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Para los que corren

Para los que corren

luis-suarez-ivan-rakiticEntre la ida en Manchester y la vuelta en Villarreal, al Barça le tocó visitar Los Cármenes, donde en un partido con poco brillo y sobre un césped peleón, logró el objetivo de los tres puntos. El encuentro, más allá de lo irregular de la superficie sobre la que se disputó, vino marcado por los espacios, algo a lo que contribuyeron decisivamente ambos conjuntos. Por los locales, a la ya característica medida de los equipos dirigidos por Abel Resino de adelantar líneas independientemente de si hay presión sobre el poseedor del balón o no, se le sumó un planteamiento defensivo exageradamente abierto que concentraba casi toda su atención en la zona de los extremos culés. Los catalanes, por su parte, sujetaron a los lateral más que otras veces, Mascherano se metió entre Bartra y Mathieu cuando el equipo iniciaba jugada con mucha frecuencia, y tanto Xavi como Rakitic jugaron más cerca de Luis Suárez que del Jefecito, favoreciendo una sensación de vaciado que, sobretodo, se distinguió en el carril interior.

Sin nadie que habitara con cierta regularidad el centro, las primeras intentonas por fuera -la forma como habitualmente el Barça de 2015 prende los ataques- se toparon con una participación menor de Dani Alves en el inicio (fue el jugador de campo del Barça que menos veces tocó el balón) y, sobretodo, con el bajo acierto de Messi y Neymar a la hora de desbordar en banda. El brasileño, en su undécimo partido como titular en 42 días, dio la impresión de que agradecerá el descanso forzoso ante el Rayo que le deparará la quinta amarilla del ciclo. Aunque sin la chispa habitual en los costados y atendiendo al mecanismo defensivo que planteaban los locales el terreno parecía abonado para que el mediocampo culé ganara peso por dentro, las dos alturas de su medular nunca estuvieron muy juntas. Por un lado Mascherano buscó la salida lavolpiana entre los centrales ante la tímida presión de John Córdoba y Javi Márquez, y por el otro los dos interiores jugaron muy arriba en lo que pareció una apuesta por un juego algo más directo de lo habitual. Quizá por eso Jordi Alba se incorporó por banda menos de lo que viene siendo costumbre.

Si la idea para el mediocampo no permitió aprovechar el primer agujero, la insistencia y tesón de Luis Suárez sí pudo hacerlo con el segundo, en profundidad aprovechando la línea adelantada del Granada en la jugada que sirvió a Rakitic para adelantar al cuadro catalán. El croata, cómodo en un escenario en el que corría el aire, tras el gol y sobretodo en el segundo tiempo, apareció como llegador y lanzador como en la acción del segundo gol, y si no firmó su actuación más convincente desde su fichaje, seguro que sí fue en la que más acoplado se vio al juego que practicó su equipo. La posición de partida tan adelantada de los dos interiores y tan retrasada del mediocentro, sin embargo, impidió cualquier tipo de contemporización cuando el Granada se hacía con el esférico, y más allá de la capacidad individual de Mascherano y la puntual corrección de Claudio Bravo en la atajada, el equipo de Luis Enrique tuvo varios tramos de exposición y repliegue bajo. Cerca de su propia área, los dos centrales no anduvieron especialmente afortunados ante un Javi Márquez peligroso y un John Córdoba que llevó a Marc Bartra a la batalla física y se a ganó.

Antes de que Luis Suárez cediera su sitio a Pedro para que el 7 del Barça sumara minutos otra vez como teórico nueve, el uruguayo volvió a castigar la espalda de la defensa nazarí conectando con un Rakitic libre como lanzador, para regalarle el gol de la tranquilidad a Leo Messi y completar, así, su decisiva participación en los tres que consiguió su equipo. Un partido a trompicones, con tranquilidad para los asistentes y metros para correr al espacio, que pareció diseñado para que así fuera.

Comments:5
  • Javi Calvo (@jcalvo_) 2 marzo, 2015

    Dos apuntes únicamente:

    Los que más reforzados salen del partido contra el Granada son Rakitic, Luis Suárez, y Piqué, a pesar de no haber jugado. El partido de los centrales fue flojísimo. De lo más flojos que recuerdo de la pareja de centrales en varios meses.

    Luego está el tema de Neymar, que lleva ya cuatro partidos consecutivos sin sumar demasiado, siendo generosos. Supongo que, como apuntas, se debe al cansancio.

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    • Morén 2 marzo, 2015

      El cansancio y, en mi opinión, que hace unas semanas que por H o por B el Barça no está siendo tan fiel al sistema de juego que tan bien le vino después de la derrota en Anoeta. En el primer cuarto de hora ante el Levante y los partidos contra Málaga, City y Granada, estamos viendo menos aquello de Messi clavado de inicio en la derecha como mecanismo de arranque, y aquello favorecía mucho a Neymar porque le permitía atacar el lado débil del ataque con espacios y vaciado de rivales.

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      • Edgar 2 marzo, 2015

        Por tanto, ¿no puede haber un gran Neymar con un Messi estelar? ¿O uno u otro..? Saludos 😉

      • Morén 3 marzo, 2015

        Seguro que puede. Lo que le comentaba a Javi lo circunscribo sólo al momento actual del Barça y al punto competitivo que había encontrado con este esquema de los extremos abiertos. De hecho, cuando más me gusta a mí Neymar es cuando los dos pueden jugar por dentro bastante liberados.

    • Hugo 5 marzo, 2015

      Por cansancio, o por lo que sea, Neymar lleva una cadena de partidos en donde no desbordó nunca a nadie. Comencé a notarlo desde que el venezolano Rosales lo anuló en la última derrota del Barca, pero puede que haya comenzado antes. Hoy contra el Villareal, a pesar de haber marcado, sumó un eslabón más a esa cadena.

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