Temporada 2011-12. Final del Mundial de Clubs. Barça-Santos: 4-0
Valdés; Puyol, Piqué, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta, Cesc; Alves, Messi, Thiago.
Para medirse al Santos en la final del Mundial de Clubs el Barça llegaba en el mejor momento de la temporada, después de imponerse al Madrid con más suficiencia de la esperada. El equipo estaba encontrando la tecla después de un inicio irregular. Parecía cumplirse la evolución de cada temporada con Guardiola al frente del equipo.
Las primeras pruebas de la temporada habían seguido todas el objetivo de sumar hombres a la medular. Defensa de tres, Cesc como doble falso nueve, Iniesta en el extremo izquierdo…finalmente Pep pareció encontrar la fórmula rememorando la segunda etapa del Dream Team y su defensa «de tres y medio». Entonces Nadal y ahora Busquets, eran los hombres que permitían al equipo mutar del 3-4-3 al 4-3-3 en fluir del juego. Nominalmente el Barça presentaba 4 zagueros, pero tras el pitido inicial Dani Alves era extremo…o volante…o interior…
Contra el Santos, además, el Barça debía hacer frente a la baja de David Villa que se había lesionado de gravedad en el partido de semifinales. Por su parte, el chileno Alexis Sánchez era duda. Cualquiera de los dos habría cumplido con el rol de empujar a la zaga rival hacia su portero para generar espacios para la nube de centrocampistas que presentaba Guardiola. El Santos, no obstante, iba a retrasarse sólo. La zaga brasileña iba a vivir sobre el borde del área grande irremediablemente. Y Guardiola respondió ubicando en el extremo izquierdo a Thiago Alcántara, otro centrocampista. Falso extremo derecho, falso extremo izquierdo y doble falso nueve, para que el entrenador rival reconociera en el esquema del Barça un 3-7-0 sin precedentes.
