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La incertidumbre que le correspondió al Barça

La incertidumbre que le correspondió al Barça

Luis Enrique utilizó los dos partidos de la semana previa al retorno de la Champions para dar descansos a los hombres que presumiblemente mañana saltarán de inicio al Emirates. Alves, Mascherano, Alba e Iniesta ante el Sporting, y Piqué, Busquets y Rakitic en Gran Canaria. Sumados estos siete futbolistas a un Bravo que en Inglaterra presumiblemente cederá su lugar a Ter Stegen, los únicos que no regalaron ni un minuto fueron los integrantes de la delantera MSN. Messi, Neymar y Luis Suárez son la certeza competitiva más importante que acoge el continente, y su presencia sobre el campo mantiene siempre la puerta abierta a un chispazo que desequilibre cualquier tipo de duelo. Aunque su desarrollo esté siendo tan discontinuo como el que tuvieron el sábado ante el Las Palmas. Durante la semana, en una entrevista al diario Dicen, el ex entrenador del cuadro canario Sergio Lobera afirmaba que para ganarle al actual Barça no sirve con hacerlo todo bien. Menos aún cuando el salto de calidad individual entre los dos equipos es tan pronunciado como el que sabemos que existe entre los azulgranas y el conjunto de Quique Setién. Hay, pues, una buena parte de las esperanzas de éxito que se depositan en que los culés no estén especialmente acertados o, por lo que sea, no comparezcan al encuentro con la tensión que acostumbran.

Esta realidad, que sin duda obliga a los rivales a una resignación que a menudo puede terminar siendo impotencia, es también la oportunidad para sacudirse miedos y preocupaciones: si aún acomodando el plan buena parte de la incertidumbre le corresponderá al Barça, ¿por qué no mantenerlo y potenciar la parte sobre la que sí se tiene gobierno? Algo así pensaría Quique Setién, que salió con un único mediocentro en un 1-4-1-4-1 en el que los cuatro hombres de tres cuartos no estarían ahí para defenderse sino para atacar. La zona del heroico Roque Mesa, se asumió, estaría sobrecargada de amenazas ante un Barça que además de su enrachada delantera presentaba en su mediocampo a Iniesta y Arda Turan, pero si los locales conseguían sobrevivir a esta situación por buen hacer propio y desacierto ajeno, dispondrían de hasta cinco futbolistas para provocar que los de Luis Enrique no pudieran pensar sólo en la portería de Javi Varas. Durante la mayor parte del choque se dio, pues, un escenario de riesgo y oportunidad local que subrayó las excelentes actuaciones individuales de varios amarillos y lo confundido de algún culé.

Puesto que El Zhar, Tana, Jonathan Viera y Momo estaban más preparados para salir al contraataque que para reforzar la posición de Mesa, la Unión Deportiva Las Palmas arropó a su mediocentro desde atrás, adelantando la defensa para que, desde el achique, Aythami y Bigas lo protegieran. Lo conflictivo y potencialmente mortal del plan era que, sin presión sobre el pasador del Barça, la distancia entre el guardameta y la zaga era toda una invitación para que uno de los delanteros del Barça se desmarcara a la espalda de los centrales y encontrara con relativa facilidad situaciones de uno contra uno ante el portero. En este punto, sin embargo, compareció la parte de desatino azulgrana a la que hacía referencia Lobera. Ni Neymar -especialmente- ni Luis Suárez, los dos atacantes más profundos del equipo, se mostraron excesivamente insistentes en el desmarque al espacio sino que normalmente buscaron en dirección contraria el cuero, desde el apoyo, por mucho que el primer gol, tras ruptura de Alba, había dejado claramente marcado el camino. Cada desmarque profundo habilitaba un pase manifiestamente definitivo -también el segundo tanto nace de esta forma-, aunque por detrás del cuero faltara la lectura de Piqué o el envío vertical de Sergio Busquets. Quien mejor lo leyó, de nuevo, fue Leo Messi, que aislado en banda derecha por el gris primer tiempo de Arda Turan, y en una faceta muy poco habitual en él, reclamó la pelota más veces al espacio que sus dos compañeros de línea.

Con el ataque culé enredado, la transición defensa-ataque canaria se vio impulsada y los hombres que dispuso Setién para comandarla respondieron mostrando un nivel de acierto e inspiración muy alto. Roque Mesa, Willian José, Tana, un genial Viera y Momo castigando a Dani Alves y las confusas ayudas de Turan por un carril que ya de por sí no cuenta con el retorno defensivo de Leo Messi, merodearon el área de Claudio Bravo y la comprometieron cuando la pareja de centrales formada por Mathieu y Mascherano no era capaz de interceptar antes el ataque corriendo hacia atrás. Al Las Palmas, como tantas otras veces, se le echó en falta instinto depredador en los metros finales, algo con lo que muy probablemente contaba un Luis Enrique que descolgó más que nunca a su tridente ofensivo cuando el Barça no tenía la pelota. Messi, Suárez y Neymar no tenían que bajar, sino que esperaban en sus posiciones de partida a que la ofensiva local se diluyera y les fuera devuelto el esférico, ahora, en franca ventaja para contragolpear. El demoledor tridente, que no suele dejarse sin cobrar ofrecimientos tan jugosos, esta vez no sacó partido de ello y permitió unos últimos minutos de incertidumbre que, aún así, no extraviaron ni uno solo de los tres puntos que, viendo cómo cerró la jornada, pueden haber resultado definitivos.

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Comments:1
  • futbolero 22 febrero, 2016

    Todos tenemos un mal día.Si se decuelgan como dices por indicacion del entrenador a los tres amigos arriba, hay que pedirles entonces concentracion y no un cierto desgano como en el caso de Neymar para cuidar no cometer offsides de esos fáciles que se logran cuidando la posición en el momento del pase ya que tienes medio campo a disposicion una vez tengas la pelota. Muy molesto de ver en jugadores de calidad. Messi es importante siempre – si no se fallaba la puntería 2 goles minimos más- pero le discuto su eleccion de posicion -con un Arda negativo de rendimiento- Messi allí donde vaya, nadie le va a discutir el lugar. Pues debió bajar al mediocampo a ayudar su recuperacion -el club Barcelona sin mediocampo es un mal chiste- No me queda ninguna duda con Messi bajando a ayudar el partido cambiaba direccion y los culés hubiésemo disfrutado de un mejor dominio de nuestro equipo.

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