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Olympique de Lyon vs. F.C.Barcelona

Después de que en las últimas semanas el equipo no haya ofrecido demasiadas buenas sensaciones, al Barça se le presenta la eliminatoria de octavos ante el Lyon como la manera perfecta de centrar la mente en otra competición y no obcecarse en los últimos tropiezos ligueros. La Champions siempre es un competición diferente que, aunque únicamente sea por el formato de eliminatorias, poco tendrá que ver con el torneo doméstico. En Champions entran en juego nuevos elementos que los equipos deben saber manejar para lograr seguir superando rondas y conseguir el objetivo que todos persiguen, alcanzar la final en Roma. En este enfrentamiento de octavos de final el bombo deparó al Barça un rival nada sencillo, si bien es cierto que el sorteo podía emparejarlo con equipos de la entidad del Inter o el Chelsea. El Olympique desde hace unos años se ha convertido en un fijo en esta competición y, aunque su potencial en los últimos años ha mermado considerablemente, garantiza competitividad, una atractiva propuesta futbolística y la presencia en el once de jugadores de gran calidad. Ya no están los Essien, Diarra, Abidal o Malouda, pero el técnico francés contará con hombres como el central Cris, Toulalan, Grosso, el eterno Juninho o el crack del equipo y uno de los futbolistas con mayor potencial del fútbol europeo, Karim Benzema. A estos hombres, el Lyon ha sumado esta temporada nombres como los de Lloris, Makoun, Pjanic o Ederson, formando así una plantilla de plenas garantías capaz de amargarle la noche a cualquier equipo de Europa.

En la Ligue One, el equipo de Claude Puel ya no muestra el dominio de antaño, producto sobre todo por la dificultad que ha tenido el técnico para encontrar su equipo base. De hecho, a estas alturas todavía es complicado apostar por un once fijo del Lyon, ya que partido tras partido son varias las piezas modificadas. Uno de los fijos es el joven portero Hugo Lloris, un guardameta con mucha proyección y que está llamado a convertirse en una pieza importante tanto en su equipo como en la selección francesa, pero que a día de hoy todavía sufre algunos pecados de juventud. Es un cancerbero con muchísimos reflejos y muy difícil de superar en el uno contra uno, aunque en ocasiones peca de irregularidad, por lo que su actuación, para bien o para mal, en parte puede marcar la eliminatoria. Por delante del portero, Puel dispone una línea de cuatro con dos centrales altos y fuertes como Cris y Boumsong, siendo el segundo el hombre que generalmente sale al encuentro del delantero. Se trata de dos centrales de buena colocación y poderosos físicamente, aunque algo duros de cintura -sobre todo en el caso del francés-, por lo que pueden sufrir si el Barça planea un ataque muy dinámico que les deje sin una marca fija y en el que la presencia de Messi como falso nueve con Eto’o y Henry trazando la diagonal puede castigar mucho a la zaga gala. Con el 10 culé jugando de espaldas en la zona de la mediapunta, sacando de la línea a Boumsong y habilitando el pase de los interiores buscando la diagonal de los extremos, Guardiola encontraría por un lado una solución para dar fluidez a la circulación del balón, y por el otro un camino para generar peligro constante sobre la portería de Lloris. A favor de este planteamiento estará también la dificultad de los laterales del Lyon a la hora de cerrar los pasillos centrales, un aspecto más que evidente en el caso de Grosso, que posibilitará que el rival encuentre muchos espacios entre ellos y el central.

Boumsong y Cris son, además, dos piezas destacadas junto al mediocentro Toulalan en el inicio de las jugadas, y es que el Lyon es un equipo al que no le gusta abusar del balón largo, sino que trata de construir su juego a partir de la relación con el esférico. Al lado de Toulalan un fijo es Juninho, el organizador del equipo y el encargado de dar el último pase a los hombres de ataque. Para completar el triangulo de mediocampo el técnico puede manejar tanto la alternativa de Makoun, con lo que el equipo ganaría en despliegue físico, trabajo en la recuperación y dinamismo, o de Kallstrom, jugador más de banda para ocupar el costado cuando el extremo se tira hacia el centro y poner centros buscando el interior del área.

Pero la pieza fundamental del juego del Lyon, no sólo por tratarse del jugador más decisivo sino por ser el eje sobre el que gravita el funcionamiento colectivo, es Benzema. El joven delantero acostumbra a partir desde banda izquierda, siendo el hombre más adelantado cuando el equipo se encuentra en fase defensiva. Una vez logran recuperar el balón, los jugadores del conjunto francés le buscan rápidamente para que dé comienzo a la ofensiva. La principal función de Benzema desde el costado es la de ejercer como atracción para el rival y poder así, liberar al resto de sus compañeros. En la misma banda izquierda, esta atracción beneficia tanto Grosso como a Kallstrom, habilitando al primero para sorprender doblando por fuera ya que el lateral contrario centra sus esfuerzos en la marca de Karim, y por otro lado, permitiendo disfrutar a Kallstrom de espacios a la frontal desde donde sacar provecho de su peligroso disparo.

La presencia de Benzema en banda izquierda repercute también sobre el costado opuesto y sobretodo en Juninho, ya que haciendo pasar primero el balón por el 10, el equipo logra que cuando el esférico llegue al organizador brasileño, éste se vea liberado de la vigilancia de los rivales y por lo tanto tiene más posibilidades de desequilibrar. Así pues, Guardiola deberá diseñar forzosamente un planteamiento para controlar a Karim, en el qual la clave puede ser Rafa Márquez. Será importante que el mexicano se muestre muy activo en la construcción, implicándose no solamente en la salida desde atrás o el desplazamiento largo, sino gestionando también la posesión en la media. Para alejar a Benzema de zonas más peligrosas en las que recibir y armar la contra cuando su equipo recupere el control del esférico, sería interesante ver en muchos momentos del partido a Márquez adelantando su posición hasta ocupar prácticamente una plaza más en la media. Para minimizar los riesgos de este comportamiento del central mexicano, tanto el central como el lateral zurdo deberán estar muy atentos a la basculación hacia el lado derecho, punto en el que la presencia de Puyol en el once sustituyendo a Abidal puede ser la opción más coherente.

No obstante, el papel de Benzema no obedece a una posición fija y no se reduce al juego de banda puesto que eso significaría aprovechar sólo una mínima parte del talento del futbolista, por lo que la segunda fase del ataque del Lyon acostumbra a producirse con la diagonal de Benzema hacia el centro. En este momento la defensa rival se ve obligada a separarse de la línea de medios, por lo que aumentan las posibilidades para que tanto el atacante francés como Juninho puedan poner un balón interior, que busca por lo general, el desmarque hacia potería de cualquiera de los dos extremos. En la derecha, tras la lesión de Govou, la plaza se la disputan Piquionne y Keita, aunque éste último parte en ventaja para el choque contra el Barça. Para que la circulación del esférico en esta zona adquiera una mayor velocidad, el técnico sitúa en punta a jugadores capaces de tocar de espaldas, ya sea un nueve clásico como Fred, un delantero mucho más dinámico como Delgado o, a raíz de la lesión de este último y los movimientos de Fred para regresar a Brasil, contando con Ederson en esta posición de falso delantero centro que en ocasiones se convierte en el vértice superior de un rondo en mediocampo.

Vemos pues como el juego del Lyon se dirige por lo general hacia las bandas, con preferencia para el perfil zurdo, de manera que tanto en ataque como en defensa el equipo acumula a varios hombres en los costados. Esta presencia de varios futbolistas en banda provoca que cuando pierde el balón, en el inicio de la presión se concentren varios jugadores, permitiendo al resto de futbolistas recuperar sus posiciones defensivas. Sin balón, el Lyon tiende a replegarse con dos líneas, una de cuatro en defensa y otra de cinco en el centro del campo, dejando a Benzema como único jugador liberado de trabajo defensivo táctico, siendo su principal aportación defensiva la presión que puede realizar gracias a su poder físico, cuando pierde el esférico. Por detrás del delantero, se dibuja una línea de cinco hombres en la que se incrusta el falso punta y que bascula notablemente para ahogar al rival en bandas con la presencia de tres o hasta cuatro futbolistas. Así pues, la exagerada tendencia del Barça a concentrar su fútbol por banda derecha, puede ser una limitación de cara al partido ante los franceses, por lo que junto a la ubicación de Messi como falso delantero centro, puede ser una buena ocasión para dar entrada a Busquets en el interior zurdo y así introducir otro foco futbolístico que influya en la zona central del ataque.

Por último, cabe destacar la peligrosidad del Lyon a balón parado, producto de la presencia en el once de Juninho Pernambucano. Con el brasileño sobre el campo, cualquier falta a favor de su equipo puede significar una ocasión de peligro. En los lanzamientos cercanos a portería, su terrible disparo pasa por ser uno de los más certeros del planeta, mientras que con el balón lejos del área, igualmente prueba el disparo a puerta, aunque en esta ocasión el peligro corre a cargo de la segunda jugada, en la cual, el equipo acumula a muchos jugadores que entorpezcan la visión del portero, luchen por un rechace en el interior del área o simplemente desvíen el balón para modificar su trayectoria y sorprender al cancerbero.

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