
En 2002 ya era pilar básico y nueve titular del combinado que entrenaba Winfried Schäfer. Tres partidos y uno de los dos goles conseguidos por su selección fue el registro de Eto’o en Corea i Japón. En el mejor momento de su carrera, en 2006, cuando en Barcelona formaba la pareja perfecta con Ronaldinho, siendo uno el receptor y el otro el quarterback, Camerún se quedó a un penalty del Mundial. Un penalty fallado que le dio el billete para Alemania a la Costa de Marfil de Touré Yaya o Drogba. Su última cita mundialista fue en Sudáfrica, como reciente campeón de Europa con el Inter de Mourinho. Siendo el máximo estandarte camerunés, volvió a disputar los tres partidos de la fase de grupos, y en esta ocasión fueron dos los tantos logrados. Ante Dinamarca y Holanda. Su selección, no obstante, no consiguió ni un punto, y última en su grupo, repitió eliminación. Tras una participación como promesa y dos como realidad, a Brasil llegará un Eto’o distinto. Después de tres temporadas en Rusia, Mourinho se lo llevó al Chelsea para, quizás, su último servicio en la élite. Finalizada su relación con los londinenses, llegará al Mundial todavía sin equipo, a la espera de vincular su futuro a otro club.
El de Brasil será el último Mundial de Samuel Eto’o pero no de su legado. Tan orgulloso de ella como de sus cientos de goles, la fundación que lleva su nombre, además de otros varios y más importantes proyectos que tienen que ver con la educación o la salud de los más indefensos en Camerún, ha permitido a algunos jóvenes de su país lanzar su carrera futbolística. Dongou o Bagnack, por ser los más cercanos, son también los más conocidos, y ambos han sido ya convocados para algún amistoso con la absoluta. No son los únicos alumbrados por la Fundación Samuel Eto’o. El, en su momento, futbolista sensación en Málaga Fabrice Olinga (actualmente en Bélgica), el ex-azulgrana Gaël Etock (que ha militado esta temporada en el Círculo de Brujas cedido por el Sporting de Lisboa), o los próximamente integrantes de la plantilla del Barça B, Fabrice Ondoa y Wilfrid Kaptoum, son otros ejemplos destacados. Eto’o es capitán y padre. Seguiremos escuchando su nombre en futuras Copas del Mundo. Aunque esta sea la última que dispute con la clasificación para octavos como pretendido y merecido colofón.
