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Si es, será a los puntos

Salió el Bayern a mandar, que es como le gusta salir a Pep en el Bernabéu, y hasta el gol avasalló. Pese a algún problema en salida y una gestión demasiado vaporosa de la base de la jugada, había ventaja táctica para los alemanes. Kroos, con toda seguridad el mejor de los alemanes en este tramo, conducía a su equipo a campo merengue con suficiencia, y ya en la mitad rival, los laterales alcanzaban posiciones muy adelantadas -Rafinha más abierto y Alaba más cerrado- contribuyendo a encerrar al Madrid en su campo. El Bayern jugaba muy arriba, se juntaba alrededor del balón y podía lanzar la presión desde una posición ventajosa para controlar la transición ataque-defensa. El Madrid achicaba agua con un Alonso que empezaba a apuntar que para él sería día grande, respiraba con alguna transición de Modric aguantando balón y filtrándose entre jugadores visitantes, y  sobrevivía ganando los duelos individuales.

En este tramo inicial, al Bayern de Guardiola le faltó el detalle final para encontrar una cascada de ocasiones, pero no lo encontró, y todo lo que no fueron detalles, lo ganaban Coentrao, Ramos, Pepe y Carvajal. Los dos duelos señalados en el área de Casillas fueron blancos. Carvajal controló a Ribery y Pepe se impuso a Mandzukic. En el otro extremo del campo, donde Benzema se servía de la ausencia de una referencia clara en el mediocentro del Bayern en transición defensiva para hacer valer su superioridad respecto a los centrales, los emparejamientos también se saldaban con victoria blanca. El punta francés contra Dante y Boateng, y Cristiano Ronaldo contra Rafinha. La posición del 7, muy centrada en el 4-4-2 que planteó Ancelotti pero con tendencia natural a vencerse hacia la izquierda, no la alcanzó a leer el lateral brasileño. Así pues, aunque el discurso del partido era del Bayern, el golpe lo dio el Madrid.

A partir del tanto de Benzema se igualó el juego. Los visitantes seguían siendo superiores, pero se contuvieron tras comprobar con dolor que ante el Madrid de Pepe, Ramos, Alonso, Modric, Benzema o Ronaldo no se les permite ganar por KO. Los de Ancelotti respiraron y empezaron a encontrar también a Isco, que permitió alargar alguna posesión.

Ninguno de los dos técnicos terminaría muy satisfecho el primer tiempo pues ambos trataron de cambiar en el segundo. Pep, viendo que sin lanzar los laterales le era más complicado desbordar por fuera y que en el área Mandzukic no estaba siendo la ventaja por arriba que se esperaba, apostó por agitar por dentro. Tanto Robben como Ribery empezaron a buscar más la mediapunta que el banderín de córner. Carlo, por su parte, mandó arriba a su equipo, apretó el inicio de la jugada y sumó pausa a sus ataques. Atacó dos problemas estructurales de este primer Bayern de Guardiola: los sistemas en salida de balón son mejores que los hombres que los ejecutan, y defendiendo en campo propio concede, sobre todo cuando el rival pasa de exigir orden a exigir talento y técnica defensiva.

Ganando los duelos atrás y dominando con Alonso, Modric, Isco y Benzema delante, el Madrid hizo suyo el partido y a los muniqueses se les vino encima la liga ganada hace un mes. No supo competir un partido en desventaja y a punto estuvo de pagarlo más caro. A su manera se defendió, pero pese a los intentos de Guardiola con los cambios, en ataque perdió el paso y el camino. Götze entró por un Ribery que paga su avasallador inicio de temporada, Javi Martínez para abrir a Lahm y taponar en el círculo central, y Müller para hacer de Müller. Thomas removió y pescó en el desorden, una ocasión clara y una acción dentro del área que bien pudo terminar en cualquier cosa. Volviendo sobre el partido tras el pitido final, quizá su presencia en el once en lugar de uno de los tres centrocampistas era el movimiento con el que saltar al campo. En la vuelta lo será.

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