Arturo Vidal con Guardiola

Arturo Vidal en el nuevo Bayern de Guardiola.

Arturo Vidal con Guardiola

Sid Vicious fue bajista de los Sex Pistols sin saber tocar el bajo. Cuentan que al principio, hasta que a fuerza de practicar fue pasable, en los conciertos le desconectaban el amplificador sin que lo supiera y otro músico, oculto entre bambalinas, tocaba su parte; y que para la grabación del disco Never Mind the Bollocks fue el guitarrista del grupo, Steve Jones, el encargado de «encubrirlo». Pero Sid tenía que estar, era el alma y el carácter, en su imagen se encarnaba el grupo. Lo del bajo era la excusa, como su propia madre adivinaría cuando dijo que si en lugar de un bajista los Sex Pistols hubiesen buscado un violinista, seguro que también lo habrían elegido a él. Como Sid en el conjunto de Londres, en la Juventus de Turín de las últimas temporadas, Andrea Pirlo también tenía que estar. Era el emblema, el hombre cuya presencia convertía a una Vecchia Signora con poco lustre internacional reciente, en un grande. Pero, aunque de forma distinta porque Pirlo sí supo, solo que ya no podía, su imprescindible participación también acarreaba problemas, siendo el más evidente y anticompetitivo su «desaparición» cuando su equipo no tenía el balón. El cuadro de Allegri defendía con uno menos, nada más y nada menos que en la posición del mediocentro, por lo que necesitó que a su alrededor el despliegue fuera el doble. Marchisio, Pogba, pero sobretodo Arturo Vidal, fueron el bajista detrás del escenario.

El futbolista chileno, fichaje estrella del Bayern de Múnich para el tercer curso de Guardiola en Alemania, seguramente pase por ser el centrocampista con mayor recorrido de las grandes ligas europeas, algo, todo sea dicho, que de entrada no parece casar del todo con su nuevo entrenador. Pep, garante del juego de posición, a lo largo de su carrera ha tenido problemas con los medios más necesitados de libertad posicional, con los Touré Yaya, Cesc o Schweinsteiger, y no es que la de Vidal sea una incorporación menor que pueda usarse como recurso, sino que su incidencia será troncal. Se convertirá, de hecho, en el centrocampista más importante de la plantilla y por lo tanto, potencialmente, en el de más peso. Una incorporación de las que marcan discurso pero con un discurso sustancialmente distinto al que ha tratado de articular su nuevo equipo durante las últimas temporadas. Si ambos logran acompasarse, si el futbolista adopta los nuevos principios que ha imprimido Guardiola a su Bayern, o si el técnico acepta hacer alguna concesión para que Vidal pueda sentirse más cómodo, o si sucede un poco de ambas cosas… si todo encaja, el golpe en la mesa de los alemanes se sentirá por toda Europa. Y es que, como en el caso de Douglas Costa, con Vidal el Bayern ha fichado resolución. Esa que a veces le faltó para echar la puerta abajo con la casa rodeada. El chileno, de hecho, que es capaz de jugar prácticamente en cualquier demarcación, el último año fue nexo de unión entre el mediocampo y la delantera de la Juventus, jugando arriba y llegando mucho, por momentos más cerca de ser atacante que medio.

Este apego de Arturo a la llegada y su generosa capacidad de abarcar metros en vertical casan con algunos de los mecanismos que está trabajando recientemente Pep en Múnich. El desborde en banda, por ejemplo, el que ya tenía la plantilla y el que incorpora, aventuran un Bayern insistente a la hora de ganar posición de centro y poderoso cargando el área y la frontal, tanto para golpear con el remate directo como para rebañar la segunda jugada y empezar de nuevo el ataque muy arriba y con el rival fuera de posición. Un Bayern que empiece a defender presionando a la zaga rival y en el que el recorrido de Vidal disimule la división en dos bloques que en ocasiones se insinúa cuando los interiores se separan de Xabi Alonso en su afán por recuperar en zonas adelantadas. Tácticamente, la temporada 2015-2016 ha dado inicio con, parece, la intención por parte del técnico catalán de adelantar a uno o los dos interiores también cuando el Bayern ataque. Una manera de situar más afectivos por delante del esférico, abrir nuevas líneas de pase, hallar profundidad y nuevas posibilidades en la salida. Fórmula probablemente compensada con la participación interior de unos laterales a los que podrían regresar Lahm y Alaba, el planteamiento de base se intuye muy adecuado para el encaje de Arturo Vidal, aunque en la Supercopa se descubrieran algunos cabos sueltos que con el tiempo habrá que controlar.

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Comments:1
  • Halilović 10 20 agosto, 2015

    Supongo que armara una buena sociedad con Lewandowski, uno para romper y el otro para el apoyo, falta ver si recupera el gran nivel fisico que tenia hace un par de años, quizas les falte un central o que Benatia termine de explotar.

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