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Milito: el Mariscal de la defensa culé.

militoA la hora de lanzarse al mercado de fichajes, la secretaría técnica del F.C.Barcelona tenía tres claros objetivos: Reforzar el lateral, el mediocentro y la delantera. Los dos primeras respondían a la necesidad de aumentar el nivel en las dos posiciones más flojas durante la temporada en las cuales ni Gio o Silvinho por un lado, ni Motta o Edmilson por el otro, han aportado un nivel equiparable al resto de componentes del equipo y en el caso del mediocentro incluso han propiciado variaciones tácticas como la utilización de un sistema 3-4-3 o la participación conjunta en la media de Iniesta, Xavi y Deco. La contratación de un punta de nivel buscaba aumentar la competencia interna de los cracks y conseguir así, un rendimiento óptimo de las figuras del equipo. Una vez abordadas estas tres contrataciones, los esfuerzos debían dirigirse hacia contrataciones menos prioritarias como la de un central o un jugador de banda derecha, no obstante, un hecho que escapaba al control de la secretaría técnica provocó un cambio de estrategia: las lesiones de Edmilson y de Puyol.

La idea inicial del cuerpo técnico consistía en presentar una defensa central formada por Puyol y Márquez con Thuram y un nuevo fichaje (probablemente Andrade) como alternativas. Por delante de la defensa, en la posición de mediocentro, contaba con la incorporación de Touré Yaya, la posibilidad de alinear a Rafa Márquez en esta demarcación y dependiendo de las salidas de Motta y Edmilson, de la llegada de un segundo mediocentro. No obstante, esta planificación se desmontó con las lesiones del capitán y Edmilson. Para empezar, la lesión del mediocentro brasileño eliminaba completamente la posiblidad de su salida del equipo y por lo tanto, privaba al club de un ingreso que reinvertir en futuras contrataciones. A la vez, con Edmilson en la plantilla, la plaza de segundo mediocentro era para el brasileño, con Márquez como alternativa hasta que Edmilson se recuperase de la lesión. Así, el problema ahora, era el centro de la defensa. Con la baja de Puyol, el centro de la zaga habría sido ocupado por Márquez y Andrade con la opción de Thuram, pero con el mexicano cubriendo también la función de mediocentro, la contratación del central debía responder a un nivel más alto ya que una eventual pareja Thuram-Andrade no ofrece las suficientes garantías, teniendo en cuenta, además, el irregular rendimiento de Márquez durante la pasada temporada. Así pues, en el peor de los escenarios el F.C.Barcelona podía encontrarse con un Puyol y un Edmilson lesionados de gravedad y un Rafa Márquez con un nivel muy lejos del que se le supone para jugar en el Barça. La contratación de un central de garantías pasaba a ser, ahora, una prioridad y tendría la función de suplir primero a Puyol y después a Márquez en caso de que deba ser alineado en el mediocentro o no rinda al nivel esperado. El perfil a buscar era, pues, una mezcla perfecta entre las características de Puyol y las de Márquez. La opción nº1 fue el central rumano de la Roma Cristian Chivu, pero las difíciles negociaciones con éste (o más correctamente con sus representantes) impidieron su fichaje por el club azulgrana de manera que la secretaría técnica dirigió sus esfuerzos a la segunda opción, Gabriel Milito, con quien si se cerro su contratación previo pago de 17 millones de euros más 3,5 en concepto de variables por objetivos al Zaragoza.

Se trata de un central zurdo rápido en el corte, bueno en la anticipación y fuerte en la marca al hombre. Con un fuerte carácter y agresivo en su juego, exhibe una garra y fuerza extraordinarias en todas sus acciones. Con el balón de los pies tiene una salida de balón aseada, buscando generalmente el pase corto ya que no posee la precisión necesaria para efectuar desplazamientos largos. Como central marcador, es decir, supliendo a Carles Puyol, no debe tener ningún problema ya que encaja perfectamente en el perfil, aunque el capitán azulgrana posiblemente sea más rápido y limpio en el corte. En cambio, con la recuperación de éste pueden aparecer los problemas de Gabi Milito, y es que la pareja que formaría junto a Puyol ofrece algunas dudas. En primer lugar se tratará de un centro de la defensa inusualmente bajo ya que ninguno de los dos centrales sobrepasa el metro ochenta de altura. En las jugadas de estrategia esto no tiene porqué suponer un problema, ya que en ataque ambos van muy bien en el juego aéreo y en defensa contarán con la colaboración de otros compañeros poderosos en el juego aéreo como Abidal o Touré Yaya. En cambio, el problema se encuentra con el balón en juego ya que ambos sufrirán ante delanteras que presenten un delantero centro alto y fuerte ejerciendo de punto de referencia y jugando a bajar al suelo balones largos desde la defensa. Por otro lado, y a diferencia de una defensa con la presencia de Rafa Márquez, la pareja Puyol-Milito ofrece una peor salida de balón, limita la posibilidad de iniciar jugada desde atrás y disminuye las alternativas de un equipo que presumiblemente sufrirá si el rival controla a los interiores encargados de iniciar jugada. Finalmente, al tratarse en ambos casos de centrales acostumbrados a ejercer como marcadores, rápidos saliendo al corte, basando su juego en la anticipación, la no presencia de un central líbero puede provocar agujeros en la defensa y errores tácticos y de posicionamiento que por lo general son corregidos por el líbero.

Éste cambio de prioridades en materia de fichajes ha modificado, a su vez, el planteamiento sobre otras incorporaciones secundarias como la llegada de un extremo derecho como alternativa al juego hacia dentro de Messi o Giovanni, ya que la necesidad de contratar a un central de primer nivel para suplir las bajas de Puyol y Edmilson en lugar de un reserva, ha provocado que la inversión en esta demarcación supere en más de diez millones las previsiones iniciales, de manera que salvo traspaso de Gudjohnsen, parece difícil que el club acometa alguna contratación más.

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