
También lleva varias semanas asentado como titular en su equipo Denis Suárez, otro de los futbolistas controlados contractualmente por el F.C.Barcelona. Le costó al principio, aquejado de una intrascendencia que arrastraba de su mal año en Sevilla, pero desde hace unas cuantas jornadas parece haber encontrado su lugar en el equipo de Marcelino. Y lo ha hecho jugando en banda, no solo partiendo desde ella. El Villarreal, tradicionalmente, es un conjunto que ha requerido de sus teóricos mediocampistas abiertos que terminaran interviniendo por dentro entre líneas, constituyendo este tipo de futbolista prácticamente un emblema del conjunto amarillo de los últimos años. Esta temporada, sin embargo, ninguno de los hombres alineados a los lados del doble pivote han sumado demasiado ahí, ni siquiera un Denis que por perfil podía ser quien más encajara. El gallego ya insinuó en el Pizjuán que su éxito en el Miniestadi jugando en posición de extremo seguramente revelaba más de lo que parecía entonces, y su andadura en Primera División aparenta evidenciar que, al menos por ahora, el futbolista tiene más problemas de los esperados para hacer pesar su juego por dentro. En el cuadro de Marcelino, sin embargo, la explosión de un Roberto Soldado hasta ahora desconocido y el descargo que le ofrece Bakambu al valenciano para poder aparecer en la frontal sin ataduras, ha abierto la puerta a que el técnico matice la idea con respecto a las alas y pueda mantenerlas abiertas de forma más fija. Así, dos futbolistas como Denis y Jonathan Dos Santos cuyo origen parecía encaminarlos al carril central, donde más están sumando es cerca de la cal.
Hasta anoche, cuando con dos goles permitió al Sporting agarrarse a una eliminatoria cuesta arriba, el momento de inspiración de Alen Halilovic en el conjunto de Abelardo había descendido ligeramente. Seguía siendo tan fijo como importante, y uno de los hombres a partir de los cuales explicar al colectivo, pero el momento de brillantez que semanas atrás atravesó se había mudado a la otra orilla, a los pies de Jony. Además de la lógica evolución en la temporada de cualquier futbolista y más aún en la de uno tan joven, dos son los factores que pueden haber contribuido a que el Halilovic de las últimas semanas haya resultado menos deslumbrante que el de sus mejores tardes. Por un lado, a él como a todo el Sporting le ha afectado muy considerablemente la lesión del mediocentro Sergio Álvarez. Sostén desde el mediocampo y sin un recambio de su mismo perfil, su ausencia ha contribuido a que el cuadro asturiano tenga más facilidad para partirse, un inconveniente que castiga especialmente a Halilovic ahora que ha retornado a la banda, pues le obliga a un mayor desgaste sin balón para rellenar las grietas que se abren en el perfil derecho del equipo. La segunda cuestión tiene que ver precisamente con este regreso a la orilla, pues desde la derrota por 0-3 ante el Levante, Abelardo ha apostado en las últimas tres jornadas por utilizar al camerunés Ndi como acompañante del punta. Y es que con él encuentra El Pitu a un futbolista capaz de aunar la destreza para bajar el balón y protegerlo de espaldas, con una capacidad al espacio potencialmente muy interesante. Dos facultades que, en este momento y hasta poder contar de nuevo con Sergio Álvarez, el Sporting agradece muy especialmente.
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