
Inicialmente con un pletórico Dani Alves que recupera, pasa, llega y centra con peligro y precisión, y poco a poco también con Adriano, que se fue despegando de la última línea y progresando por banda en un rol que agradece poco pero que el sábado era necesario que cumpliera porque a Neymar se le enfocó por dentro. Desde los costados el Barça supo generar peligro de forma directa, pero sobretodo indirecta. Tras el centro, los dos interiores y los tres delanteros que jugaban claramente por dentro, disputaban y ganaban la segunda jugada y reiniciaban la jugada apostados en la frontal, con la Real metida a atrás y su zaga agitada. Rondaba el peligro, generaba ocasiones pero se estrelló en un Gerónimo Rulli que salvó con reflejos e intuición. Lo cierto es que no era el planteamiento de Moyes uno que pretendiera esperar al Barça encerrado sobre su área, sino que los donostiarras plantaban dos líneas de cuatro juntas y cerradas pero notablemente adelantadas. Fue la profundidad por fuera y la disputa del rechace lo que les hizo meterse atrás. Y es que tampoco salió mucho hasta que en el segundo tiempo y tras el gol de Neymar -el que hace 50 vestido de azulgrana- pudo hacerse con una mayor cuota de balón, pues cuando la Real ganaba el rechace en su frontal e intentaba la contra, ésta solía ser cortadas puntualmente por un Mascherano cubriendo la espalda de los laterales en función de escoba y por la pareja de centrales Piqué-Bartra que por lo general anticipó bien sobre Vela y el anteayer segundo punta Canales.
Cuando en la segunda mitad los de Moyes alargaban fases con balón al tiempo que el segundo gol que asegurara los tres puntos tardaba en llegar, Luis Enrique volvió a optar por juntar a Pedro con Neymar, Messi y Suárez por tercera vez consecutiva en Liga. Leo se fue al centro, en su carril de seguridad, y se acercó al mediocampo -a partir de entonces de dos hombres- formado por Busquets e Iniesta, al tiempo que con Pedro y Neymar en bandas el equipo le abría espacio a su conducción y ajustaba el cierre en la orilla durante las fases de defensa posicional. Fue el canario el encargado de sellar la victoria con un gol necesario para el jugador que prácticamente sentencia la Liga. La firma definitiva deberá ser el Calderón o ante el Deportivo en casa, todo indica que antes y después de viajar a Alemania.
