
No obstante, incluso con Alves el técnico parece dispuesto de llevar a la práctica el plan del 1-3-4-3, y sin la figura del lateral carrilero en el esquema, las soluciones que ha encontrado Guardiola para dar entrada al brasileño han sido dos. Tras el partido ante el Villarreal en el que Alves fue baja y en el cual el Barça estrenó disposición táctica, el primer encuentro en que, con Dani sobre el césped, el equipo formaba con 1-3-4-3 fue frente al Osasuna en el Camp Nou. En esa ocasión la defensa de tres la formaban Mascherano,Puyol y Abidal, por delante Guardiola situó un rombo compuesto por Busquets, Xavi, Cesc y Thiago, y arriba Villa en la izquierda, Messi como falso nueve y Dani Alves ocupando la posición de extremo derecho. El desempeño del brasileño fue excelente pues el planteamiento del rival y la extraordinaria actuación de los jugadores interiores le ofrecieron en el costado los espacios que necesita para desarrollar su juego.
Alves es un futbolista que lleva el peligro por banda llegando y no estando, que necesita de espacios en los que aparecer y que tiene dificultades cuando debe atacar en estático. Por eso, ante un rival de mayor entidad como el Valencia su nivel ofrecido en esta posición bajó muchos enteros y el juego del equipo se resintió de los problemas que ello ocasionó, principalmente una pérdida de menos calidad que dificultaba la presión y permitía las contras del adversario.
Y llegó el partido ante el Mallorca, e independientemente de lo que le exigió el rival, se vio a un Dani Alves mucho más armónico, más fluido y natural que en otras ocasiones ante escenarios similares. Un Alves menos rígido que limitado a la hora de proyectarse por banda como un carrilero, encontró la manera de aportar al equipo localizando su influencia en una zona más interior incorporándose a la media para generar superioridades. Un Alves más parecido al que se vio en Sevilla que al que se ha visto hasta ahora en el Barça que intercambió roles con el extremo respecto a lo que ocurre en el 1-4-3-3. Cuando Alves es carrilero, él es el encargado de dar amplitud por la banda y permite al extremo liberarse para aparecer por dentro, en el 3-4-3 es el extremo el que abre y Alves el que aparece por carriles interiores.
Queda la duda de saber cual será su solvencia defensiva en esta línea de tres cuando el equipo se enfrente a rivales de mayor entidad sobretodo fuera de casa, y pensando en eso, de persistir Guardiola con la idea del 1-3-4-3, una opción para dar cabida a Alves en el dibujo podría pasar por situarlo en la media en una posición a medio camino entre el interior y el volante, algo similar al rol que desempeñó Thiago en banda izquierda ante el Sporting de Gijón. Lejos de la línea de fondo para disfrutar de espacios a los que llegar desde atrás, con las espaldas cubiertas por un jugador más preparado para defender en una línea de tres y cerca del corazón de la jugada para aportar en su gestación. Además, como con Thiago en el Molinón, esta posición permitiría liberar de responsabilidades en banda al extremo de ese costado, por lo que el nuevo rol de Alves podría ir acompañado por un cambio de banda de Villa que le permitiría vivir más cerca del área. Otra opción para sacar ventaja de esta posición de Alves y subsanar la pérdida de uno de los interiores del rombo, pasaría por situar en la posición de falso extremo derecho a un centrocampista -bien Cesc, bien Iniesta- para así sumar ese cuarto centrocampista desde la delantera. El movimiento de acercamiento de este jugador, además, facilitaría la creación de espacios en la banda por los que podría aparecer Alves desde segunda línea.
