En la Ligue One, el equipo de Claude Puel ya no muestra el dominio de antaño, producto sobre todo por la dificultad que ha tenido el técnico para encontrar su equipo base. De hecho, a estas alturas todavía es complicado apostar por un once fijo del Lyon, ya que partido tras partido son varias las piezas modificadas. Uno de los fijos es el joven portero Hugo Lloris, un guardameta con mucha proyección y que está llamado a convertirse en una pieza importante tanto en su equipo como en la selección francesa, pero que a día de hoy todavía sufre algunos pecados de juventud. Es un cancerbero con muchísimos reflejos y muy difícil de superar en el uno contra uno, aunque en ocasiones peca de irregularidad, por lo que su actuación, para bien o para mal, en parte puede marcar la eliminatoria. Por delante del portero, Puel dispone una línea de cuatro con dos centrales altos y fuertes como Cris y Boumsong, siendo el segundo el hombre que generalmente sale al encuentro del delantero. Se trata de dos centrales de buena colocación y poderosos físicamente, aunque algo duros de cintura -sobre todo en el caso del francés-, por lo que pueden sufrir si el Barça planea un ataque muy dinámico que les deje sin una marca fija y en el que la presencia de Messi como falso nueve con Eto’o y Henry trazando la diagonal puede castigar mucho a la zaga gala. Con el 10 culé jugando de espaldas en la zona de la mediapunta, sacando de la línea a Boumsong y habilitando el pase de los interiores buscando la diagonal de los extremos, Guardiola encontraría por un lado una solución para dar fluidez a la circulación del balón, y por el otro un camino para generar peligro constante sobre la portería de Lloris. A favor de este planteamiento estará también la dificultad de los laterales del Lyon a la hora de cerrar los pasillos centrales, un aspecto más que evidente en el caso de Grosso, que posibilitará que el rival encuentre muchos espacios entre ellos y el central.
Boumsong y Cris son, además, dos piezas destacadas junto al mediocentro Toulalan en el inicio de las jugadas, y es que el Lyon es un equipo al que no le gusta abusar del balón largo, sino que trata de construir su juego a partir de la relación con el esférico. Al lado de Toulalan un fijo es Juninho, el organizador del equipo y el encargado de dar el último pase a los hombres de ataque. Para completar el triangulo de mediocampo el técnico puede manejar tanto la alternativa de Makoun, con lo que el equipo ganaría en despliegue físico, trabajo en la recuperación y dinamismo, o de Kallstrom, jugador más de banda para ocupar el costado cuando el extremo se tira hacia el centro y poner centros buscando el interior del área.
La presencia de Benzema en banda izquierda repercute también sobre el costado opuesto y sobretodo en Juninho, ya que haciendo pasar primero el balón por el 10, el equipo logra que cuando el esférico llegue al organizador brasileño, éste se vea liberado de la vigilancia de los rivales y por lo tanto tiene más posibilidades de desequilibrar. Así pues, Guardiola deberá diseñar forzosamente un planteamiento para controlar a Karim, en el qual la clave puede ser Rafa Márquez. Será importante que el mexicano se muestre muy activo en la construcción, implicándose no solamente en la salida desde atrás o el desplazamiento largo, sino gestionando también la posesión en la media. Para alejar a Benzema de zonas más peligrosas en las que recibir y armar la contra cuando su equipo recupere el control del esférico, sería interesante ver en muchos momentos del partido a Márquez adelantando su posición hasta ocupar prácticamente una plaza más en la media. Para minimizar los riesgos de este comportamiento del central mexicano, tanto el central como el lateral zurdo deberán estar muy atentos a la basculación hacia el lado derecho, punto en el que la presencia de Puyol en el once sustituyendo a Abidal puede ser la opción más coherente.
No obstante, el papel de Benzema no obedece a una posición fija y no se reduce al juego de banda puesto que eso significaría aprovechar sólo una mínima parte del talento del futbolista, por lo que la segunda fase del ataque del Lyon acostumbra a producirse con la diagonal de Benzema hacia el centro. En este momento la defensa rival se ve obligada a separarse de la línea de medios, por lo que aumentan las posibilidades para que tanto el atacante francés como Juninho puedan poner un balón interior, que busca por lo general, el desmarque hacia potería de cualquiera de los dos extremos. En la derecha, tras la lesión de Govou, la plaza se la disputan Piquionne y Keita, aunque éste último parte en ventaja para el choque contra el Barça. Para que la circulación del esférico en esta zona adquiera una mayor velocidad, el técnico sitúa en punta a jugadores capaces de tocar de espaldas, ya sea un nueve clásico como Fred, un delantero mucho más dinámico como Delgado o, a raíz de la lesión de este último y los movimientos de Fred para regresar a Brasil, contando con Ederson en esta posición de falso delantero centro que en ocasiones se convierte en el vértice superior de un rondo en mediocampo.
Por último, cabe destacar la peligrosidad del Lyon a balón parado, producto de la presencia en el once de Juninho Pernambucano. Con el brasileño sobre el campo, cualquier falta a favor de su equipo puede significar una ocasión de peligro. En los lanzamientos cercanos a portería, su terrible disparo pasa por ser uno de los más certeros del planeta, mientras que con el balón lejos del área, igualmente prueba el disparo a puerta, aunque en esta ocasión el peligro corre a cargo de la segunda jugada, en la cual, el equipo acumula a muchos jugadores que entorpezcan la visión del portero, luchen por un rechace en el interior del área o simplemente desvíen el balón para modificar su trayectoria y sorprender al cancerbero.
