Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Search in posts
Search in pages

Empezar otra vez. Empezar de otra forma

Empezar otra vez. Empezar de otra forma

Gerard_Barcelona_BEl Barça B empezó la temporada con una idea muy clara que Gerard López no se cansó de repetir cada vez que tuvo la oportunidad: Formar y competir serían uno. Sacar adelante los resultados, tener al filial tan arriba en la tabla como fuese posible, iría de la mano de la intención de trabajar en la proyección de los jóvenes talentos que componían la plantilla. El B viajaría en dos tiempos indisociables en los compromisos adquiridos al iniciarse el camino. Terminada la primera vuelta, el veredicto sentenciaba que, al menos uno de los objetivos, claramente no había sido alcanzado, y el segundo equipo culé marchaba más cerca de la cola que de la cabeza. Su fútbol no había logrado una línea regularmente buena, no se había hecho a la categoría y ante el temor cada vez más fundado de un nuevo varapalo, este invierno desde el club parece haberse optado por separar ambos propósitos y dar preponderancia al de salvar la categoría. La misión formativa, parece, ha pasado a un segundo plano, pudiéndose dar como ejemplos de ello el hecho de que el pasado fin de semana solo cuatro de los once titulares en el equipo de Gerard hubiesen pertenecido antes al Juvenil, o de que los dos más utilizados por la primera plantilla -Gumbau y Samper- terminaran su partido en dos posiciones tan poco naturales para ellos como las de central y mediapunta respectivamente, puestos por los que, en principio, no pasará su futuro.

Aceptado el nuevo plan, debe certificarse que el domingo ante la Pobla de Mafumet el filial supo llevarlo a la práctica y encontrar con él la ansiada victoria. No fue brillante porque seguramente ya no lo pretenda, pero trabajó, peleó, se sacrificó y supo mantener la ventaja una vez lograda, tal como ha visto estilarse en sus rivales estos meses. Incluso evitó sucumbir al desorden de su carril izquierdo que con dos caras nuevas por integrar como son Moisés y Xemi, y un central sin mucho bagaje en el puesto como Gumbau, fue por donde más peligro generó el conjunto local. La puntualidad de Ortolá, el nervio de Tarin y el aplomo del también recién llegado Fali, abanderaron la resistencia. Dio más impresión de equipo hecho a la Segunda B que de filial, y en ello, valoraciones al margen, parece encontrar más garantías para competir. En ataque, por su parte, se hizo sentir la presencia del bigoleador Dani Romera, que con su puntería, olfato y movimientos de hombre gol, dio a la propuesta culé el punto de intimidación que tanto a echado de menos todo este tiempo. Fue un Barça B más adaptado a la categoría, que al menos a domicilio no fue menos en la refriega. Un equipo de 2ª B que se ha puesto como objetivo seguir siéndolo. El próximo fin de semana comprobaremos si en el Miniestadi también lo pretende de la misma forma.

Artículos relacionados:

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.