Es el juego interior | FCB 2026-27
Decía Johan Cruyff aquello de «si no saben por qué ganábamos, cómo van a saber por qué perdemos», una aseveración especialmente popular en los últimos tiempos que, como todas las que se usan para hablar más de uno mismo que para hablar de quién las dijo, corre el riesgo de terminar siendo un artefacto vacío. Un eslogan publicitario. La frase de Cruyff, sin embargo, como la mayoría de las que adornan su glorioso diccionario, encierra mucho contenido futbolístico en su aparente simpleza. Por ejemplo, es una cita perfecta a la hora de pasar revista a un equipo. De atender a aquellas cuestiones concretas y específicas que definen el juego que lo ha llevado al éxito, y comprobar si, con el tiempo, estas son pautas que se mantienen. Se insiste en lo de «concretas y específicas», pues es ahí donde reside la cuestión. Jugar al ataque, por banda o tener más o menos el balón se puede hacer de muchas maneras distintas, y son esas maneras concretas las que dan forma al juego y, por lo tanto, a los equipos. No se trata de revisar si un determinado conjunto sigue yendo al ataque, jugando por banda o teniendo más o menos el balón, sino si sigue haciendo aquellas cosas que le permitían ir al ataque, jugar por banda o tener más o menos el balón.
La pasada temporada, sobre el Barça de Flick se dijeron muchas cosas. Se habló y se escribió con generosidad de su presión adelantada, de la altura de su línea defensiva, de su ímpetu ofensivo o de su facilidad para generar ocasiones de gol. En el principio de todo aquello, casi como un núcleo a partir del cual derivó lo demás, su juego interior, una característica del conjunto azulgrana que seguramente no recibió todo el foco que mereció. Fue, de hecho, la gran diferencia respecto al último Barça de Xavi que le precedió, y es también la gran diferencia respecto a un Barça actual que si bien le iguala en resultados no ha alcanzado el nivel futbolístico de entonces. El juego interior como punto fundacional de un equipo que, a partir de llevar el esférico a la espalda de los mediocentros rivales, zona donde recibir, aguantar la pelota, girarse y atacar la siguiente línea, activaba buena parte de sus principios de juego. Girando al rival para así poder presionar de forma más eficiente la pérdida y con eso sostener el riesgo de su línea adelantada, juntando por dentro para generar espacios para profundizar o desequilibrar por fuera, retrasando al mediocampo para regalar espacio y juego de cara a Pedri, o retando a los centrales para activar pasillos a las llegadas de segunda línea. Aprovechando la distracción de Pedri y Lamine, así como el pie de ellos dos y los centrales, para filtrar balones hacia la frontal y activar el espacio de Olmo, Raphinha y Lewandowski.
Del Barça de Flick podrá discutirse si parte de un 1-4-3-3 o de un 1-4-2-3-1, pero deberá convenirse que, instalado en campo rival, su estructura reproduce algo muy parecido a un 1-3-2-2-3. Un portero, una suerte de línea de tres centrales desde la que el lateral derecho en ocasiones puede soltarse para doblar a Lamine, una base de dos centrocampistas, el ancho del campo fijado por el extremo derecho y el lateral izquierdo, y tres futbolistas encargados de moverse por dentro en la corona del área: el interior derecho yendo hacia arriba, el extremo izquierdo yendo hacia dentro y el nueve yendo hacia abajo. Tres plazas que el curso anterior fueron para Olmo, Lewandowski y Raphinha, y que esta temporada han sufrido diferentes incidencias. Por la pérdida de rendimiento del nueve, las lesiones del brasileño, la irregularidad de Olmo o el paso al frente de Fermín. Ninguno de los tres futbolistas encargados de jugar por dentro en tres cuartos de campo es hoy igual que hace doce meses. Y como aquello fue el pilar que vertebraba muchas otras cosas en el conjunto culer, tampoco el equipo de Hansi Flick es el mismo. Para volver a serlo necesita recomponer aquello que lo llevó a serlo: su juego interior. Su principal misión a la hora de planificar la próxima temporada.
– Foto: Fran Santiago/Getty Images
Robert 20 abril, 2026
¿Es posible encontrar un sustituto para Lewandowski en el mercado de este verano? Para mí debería ser la prioridad, más que la del central que si bien es cierto que nos falta un central izquierdo, Gerard Martín ha evolucionado mucho esta temporada. Si se va Christiansen necesitamos fondo de armario, pero ¿necesitamos gastarnos 50-60M en un central?
En cuanto al 9 es lo que veo más complicado. Olmo no ha encontrado su mejor nivel este año y eso que lleva ya varios meses con continuidad física pero tengo la sensación de que es más que el equipo (o el 9) no le ha ayudado, que no que esté especialmente mal (aunque sí que está más flojo incluso cuando el contexto es favorable). Raphinha este año ha sufrido muchas lesiones pero aún así, ¿era el nivel de acierto del año pasado su nivel? Da muchas cosas a Flick pero puede ser que otros jugadores como Fermín o Gavi puedan darlas también partiendo desde el extremo izquierdo. Lo de Robert es lo jodido. Ferran no es ese tipo de jugador ni tiene nivel para ser el 9 titular del Barça siempre, aunque este año lo haya sido por incomparecencia del polaco. Y ahora mismo en el mercado no suena nadie realmente interesante.
Fedecker 4 mayo, 2026
Gracias por este nuevo artículo. Los echo mucho de menos, pero siempre son interesantísimos. Respondiendo un poco a Robert, estoy de acuerdo en que la prioridad debe ser el 9. Lo del central sólo lo contemplaría si salen otros (se habla de Araújo o Koundé. Con Christensen no cuento). Para mi Cubarsí y Eric son intocables, y Gerard se ha ganado la continuidad. Si sigue mejorando así, puede tener nivel de indiscutible pronto, salvo llegada de un megacrack… que no sé quien podría ser, Bastoni no me convence, y menos a ese precio… En cuanto al 9, está claro que Lewandowski ya no es lo que era. Sigue marcando goles (grandes goles) pero ya no es indiscutible y no creo que vaya a volver a serlo. Y con su sueldo, lo mejor es buscar un sustituto. A pesar de lo que se dice por ahí, yo renovaría a Ferrán, pero no sin encontrar un nueve top. Para mí Ferrán es el mejor 9 suplente que podemos tener. Mete goles (lleva 20 este año y no es titular siempre, sus números son muy buenos) y pelea como un jabato. Además, hasta el moemnto nunca ha dado problemas por su suplencia. Me pasa como me pasaba hace años con Eric. Mucha gente quería venderlo, pero son jugadores que aportan mucho y no dan problemas. Y Eric luego ha explotado, encima. Pero lo dicho. Si necesitamos un 9 que «dé miedo»… Lo malo es que no hay mucho en el mercado… y los precios son los que son… Pero un tio que te meta unos 40 goles por temporada… Haaland, Kane… ese tipo de jugadores… que son inalcanzables, eso es lo malo. Kane me encanta pero pasa como con Lewan… pan para hoy y hambre para mañana… ya está en sus últimos años… A ver si Albert nos descubre alguna perla escondida…
Shenzhen2020 6 mayo, 2026
Albert, nos tienes en ascuas ^^. Cuánto se echan de menos todos los artículos, no solamente los de planificación.
Yo, como de costumbre, intento mirar a cosas que hacía y buscaba Cruyff (seguramente de una manera errónea, pero por eso mi despacho no está al lado del de Deco jaja), y pienso que esta plantilla necesita futbolistas en esa horquilla de 26-30 años (que creo que en 2026 podemos hablar de 26-32, pues llegar a la treintena ya no implica una cuesta abajo abrupta). Ahora mismo, Koundé, Araujo, Christiansen, Joao Cancelo (si se queda), De Jong, Ferran Torres y Raphinha son los únicos en ese grupo (damos por hecho que Lewandowski se va este verano por la puerta grande, ya no puede ser el ‘9’ de un equipo que quiere ganar en Europa).
Sabiendo esto, debemos mirar si estos futbolistas son capaces de aportar ese plus de jerarquía, competitividad y liderazgo que le pedimos a ese grupo de futbolistas entre 26 y 32 años. Mis dudas son Araujo, por tema futbolístico y mental (ya ni siquiera domina en aquellos aspectos en los que era élite, y sus debilidades siguen siendo las mismas), y Christiansen por culpa de las lesiones. Por ende, el fichaje de un central es primordial (y seguramente lo sea también la salida de Ronald, aunque se pierda a un líder en el vestuario).
Yo no sé si Bastoni es ese fichaje, no tengo tan visto al Inter. Sé que 60M son muchos millones en la situación económica del Barça, aunque se llegue al 1:1. Supongo que las salidas de Lewandowski, Ansu Fati, (quizás) Araujo, y el nuevo contrato de Christiansen (si renueva a la baja) aliviarán mucho las arcas (ya ni hablemos si sale Ter Stegen), pero no sé si Bastoni es el fichaje. De eso que hable Albert ^^
Y el ‘9’ pues está complicado que encontremos a alguien en esa horquilla de edad porque son inasumibles económicamente hablando (ni sus clubes les van a dejar marchar). Alternativa de Joao Pedro? Julián Álvarez creo que es inviable (salvo que la no renovación de Ferran Torres se deba a que ya esté en marcha una operación de ‘dinero + Ferran por Julián’ que sería un all-in de Deco).
Y queda la papeleta del extremo izquierdo, pues Raphinha (y Lamine) necesitan rotar y no jugar cada partido. Rashford ha dejado números en goles y asistencias, pero menos poso en juego y sensaciones; pero está demostrando poder jugar en ambas bandas y Flick ha de ver que hay muchos partidos de liga que se pueden/deben ganar sin hacer que Raphinha y Lamine jueguen absolutamente todo. Ningún futbolista debería encadenar tres titularidades en una semana.
Central de 26-32 + Delantero Centro + Cancelo/Grimaldo creo que sería un verano top. Si añades un extremo izquierdo, y salen los cuatro bien, es para hacer una rúa extra.
Robert 6 mayo, 2026
Yo creo que no llegamos al 1:1 y se fichará a Senesi gratis; Bernardo Silva gratis y quizás Grimaldo por 10-12 millones. Y luego a pelearse por inscribirlos. Lo del 9 lo veo complicadísimo, la verdad. El año que viene Ferran de titular y de suplentes Olmo/Fermín de falsos 9.