío de Márquez.

En ataque estático el camino del Barça para desequilibrar el choque a su favor es el de concentrarse en el ataque de las bandas. En la izquierda, el emparejamiento entre Perea -seguramente el colombiano ocupe el lateral en detrimento de Seitaridis- e Iniesta será uno de los más interesantes del partido, enfrentando, por un lado, a un jugador potente y veloz como Perea y uno hábil, desequilibrante y, sobretodo, inteligente como es Iniesta. Poner a Henry en este costado y resituar a Iniesta en la media supondría salir perdedor en el duelo, por que lo mejor para un lateral de las características del colombiano sería tener delante a un jugador con escaso desborde hacia fuera que permanentemente busque el desmarque en diagonal en velocidad. En cambio, ante Iniesta, Perea debería sufrir más ya que el manchego le obligará a tener que tomar decisiones cuando se desplace hasta la mediapunta, se incruste en la medular o intercambie la posición con Keita. Por este motivo, el lateral colchonero contará con la ayuda de Maxi Rodríguez, un jugador que se implica activamente en el trabajo defensivo. No obstante, esta necesidad de que Maxi intervenga en la defensa sobre Iniesta, junto a la tendencia de Assunçao a retrasar excesivamente su posición, puede favorecer las llegadas de la segunda línea del Barça ya que Raúl García debería hacer frente, él solo, a Keita y Xavi. El ex de Osasuna tampoco recibirá las ayudas desde banda izquierda, ya que ahí la presencia de Luis García no supondrá una colaboración defensiva demasiado intensa. Es en esta banda donde puede estar el partido, ya que es el costado más descompensado del Barça. Con los automatismos aún por construir, en esta banda derecha culé es donde coinciden su mejor arma en ataque y su mayor debilidad defensiva. En ataque, la presencia de Alves, Xavi y Messi frente al poco trabajo defensivo de Luis García y los problemas de Antonio López en la marca de hombres habilidosos, que en más ocasiones de las deseadas le obliga a cometer faltas en zonas muy peligrosas o, incluso, conceder penas máximas, dibujan un escenario en el que el ataque culé puede desequilibrar una y otra vez al sistema defensivo atlético -en el caso de que fuera Pernía el jugador elegido para el lateral izquierdo, más que el camino al éxito para los culés, esta banda se convertiría en una autopista-.

No obstante, esta tendencia de Luis García a desatender sus responsabilidades defensivas y los desmarques de Sinama hacia el costado izquierdo, pueden suponer una fuente de peligro constante a la espalda de Dani Alves, obligando a bascular en exceso a Márquez y dejando, en el centro, un uno contra uno entre Agüero y Puyol que con su calidad y habilidad cerca del área, «o baixinho 2.0» puede aprovechar para perforar la portería de Valdés. Por este motivo, y teniendo en cuenta que en banda derecha el Atlético no presenta un extremo con salida hacia fuera, sino que Maxi tiende a encarar la diagonal para llegar a zonas de finalización, podría ser una buena idea que Guardiola situase en el lateral izquierdo a un central, ya que siempre estará más atento a la hora de cerrar junto a los centrales o de equilibrar el centro de la zaga cuando Márquez caiga hasta banda derecha. En ataque su presencia será poco más que testimonial, pero teniendo en cuenta que Abidal tampoco participa en ataque, la aportación del lateral izquierdo azulgrana seguiría siendo la misma. Guardiola ya ha experimentado con esta solución dando entrada a Puyol en banda izquierda, pero ante el Atlético, ya que creemos que el capitán formará de inicio en el centro de la zaga, apostaríamos por Martín Cáceres, un jugador de características parecidas que podría adecuarse perfectamente al rol demandado y que en el supuesto de ofrecer un buen rendimiento, bien podría considerarse una alternativa válida al lateral francés.

El Atlético, por su parte, sin futbolistas para construir juego desde el centro del campo a la espera de que Aguirre encuentre un hueco para la entrada de Banega en el once, fiará sus opciones de llevarse el partido a los contraataques, con jugadores como el Kun, Maxi, Sinama o L.García, perfectos para interpretar las contras. La principal dificultad que encontrarán los colchoneros será que con un centro del campo despoblado y con la baja de Maniche, se le hará más complicado robar el balón en la medular, por lo que las recuperaciones deberán producirse en la línea defensiva y, en consecuencia, las contras serán más lentas, largas y con mayor número de jugadores azulgranas por detrás del balón. Así pues, en la medida que el Atlético consiga situar su línea de recuperación más avanzada, tendrá mayor posibilidad de desequilibrar a la contra.

Por este motivo, será importante que cuando el Barça construya jugada, la pareja de delanteros no permanezca en paralelo, sino que uno de los dos -probablemente Sinama- retrase su posición para tapar el apoyo de Busquets, retardar la transición azulgrana y permitir al Atlético contar con un jugador más en mediocampo en fase defensiva.

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