El rombo en mediocampo:
La primera consideración a tener en cuenta, será la manera cómo este rombo se relacionaría con la posición de falso nueve de Leo Messi. Seguramente veríamos a un Messi mucho menos relacionado con la base de la jugada y con menos tendencia a bajar hasta situarse por detrás de los interiores, pero más volcado sobre la zona de finalización. Evidentemente, la libertad que el esquema azulgrana ofrece al argentino, permitirá que el crack siga desempeñando de la misma manera su papel de teórico nueve, más teniendo en cuenta que con el rombo contaría con un hombre más con el que combianr en zona de tres cuartos. Por este motivo, y dependiendo, también, del hombre utilizado como vértice superior del rombo, el futbolista que acompañe a Leo en ataque en esta suerte de 1-4-4-2, deberá asumir un protagonismo importante en lo que a la ocupación del área se refiere.
Tanto Cesc como Iniesta pueden desempeñar ese rol como mediapunta en el vértice superior de un rombo en la media -también Thiago si entra en la rotación-. De hecho, seguramente esa sea la demarcación ideal del manchego, aunque su crecimiento como interior izquierdo en el equipo de Guardiola y la aportación en el área de Cesc jugando más adelantado, provocan que con esta disposición seguramente ambos futbolistas se alternarían la posición. Se trataría de formar una dinámica parecida a la expuesta en el primer post de la serie, con la salvedad de que ninguno de los jugadores quedaría encorsetado partiendo de una posición de banda. Por contra, la mayor ocupación del carril central, obligaría a un trabajo del cuerpo técnico para que las alas no queden desatendidas embotellando así el juego del equipo, y a armonizar la formación del rombo con la posición de falso nueve de Messi.
