
Con el reto de interrumpir la mala racha de resultados como local, el partido para el Barça B empezó con un gol en contra desde bien temprano, después de un remate de Urko Vera a centro desde la banda izquierda del ataque del Mirandés, en uno de los puntos más negros del filial en estos primeros meses de competición. Ortolá todavía no impone su ley en este tipo de situaciones, a Costa le falta jerarquía y a Ié mejorar por arriba en los envíos laterales, y si a eso le unimos que el central se dejó ganar la posición demasiado fácil y que el delantero del Mirandés aparentaba superar por un palmo a cualquier zaguero culé, el desenlace de la jugada estaba escrito. Abajo en el marcador y frente un rival que llevaba sin encajar un sólo gol en contra en sus últimos cinco encuentros, el Barça B quiso la iniciativa pero le faltó sustancia. A nivel colectivo todavía no hay repuesto para el fallido sistema de Adama, y las posibilidades se redujeron a los intentos individuales del propio extremo, Halilovic y Sandro. Sobre todo el primero, como viene a ser costumbre en la categoría, desequilibró con arrolladora soltura por fuera, pero en esta ocasión apenas pudo sacar fruto del desorden generado. Las ya citadas aventuras de Halilovic y la garra, persistencia y movimientos agresivos al espacio de Sandro, remataban el ramillete de amenazas del cuadro de Eusebio.
Fue precisamente tras un disparo del canario desde el sector derecho que Samper recogió el balón en área pequeña y asistió a Dongou para que el camerunés empatara el partido. El gol rompía la sequía del delantero del filial, que lleva al rededor del un mes con un descenso en su rendimiento que bien podría haber aprovechado Munir para competirle el puesto, y reseteaba el partido sobre los diez minutos del segundo tiempo. Pero poco tardarían los visitantes en volver a ponerse por delante en el marcador primero, merced a una internada demasiado cómoda de Pedro por el sector de un Diagne que fue sustituido de inmediato, y de sentenciar después tras un error de Edgar Ié que finalmente aprovechó Urko Vera para firmar su segundo tanto de la tarde y sellar el 1-3 final. También el central guineano dejó su lugar en el campo a Joan Román, a algo más de diez minutos de la conclusión, buscando Eusebio una última intentona que no tuvo efecto. El Barça B se aleja de la cabeza mientras sigue a la búsqueda de un esqueleto. De momento, parece tener más once que equipo.
