Collado desde el extremo izquierdo

FC Barcelona's Alex Collado looks on during the International Champions Cup (ICC) friendly football match between AS Roma and FC Barcelona on July 31, 2018 at AT&T Stadium in Arlington, Texas. (Photo by Cooper NEILL / AFP) (Photo credit should read COOPER NEILL/AFP/Getty Images)

Collado desde el extremo izquierdo

A estas alturas de la temporada, con Carles Aleñá integrado en la dinámica del primer equipo y a falta de descubrir el acomodo de los refuerzos del filial en el mercado invernal, el Barça B de García Pimienta es un conjunto notablemente definido. Tanto por sus principios de juego como por los protagonistas que tratan de llevarlos a cabo, el azulgrana es un conjunto claramente reconocible en este momento del curso. A la hora de conseguirlo, hay una demarcación que le ha dado más quebraderos de cabeza al técnico que las demás: el extremo izquierdo. A diferencia del centro de la zaga, donde entre Araujo, Chumi y Cuenca también ha existido la alternancia, se trata de la posición donde el equipo no ha encontrado en sus primeras opciones el rendimiento deseado. Bien porque el canadiense Ballou no terminara de asentar y concretar su juego, por culpa de las lesiones de Kike Saverio o de Abel Ruiz, o por el peso adquirido desde el interior por parte de Àlex Collado, la esquina izquierda del ataque normalmente a sido la plaza más abierta de la alineación. Recientemente, sin embargo, ha empezado a fijar tanto su amo como sus funciones. Collado, quien inicialmente recogió el testigo de Aleñá como interior derecho, ha trasladado su campo base a la banda coincidiendo con el regreso a los onces del mallorquín Monchu. Probablemente Àlex sea el futbolista del filial que más regular se ha mostrado este curso en el buen juego, más aclimatado desde el principio al ritmo de la Segunda B que los demás «juveniles» y conjugando su claridad en la frontal del área con su astucia en la recuperación para ofrecer aportes competitivos concretos al equipo.

ColladoPimienta siempre ha podido contar con su zurda, ya fuera para el pase, el quiebro, el disparo, la conducción, el robo o la asistencia. Un futbolista para desequilibrar por dentro, crear oportunidades de peligro y recuperar cerca del área contraria. Por eso, porque de su impacto cuelga una parte importante del sentido futbolístico del Barça B, y porque la parcela abierta en la banda izquierda no le facilita tanto la salida hacia dentro como una ubicación a pierna cambiada en la derecha, su entrenador ha tenido que buscar una fórmula que le permitiera juntar al máximo talento y rendimiento posible en el once y, a la vez, si esto pasa por alinear a Collado como teórico extremo izquierdo, no aleje demasiado al sabadellense del carril central. El nuevo encaje que viene poniendo en práctica el Barça B para que su zurdo extremo izquierdo siga constando por dentro tiene una consigna estratégica y dos consignas tácticas. La primera, es decir, aquella que pone el foco en la meta, en el plan a largo plazo, es que, en tanto que zurdo, Collado no se relacione con el centro llegando hasta él después de haber recibido el balón en la banda, sino que la acción avance con el jugador situado en su teórica posición de destino. Collado no viaja al centro, sino que espera en él.

Collado 2

Para favorecer que así suceda, la solución táctica, como se apunta, descansa sobre dos cuestiones. La primera tiene que ver con el reparto posicional de la defensa a la hora de sacar el balón desde atrás, en el cual ambos laterales adoptan un comportamiento contrario. Si el derecho -Wagué y recientemente Guillem Jaime- se activa como referencia baja más escorada, situándose como una suerte de tercer central abierto hacia el carril diestro, Miranda o Vilarrasa ascienden hasta tomar apariencia de extremos. La línea de cuatro zagueros, pues, bascula de tal manera hacia la izquierda que los centrales y el lateral derecho forman una primera línea de tres por detrás de Oriol Busquets (Imagen superior izquierda), al tiempo que el lateral izquierdo se proyecta manteniendo abierto el carril zurdo en ataque. Collado delega en él la banda.

Collado 1El segundo retoque táctico tiene que ver con el hecho de que Riqui Puig, como interior izquierdo, haya asumido definitivamente la manija en la base de la jugada, como el interior más próximo al mediocentro de los dos que alinea el Barça B (Imagen superior derecha). Incluso compartiendo medular con un centrocampista afín a los primeros pases, a la dirección y a ver el juego de cara como Monchu, es Puig quien arranca desde una altura más retrasada y ejerce de conector con la parte de arriba, particularidad que, por ejemplo, le está sirviendo para conectar con los desmarques al espacio de Carles Pérez y potenciar uno de los aspectos de más interesante evolución en el extremo derecho. Así pues, arrancando abajo, la posición de Puig habilita el espacio por delante donde toma posiciones Collado, bien para aguardar abriendo una línea de pase a la espalda del mediocampo rival, o bien para iniciar desde ella un intercambio de alturas con Riqui que los reparta indistintamente entre la base de la jugada y la frontal del área (Imagen de la derecha). Para que ganar un extremo izquierdo no implique sacrificar al mejor Àlex Collado.

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Foto: Cooper Neill/AFP/Getty Images

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