
Aunque Neymar combinó este papel con el de solución cuando el oponente cortocircuitaba en derecha, en cierto modo se especializó. Fue, a su manera, el Thierry Henry o el David Villa de este Barça. Algo que puede cambiar si el equipo encuentra otro alfil que lance la diagonal para recoger el alley-oop de Leo, y así Neymar quede menos sujetado en su rol de receptor para hacer crecer un fútbol que asociativamente y en la frontal, puede sacar cosas que vestido de azulgrana se han visto poco. La presencia de Ivan Rakitic en el interior izquierdo, por ejemplo, podría ser esa solución que lo posibilite, siendo el croata el encargado, junto a Jordi Alba, de correr tras el servicio del 10. Al ex del Sevilla, llegador acreditado entrando desde segunda línea, durante el curso pasado Luis Enrique lo utilizó poco en el perfil izquierdo de la medular, ya fuera por la importancia que le daba el técnico a su trabajo defensivo en el lado de Messi, por cómo compensaba en banda los acercamientos del argentino al centro o por su interpretación de los espacios que quedaban libres en ataque. Apenas algunos minutos en Córdoba -rubricados con un gol- y poco más. El caso es que esta pretemporada, el técnico asturiano sí lo ha utilizado ahí. Primero al mismo tiempo que probaba a Busquets como interior derecho, y más tarde cuando en mediocampo ya formaba el que fuera triángulo habitual el año anterior, lo que implica que si por momentos Rakitic se reubicó en el interior izquierdo, Andrés Iniesta hizo lo propio en el derecho. Tampoco fue nada habitual la última temporada.
Sí sucedió, sin embargo, en el estadio del Getafe, cuando aún con Xavi Hernández sobre el césped, el catalán se fue a la izquierda y el manchego a la derecha. ¿Y qué cambia la presencia de Iniesta en el interior derecho del dibujo? Aunque Luis Enrique haya contado alguna vez que para él no hay mucha diferencia entre uno u otro, lo cierto es que el papel de ambos interiores del Barça ha sido distinto según el lado del mediocentro al cual se ubicasen, en gran parte porque también lo era el del lateral o el del extremo. En la izquierda, con Neymar picando y Jordi Alba corriendo, fue el mediocampista el encargado de gestionar más balón, mientras que en la derecha la iniciativa con el cuero recayó tanto en Messi como en Dani Alves. Así pues, de entrada, mandar a Iniesta a la derecha es juntar a las piezas de cada línea con más capacidad para mantener el esférico en sus botas. Hipertrofiar el carril diestro. Sin Xavi y por ahora sin Arda Turan, puede ser la fórmula que encuentre Luis Enrique para ganar control sobre el ritmo y el balón con el marcador a favor o de forma general si la intención del técnico es darle un impulso al equipo en este campo. Y ya con el turco, bien para que Rakitic corra desde la izquierda o para sumar esa cuota de balón sin sacar a Iniesta de su posición.
Concuerda esto, además, con algo que se ha podido observar en la preparación veraniega de los azulgranas, como es la versión más exterior de los laterales derechos. No fue la tónica general el curso pasado a partir de enero, pues entonces Dani Alves se hizo fuerte pesando por dentro, pero sí antes, cuando el técnico proyectaba un esquema de juego con los tres delanteros por dentro y los laterales asumiendo enteros los carriles. Hasta que Dani esté de vuelta no tendremos respuesta a si la intención del entrenador es una, otra o la alternancia de las dos, pero lo que sí podemos decir es que hasta ahora, a lo largo de la pretemporada, una de las novedades ha sido esa, tanto con Douglas como con el redescubierto Sergi Roberto. De ambos hablamos recientemente en el blog, y en el caso del canterano, justamente, incidíamos en que su pasado de centrocampista y sus características individuales podían encajar bien en las funciones de lateral-interior que desempeñó Dani. Ante el Chelsea, no obstante, como se reveló fue como un lateral externo, de proyección, desdoblamiento y centro al área. Lo que fue Douglas pocos días antes, lo que es Aleix Vidal y lo que inicialmente Luis Enrique quiso que fuera Alves.

