
A lo que no renunció el ayer suspendido técnico azulgrana fue a la amplitud. A la hora de abrir el campo, pues, los laterales tomaron el relevo de los extremos. Dani Alves y Adriano en el primer tiempo o Adriano y Jordi Alba en el segundo, se mantenían abiertos y en una posición muy adelantada, desde el inicio de la jugada. Para equilibrar el movimiento, cuando el equipo empezaba a construir desde los centrales, el estrenado Song se situaba a su misma altura, recuperando el mecanismos que en su día probó Guardiola. La presencia de Song entre centrales, además, ofrecía una cobertura para la conducción sumándose a la media de uno de los centrales, especialmente de Piqué. De hecho, fueron varias las ocasiones en las que el central gestionaba la base de la jugada más directamente que el mediocentro.
El jugador más importante del equipo en esta zona, sin embargo, continuó siendo Xavi Hernández. Con los laterales abriendo al sistema defensivo valencianista, y Song arrastrando a Jonas más cerca de Soldado que de Tino Costa, la pizarra le generaba un espacio enorme a Xavi en la base. Un espacio que, eso sí, por momentos compartía con los dos futbolistas que se situaban por delante, a la espalda del mediocampo valencianista, Cesc y Messi.
Que Messi juegue a la misma altura que el interior más liberado, no es una novedad esta temporada, pues parece que Vilanova le va a dar una libertad mayor a la hora de acercarse a la media. La diferencia respecto a partidos anteriores es que, con la función de abrir el campo recayendo sobre los laterales, tanto Alexis como Pedro pudieron tener más presencia en el área y presentar siempre un foco de atención a la defensa ché.
