El fútbol de los equipos de Pep Guardiola emerge desde el centro del campo y desde el centrocampismo. Lo primero tiene que ver con la zona en la que erigirse dominador para, a partir de ella, mandar sobre el resto, y lo segundo con la tendencia del de Santpedor a dar entrada a centrocampistas más allá de la línea de medios. Centrales, laterales, falsos extremos, falsos nueves… repasando se podría hasta cubrir un once completo con los medios que el técnico catalán ha utilizado en cada una de las demarcaciones de sus equipos. Al llegar a Múnich hace ya tres veranos tras dar por concluida una obra difícilmente superable en el Barça, uno de los problemas que se encontró fue el restringido acceso al tipo de centrocampistas que su estilo requiere. La fuente de La Masia regaba el Camp Nou, y Modric, Verratti y compañía eran fruta prohibida. La plantilla del Bayern albergaba grandes mediocampistas como Javi Martínez o Bastian Schweinsteiger, que sólo unos meses antes habían mandado con autoridad sobre la Champions League, pero a falta de esperar y trabajar mucho en una evolución de Thiago Alcántara que, para cumplir con esas funciones, hoy todavía está por llegar, el plantel no le proporcionaba centrocampistas «de los suyos». Faltándole y sin muchas posibilidades de cazarlos, el camino que emprendió fue el de inventárselos. Crearlos.
Los primeros afectados fueron Philipp Lahm y Toni Kroos. El primero, sorprendentemente desplazado al mediocampo ya durante la pretemporada, se mantendría como una de las señas de autor del paso de Pep por Alemania, brindándole una segunda vida a uno de los laterales más determinantes del continente. La reconversión de Kroos, sin embargo, muy probablemente fuera la transformación más importante, no sólo por lo exitoso del cambio sino por el peso que éste adquirió en el panorama futbolístico de los años posteriores. Bajo el manto de Guardiola, Toni pasó de ser un mediapunta que por delante del balón funcionaba como alternativa más pausada a un Bayern eminentemente vertical, a uno de los cerebros más dominantes del continente, metrónomo de la Alemania campeona del Mundo en Brasil, así como del actual campeón de la Champions League. A Guardiola, no obstante, Kroos solamente le duró un año, y con las mismas incertezas en el mercado, cuando su engendrado director puso rumbo al Santiago Bernabéu, Pep repitió procedimiento. Volvió a mirar a lo que le daba su propia plantilla, detectó en David Alaba las virtudes que estimó necesarias para convertirlo en otro de sus centrocampistas, y cinceló una nueva función para su hasta entonces lateral izquierdo, igual que había hecho antes con el derecho.
Ahora, vuelta a empezar en Manchester, su primera incorporación fue la de uno de esos centrocampistas que le pudieron faltar inicialmente en Múnich y que el de Santpedor necesita para su sala de máquinas. Uno al que, en esta ocasión, sí podía echar el lazo. Antes incluso de ser presentado Guardiola como nuevo técnico skyblue, Ilkay Gündogan ya era jugador del City. Pep lo necesita, en una plantilla en la que dispone de mediapuntas para jugar en el tercer escalón del mediocampo, de un jugador tan versátil como el brasileño Fernandinho o de laterales con los que continúa experimentando. Pero ninguno de ellos es un gestor del juego como tal, un centrocampista de posesión, un futbolista que desde una plaza de interior o de mediocentro asuma la dirección y el ritmo. Ya en este inicio de campaña, en plena aclimatación y asimilación de nuevos conceptos de juego, uno de los aspectos que más está echando de menos el equipo de Guardiola en el fútbol a oleadas de la Premier, es que los suyos puedan juntarse arriba a través del pase atrás. En parte porque todo es muy nuevo y tanto la herencia de equipo como el marco del campeonato inglés empujan, pero posiblemente en parte también porque en el once citizen no haya todavía a quién devolvérsela siempre, y si lo hay está más vinculado al pico del área que a la zona sobre la que pueda reposarse un ataque. En el City de Guardiola ese futbolista debería ser Ilkay Gündogan, quien por suerte para el técnico catalán desde el martes ya se entrena con el grupo.
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– Foto: Stuart Franklin/Bongarts/Getty Images

