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Ser el nuevo lateral de Messi

BARCELONA, SPAIN - AUGUST 07: Nelson Semedo of FC Barcelona enters the pitch ahead of the Joan Gamper Trophy match between FC Barcelona and Chapecoense at Camp Nou stadium on August 7, 2017 in Barcelona, Spain. (Photo by Alex Caparros/Getty Images)

Ser el nuevo lateral de Messi

Pocas posiciones han tenido tanta trascendencia en un equipo como la de lateral derecho en el Barça de la última década. Que en el fútbol actual la demarcación está cambiando y significando cosas distintas a las que significaba hace solo unos años tanto a nivel individual como colectivo es una realidad de la que ya nadie escapa, pero como en todo hay grados, y en el más alto -y hasta quizá en el orígen- durante mucho tiempo ha estado Dani Alves. El lateral más distinto en la época que a éstos más los distingue, un lateral especial, capaz de ofrecerle a sus equipos virtudes que en ninguno más buscarían. Un lateral imposible de replicar, porque además de lateral ha sido muchas cosas, y porque lateral lo ha sido de muchas formas. Desde 2008 y hasta 2016 el brasileño significó para el Barça una ruta táctica en la cual encontrar grabados los distintos caminos de su viaje. Siempre una solución para salir en ventaja desde atrás, a veces el dueño exclusivo del carril, otras una superioridad por dentro en la gestión del cuero y a la hora de dotar de creatividad a los ataques, y más recientemente, justo antes de abandonar el Camp Nou, la pieza que dio sentido a un interior derecho que como tal no existía. Si el Barça pudo resistir la salida de Xavi pero no la de Dani Alves, es porque en realidad fue sin el brasileño cuando, de repente, perdió a los dos.

La pasada temporada, la primera tras su adiós, la banda derecha azulgrana fue un acertijo sin solución. Un campo de minas cada vez menos transitado que terminó por dejar solos a los encargados de ocupar el antiguo lugar de Dani. Tanto Sergi Roberto como Aleix Vidal a menudo tuvieron poco contexto desde el que hacer frente al hecho de que ninguno de los dos era en realidad un lateral. Como consecuencia, este verano ha aterrizado en Barcelona un futbolista que -aunque como tantos otros se iniciara en posiciones adelantadas- hace tiempo que sí lo es. Nélson Semedo será el nuevo lateral de Leo Messi, lo cual tiene particularidades. En defensa, aunque se trabajen mecanismos de compensación como la cobertura del interior o la ayuda de Luis Suárez, el lateral del perfil derecho, en el Barça, tiene que enfrentarse a más escenarios de exposición y de uno contra uno. Fue en estos donde el curso pasado constó el desorden posicional de Aleix y la extrañeza de Sergi en el puesto, sufriendo especialmente el canterano ante extremos encaradores que salieran del regate buscando línea de fondo. Siendo un lateral más orientado al ataque que a la defensa, y sin ser ni mucho menos un especialista en la contención, Semedo debería contar con más soluciones para gestionar este tipo de contextos desde una mayor naturalidad en el puesto.

«Siempre debemos tener cubiertas todas las posiciones y si Leo tiene libertad para moverse, los demás lo tenemos que equilibrar para que el equipo continúe siendo compacto». Sergi Roberto

 

Con físico para corregir acciones en inferioridad y para reaccionar a la finta en los emparejamientos hombre a hombre, a nivel de colocación atrás se trata de un lateral reactivo pero esmerado que en ocasiones concede su espalda pero que por regla general procura situarse donde manda la pizarra. Corriendo hacia su propia portería tiene gran capacidad de corrección solventando los problemas de un balón filtrado a la espalda de la defensa, y pese a no contar con la fortaleza de un marcador insuperable, su respuesta cuando el delantero le encara tratando de salir por fuera es menos sufrida que la de sus otros dos competidores en el puesto. Centrando el foco en el balón, Semedo, por lo general, no es un lateral involucrado directamente con la pelota a la hora de relacionarse con el primer pase. Al menos en su antiguo club, dicha tarea correspondía a guardameta y centrales, encargándose él de estirar hacia adelante para abrir por banda y habilitar una línea de pase exterior. Su tendencia es la de ir hacia arriba, sin excesiva pausa en la gestión del cuero. Aun pudiendo relacionarse tanto con zonas centrales como con la pared, su gestión de las mismas es distinta a la que en su momento pudiera practicar Dani Alves. Por lo que muestra hasta la fecha su hoja de servicios, no es un lateral-interior. Un futbolista que se asiente a la derecha del mediocentro como punto de referencia a la hora de construir la jugada de ataque. No tiene esa pausa ni ese control.

En cuanto a sus apariciones interiores, éstas suelen tener más carácter de trampolín que de torre de control. No buscan tanto el efecto de generar una superioridad interior a la hora de mover el balón como sí un camino despejado para romper sumándose en ataque. Semedo se incorpora, ya sea por dentro o por fuera, para ir hacia arriba. Su vocación es ofensiva, y su intención de destino los últimos metros. Su principal relación es con la profundidad. Sucede lo mismo a la hora de combinar. Es un futbolista de tocar e irse, de apoyarse en la pared como una acción para lanzarse en vuelo más que como un recurso para conservar el balón. Aunque agradece tener una referencia ofensiva por delante que le habilite la sorpresa, en los últimos metros es un lateral con soluciones en el desborde, principalmente cuando puede ejecutarlo con un mínimo de espacio. Si tiene metros hacia los que dispararse, la efectividad de su slalom crece exponencialmente. No se trata de un regateador de baldosa. Es por ello que el juego del nuevo lateral del Barça agradece los tramos de transición que le permiten jugar con espacios. Los lee bien, tiene físico para abarcarlos y su técnica convive mejor con ellos. Cuantos más sea capaz de procurarle su equipo, más apreciable será su contribución en ataque.

Los mapas de calor de Nélson Semedo en la pasada edición de la Champions League.

– Los mapas de calor de Nélson Semedo en la pasada edición de la Champions League (vía squawka.com). –


 

Su encaje en el mecanismo de juego del FC Barcelona, en este sentido, guarda incógnitas interesantes, ya que por un lado se trata de un lateral especialmente indicado para ubicarse en el lado menos transitado del ataque, pero por el otro convivirá con la orilla del campo más relacionada con Leo Messi. Durante la pretemporada se ha podido observar cómo el equipo de Valverde giraba su centro de gravedad hacia la izquierda, llevando hacia la posición de Neymar la mayoría de balones, acercando a Messi hacia esa zona del campo y dibujando, por lo tanto, un carril derecho desnudo que atacar desde el cambio de orientación y la carrera. Una propuesta afín a las virtudes y defectos de Semedo. Tras el fichaje de Ney por el PSG, sin embargo, tocará descubrir las nuevas intenciones de Valverde, y si éstas mantienen el foco en el lado opuesto al lateral portugués. Por lo pronto, como se observó en la jornada inaugural de Liga, un Messi centrado y arropado por el peso interior de sus acompañantes es una fórmula que fácilmente puede densudar las alas debido a las atenciones rivales que atrae hacia el interior. Un escenario en el que aclarar los carriles para las incorporaciones desde atrás con metros por delante, que permitan a Semedo asomarse al lateral del área. Desde ahí, amén del quiebro, la contribución del ex del Benfica se apoya en su administración del centro al área, relacionada con el tipo de referencia que aguarde en ella.

La tercera posibilidad es que Semedo deba compartir carril con un Leo Messi más de banda derecha de lo que ha sido últimamente. Dada la actual confección de la plantilla, parece la más improbable puesto que aparentemente no se han ganado soluciones para alimentar al 10 en una posición de partida escorado, pero si Valverde logra compensar esa carencia individual desde la pizarra podría llegar a darse. Si así fuera, a priori Semedo se intuye como un lateral más preparado para recibir algo de Leo que para entregárselo. Al menos con la pelota. No se atisba en él a un socio en la circulación y el apoyo como los que suele buscar el argentino, sino más bien un compañero que puede beneficiarse de la capacidad en el pase del 10. Aunque su envío más natural sobrevuele el campo hacia la punta izquierda, un Messi lanzador debería encontrar en Semedo a un wide receiver también en banda derecha. Un lateral con el que relacionarse a una mayor distancia de lo que sus tardes más felices han conocido. Un lateral al que ver con otros ojos.

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– Foto: Alex Caparros/Getty Images

Comments:2
  • Pezze 24 agosto, 2017

    El texto es excelente, como nos tienes acostumbrados. Lo unico con lo que no acuerdo es que creo que se subestima el juego asociativo de Semedo.

    Es cierto que todavia no la ha desplegado y hoy en dia se lo ve principalmente como un portento fisico, pero para mi en Benfica su principal virtud siempre fue la capacidad de asociarse, incluso en juego muy corto y con pocos espacios. Solo esperar que el ecosistema Barça le permita potenciar aun mas esas virtudes, y creo que estamos en presencia de un lateral que va a marcar epoca.

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  • Guilherme 25 agosto, 2017

    Comparto lo de Pezzo. Soy portugues y hincha de Benfica, y los partidos de Semedo por aqui los vi todos. Semedo si que sabe combinar y hacer la pausa. Y tampoco esta dependiente de espacio para crear peligro: en Portugal el Benfica juega sempre en el espacio defensivo del adversario, o sea, q pasa largos periodos de tiempo en org. ofensiva y Semedo siempre tuve esa capacidad de associar-se (con Salvio, pero sobretodo Jonas y Pizzi, que le posibilitaban venir al interior) y buscar el momento justo para hacer dano al adversario.

    Sus problemas son fisicos, creo que tiene alguna facilidad en lesionar.se. De todos modos es un jugadorazo, y les puedo garantir amigos, que el juego del Benfica lo extrana mucho (y a Ederson y Lindelof tambien)!

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