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¿Qué hacer con Arda Turan?

SEVILLE, SPAIN - JANUARY 29: Arda Turan of FC Barcelona in action during La Liga match between Real Betis Balompie and FC Barcelona at Benito Villamarin Stadium on January 29, 2017 in Seville, Spain. (Photo by Aitor Alcalde/Getty Images)

Luis Enrique tiene entre manos un rompecabezas. Al suplente que más y mejor ha rendido esta temporada, entendiendo que quizá Umtiti ya no pertenece a ese grupo, puede usarlo muy poco. El turco Arda Turan, que llegó a Barcelona con apariencia de interior, ha encontrado enormes dificultades para rendir en una de las posiciones de mediocampo dentro del entramado culé. Una línea de medios, abonada a la sorpresa, en la que no sólo se acumulan actualmente las bajas de Iniesta y Busquets sino que, además, arrastra durante toda la temporada una suerte de casting en el interior derecho para dilucidar quién y cómo debe actuar en la demarcación, después de que Messi y la salida de Dani Alves le hayan redecorado el encaje. Arda ejerciendo de interior, no obstante, cuenta sus participaciones como intentos fallidos, incluso cuando el estado de forma demostrado en sus minutos como delantero podrían mover al optimismo. La disonancia y evidente desorden defensivo en un puesto que, hasta hace poco, debía cargar con la desconexión buscada de la MSN, los problemas de orientación en zonas del campo que por trayectoria le resultan extrañas y el desconocimiento, particular del sistema y general de la demarcación, en tareas tales como la salida desde atrás o la gestación de la jugada, son invitados habituales en los encuentros del turco cuando se ha empleado en uno de los dos interiores del Barça.

Sin embargo, su rendimiento formando como delantero este curso es incontestable. Al futbolista se le ha visto cómodo, su juego ha dialogado con fluidez con el de sus compañeros y además se ha destapado con una sensibilidad hacia el último gesto que hasta la fecha se le desconocía. Sus cifras, en este sentido, son reveladoras, y verdaderamente espectaculares si se acotan a sus participaciones como atacante. Sucede que, al contrario que en mediocampo, la delantera culé no deja puerta abierta a la sorpresa. Messi, Neymar y Luis Suárez apellidan al equipo por su trascendencia futbolística y estratégica, y además en 2017 los dos últimos evidencian un repunte de su nivel que con lógica los hace irrebatibles. Así pues, ¿cómo puede aprovechar Luis Enrique su mejor carta desde el banquillo sin tener que utilizarla allá donde no funciona? En la actualidad, tanto si se trata de una fórmula de partida como si responde a una sustitución con el partido en marcha, parece difícil que la solución no pase por un dibujo que emplee a cuatro delanteros al mismo tiempo. Un recurso al que ya recurrió el asturiano durante su primera temporada dirigiendo al Barça, con Pedro Rodríguez como cuarto miembro del ataque, introduciendo la variante del 1-4-2-3-1 y dándole a Messi la mediapunta de manera fija como una forma de alterar el guión. La misma de la que echó mano el domingo en el Villamarín.

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– Foto: Aitor Alcalde/Getty Images

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