Icono del sitio En un momento dado

Un repaso al Barça B

Este mes de enero, antes de que regrese la Champions League, será el momento escogido para analizar la planificación azulgrana de cara a la próxima temporada. Un calendario algo más desahogado, unos rivales, a priori, más asequibles, y la voluntad de desligar la futura planificación de los resultados finales, nos dibujan el escenario perfecto para detenernos a analizar puntos débiles, necesidades y todas aquellas cuestiones que tanto cuerpo técnico como secretaría técnica pueden plantearse antes de que llegue el próximo mercado de fichajes.

Antes, no obstante, en este artículo, nos detendremos en el Barça B, no solo para ofrecer algunas pinceladas de lo que esta siendo su temporada, sino porque la evolución de los jóvenes talentos seguro estará sobre la mesa a la hora de construir la plantilla de la próxima temporada.

Los resultados del equipo de Luis Enrique, salvo las últimas jornadas antes del parón en que su rendimiento descendió ligeramente, están siendo excelentes. Un gran inicio de campeonato le dio al grupo la confianza y tranquilidad necesaria para creer en su propuesta y permitir que el salto a la categoría de plata no pusiese en peligro la formación de los jóvenes futbolistas en favor de la búsqueda de resultados positivos. Así, salvo por la presencia de Nolito, Soriano y, en algunas ocasiones, Carmona, el técnico asturiano ha podido seguir apostando por los jóvenes talentos de la cantera azulgrana, y persistir en su política de rotaciones para permitir que todos los futbolistas pudiesen tener minutos.

Esta apuesta por las rotaciones se ha llevado a cabo, incluso, en la portería, donde se han alternado Oier, Miño y Masip. Éste último, que a priori parecía partir como tercer portero de la plantilla, además, ha venido repitiendo titularidad en las últimas jornadas, por lo que tendremos que esperar a ver si se trata de una situación puntual o si por el contrario Luis Enrique ha decidido darle las llaves de la meta del filial.

Pese a esta situación en la que todos los futbolistas de la plantilla cuentan con oportunidades, si creemos pertinente detenernos en algunos casos particulares. En primer lugar mencionar la óptima adaptación a la categoría de Fontás, Montoya y Romeu. A los dos primeros, incluso, la categoría parece quedarles pequeña. Sobre Fontás ya hemos comentado en alguna ocasión que ya parece listo para entrar a formar parte de la primera plantilla, ocupando el rol de cuarto central y sin responsabilidades competitivas. Por su parte, Montoya, que desde el lateral derecho ha jugado prácticamente todos los minutos de lo que llevamos de liga, ha adquirido una madurez tal, que también parece necesitar retos mayores. Seguramente no estemos hablando de un lateral dominante en los próximos años y difícilmente optará a ser titular en el primer equipo, pero gracias a cumplir siempre con solvencia y a su madurez futbolística, parece tener un futuro asegurado en Primera División. De hecho, con un tercer central en la primera plantilla capaz de rotar con los dos titulares, Montoya bien podría cumplir con el papel que actualmente desempeña Adriano, y salir como lateral derecho en las contadas ocasiones en las que Alves descansa. No obstante, su rol debería ser ese, el de disputar minutos sin responsabilidad competitiva, por lo que, ante la ausencia de un tercer central que permitiese a Puyol suplir una ausencia de Alves en partidos importantes, Adriano resulta necesario. En todo caso, estos aspectos serán analizados en su momento, cuando estudiemos la composición de la plantilla del primer equipo y como reforzarla. Por último está Romeu, el más joven de los tres -se lleva unos meses con Montoya- y quien, por lo tanto, tiene en la segunda división el escenario perfecto para seguir dando forma a su fútbol. Hasta el momento su rendimiento está siendo perfecto, gracias a la agresividad y potencia física tan necesarias en la categoría, que añade a su buen trato del balón.

En el extremo opuesto a los Fontás, Montoya o Romeu, encontramos a Marc Bartra y Marc Muniesa, pues son dos de las jóvenes perlas de la cantera azulgrana que más han notado el salto a Segunda División. No estamos hablando de nivel, talento ni proyección de futuro, pues, de hecho, apostaríamos a que ambos serán futbolistas más importantes que los mencionados anteriormente. No obstante, todo parece indicar que ambos necesitarán un par de temporadas en el filial antes de estar listos para el primer equipo. Esto se debe a que si bien ambos son dos defensas formados en la cultura futbolística del Barça, sobresaliendo ambos a la hora de iniciar el juego desde la defensa, es en labores defensivas donde el oficio de delanteros más experimentados y la velocidad a la que se juega en la Segunda División, les proponen situaciones del juego a las que deben aprender a dar respuesta.

Por último, detenernos en los interiores, donde una vez Thiago puede ser considerado ya un miembro de la prima plantilla, Jonathan dos Santos y Sergi Roberto parecen haberse hecho con las dos plazas que completan el mediocampo junto a Romeu. Curiosamente, al contrario de los que pudiera parecer unos años atrás, es el catalán el que ahora mismo parece tener un mayor futuro dentro de la entidad, e incluso algunas voces apuntan a una posible salida, vía cesión, del mexicano. En la rotación, por su parte, está Carmona, Illie y el joven Martí Riverola, un futbolista que ha pasado por todas las categorías inferiores del Barça, y en quien el club invertirá para que pueda llegar a la primera plantilla en un futuro.

Salir de la versión móvil