¿Otro mediapunta? | FCB 2026-27
Si este próximo verano el Barça contara con todo el dinero y poder de convicción del mundo, nada le sentaría mejor que incorporar a Jamal Musiala a su plantilla. No solo por tratarse de uno de los talentos potenciales más importantes del continente, sino también porque su juego y zona de impacto incidirían, sobre el papel, en la mejora que más puede redimensionar el nivel futbolístico del equipo de Hansi Flick. Del mismo modo que siempre será más eficiente renovar el colchón que ya tienes en el dormitorio por uno de más calidad, aunque todavía te falten las mesitas de noche, a pesar que la plantilla azulgrana ya cuenta con varios futbolistas capaces de jugar y rendir en la zona de la mediapunta, un verdadero salto de nivel en esta posición incidiría directamente en el factor que más ha pesado a la hora de que el techo futbolístico del conjunto azulgrana este curso haya sido inferior al de la temporada pasada: el juego interior en tres cuartos de campo. Tal y como se analizaba en el primer (y lejano) capítulo de esta serie de artículos, el juego interior en tres cuartos de campo del Barça se ha visto afectado estos últimos meses por alteraciones en las tres demarcaciones que más directamente se relacionan con él: el interior derecho, el extremo izquierdo y el delantero centro.
En cuanto al primero, la intermitencia de Olmo ha coincidido con un paso al frente de Fermín más vinculado a la llegada y al intercambio de posiciones con Lamine que a la creación en la corona. En la izquierda, las idas y venidas físicas de Raphinha han hecho pasar por el extremo también a piezas como Rashford o el propio Fermín. Y en la punta del ataque Lewandowski no ha alcanzado el rendimiento de antaño y su sustituto más habitual -Ferran Torres- ha resultado más constante a la hora de sumar sin balón (presión y desmarques) que con él (apoyos y finalización). En este contexto, una incorporación como la que a modo de fantasía se apunta al inicio del análisis aportaría soluciones a los tres frentes ahora descritos: subiría el nivel del futbolista que de forma más fija se sitúa en la mediapunta, sumaría una alternativa para formar en izquierda en caso de nuevas ausencias de Raphinha, y abriría la puerta al movimiento que de forma más armonizada mezclaría las necesidades del equipo en la punta de ataque y la evolución y características de algunos de sus futbolistas más importantes.
Lo primero que cabe señalar a propósito de esto último son dos cosas: primero, que el Barça esta temporada ha sido el equipo más goleador de la Liga; segundo, que Lewandowski ha sido el cuarto máximo anotador del equipo por detrás de Lamine, Ferran y Raphinha. Es decir, que las dudas acerca del nueve no han tenido que ver con la falta de gol, y que la salida del polaco tampoco significa un vacío inesquivable al respecto. El Barça 2025-26 no ha extrañado el gol de su nueve, sino su contribución al juego interior. Dicho esto y volviendo al terreno de lo real, difícilmente el conjunto catalán pueda acceder en el mercado a un futbolista que potencie más su juego interior en tres cuartos de campo que Lamine Yamal. El desborde por dentro siempre es más dañino y definitivo, y el canterano posee la técnica, el cuerpo, la lectura y la decisión para trasladar su impacto desde la banda al carril central. A estas alturas de su carrera, sin embargo, es complicado imaginarlo ahí de una forma fija, por cómo es el fútbol en la actualidad y porque el joven Lamine seguramente todavía necesite respirar en los espacios que conceden los costados durante varios tramos de los partidos. La clave para dibujar la influencia del 10 en la frontal, más que en el cambio de posición está en el intercambio de posiciones, axioma que ya este curso el equipo ha explorado a partir de su sociedad con Fermín. Desde el interior derecho o la mediapunta, la conexión entre el andaluz y el extremo ha crecido a partir de constantes movimientos de compensación sincronizados al ritmo de los movimientos de Lamine sobre el césped. Si el de Mataró iba dentro, Fermín se abría ocupando el extremo. Si bajaba, el centrocampista picaba hacia arriba.
Ocurre que, cuando este sucede y Fermín toma el lugar de Lamine, el centrocampista se convierte en delantero pero Lamine no se convierte en medio, por lo que la línea de medios culer pierde a un efectivo. El funcionamiento es similar al que antaño reprodujeron Messi y Rakitic, pero con la salvedad de que el Barça de Luis Enrique contaba en el lateral derecho con un futbolista como Dani Alves que se transformaba en un centrocampista más (y en uno de los buenos) tan pronto como Rakitic pasaba a ocupar posición de delantero. Por eso, atendiendo al tipo de plantilla que tiene actualmente entre manos Hansi Flick, probablemente sea más equilibrada una relación como la que Leo estableció con Pedro Rodríguez, siendo ambos delanteros y alternándose la banda y la frontal del Barça de Guardiola desde la línea de ataque. Una reformulación de la pareja Lamine-Fermín que convierta al segundo en delantero, situado en ataque en función de su socio, y en banda a la hora de defender para descargar de retornos largos al crack del equipo siguiendo al lateral rival, sin perder por ello la presencia de tres centrocampistas por detrás de ambos. Y si Fermín es delantero, Olmo intermitente y tanto Gavi como De Jong disfrutan y brillan más recibiendo el balón por detrás de la línea del balón, la llegada de un mediapunta sirve para completar el rompecabezas.
El movimiento, además, tiene una segunda derivada. Si Lamine Yamal es probablemente el mejor futbolista al que puede aspirar el Barça para reforzar su juego interior en tres cuartos de campo, el segundo es Pedri, otro elemento que ya forma parte de la plantilla y que dependiendo del perfil escogido para completar el centro del campo ganaría libertad para alternar su actual impacto en la base de la jugada con una mayor influencia en la frontal. Un acompañante que le permita ser a veces segundo mediocentro y otras veces segundo mediapunta. Si en el terreno de los ideales el nombre sería el de Musiala, en el de lo real seguramente el más claro sea el de Bernardo Silva. Además de llegar libre, el portugués le permitiría al equipo mantener la experiencia y la competitividad contrastada que pierde con la salida de Lewandowski. Y es que con la pérdida de la titularidad del polaco y Ter Stegen, la pasada temporada fue la primera del Barça sin ningún campeón de Europa en el once de gala desde la llegada al club del Ronald Koeman jugador. En el Barça de Cruyff, el héroe de Wembley fue el guía para un grupo de jugadores que no sabían lo que era ganar en Europa, igual que más de una década después lo fue Deco en el Barça de Rijkaard. Precisamente a él le toca encontrar ahora quien cumpla con el mismo papel. Alguien que ya sepa lo que es ganar aquello con lo que el resto sueña.
Juan Pallarès 29 mayo, 2026
Veo lo que comentas pero yo sinceramente veo overbooking en el medio (incluyendo media punta). Con Bernal y Gavi con más minutos va a estar carísimo ser titular. Una salida de Casasó quizá si puede facilitar la llegada de alguien.
Desde experiencia y calidad. Bernardo lo veo sin duda. Además de media punta puede jugar en banda y dar descanso a Yamal
Arbmas 29 mayo, 2026
Como Campeones de Europa ya estan Christensen y Flick, ademas de todos los q ganaron la Eurocopa. Me gustaria mas el fichaje de Aleix Garcia antes q el de Bernardo… creo q aportaria cosas q no tenemos en el equipo y q tampoco aportarian Bernardo ni los chicos q vienen de la cantera y se parecen mas a Bernardo (los Toni, Orian, Pedro R, Ebrima…)
Sobre la delantera sera interesante ver si ese rol de Fermin con Lamine podran replicarlo o incluso mejorarlo Gordon y/o Julian (si llega).
Shenzhen2020 1 junio, 2026
El artículo habla de que esta fue la primera temporada sin un campeón de Champions en el once de gala; que Christiansen ganase la Champions con el Chelsea no ha aportado nada ya que se ha perdido casi media temporada en el día a día del vestuario, y que no ha jugado en ninguno de los treinta partidos más complicados de este curso.
Shenzhen2020 1 junio, 2026
Bernardo Silva es un fichaje obligatorio: llega libre; está dispuesto a rebajarse el sueldo que ganaba en el City; ha demostrado rendimiento top esta temporada; se adapta a varias posiciones; y aporta esa horquilla de futbolista experimentado en un vestuario súper joven.
Insisto en que el objetivo de Flick ha de ser que ningún futbolista, en mediocampo o delantera, acumule tres titularidades consecutivas en una semana. Una base de 18-19 titulares ha de ser capaz de competir con todas en Liga y Champions hasta Abril, que es cuando el equipo se va a jugar todas las habichuelas. Flick debe haber rotaciones y mimar a Pedri, Lamine Yamal, Raphinha, y a futbolistas propensos a lesiones como De Jong, Gavi y Dani Olmo.
Frenkie de Jong, Pedri, Bernardo Silva y Gavi pueden jugar indistintamente en las tres posiciones de mediocampo, en cualquier combinación; Marc Bernal tiene un contexto más específico tal vez, pero es obvio que da el nivel. Y lógicamente, va a haber muchos partidos en los que el equipo pueda competir y ganar aunque ese ‘8’ sea más un delantero (Fermín, Dani Olmo) que un centrocampista.
Arriba, Bernardo Silva y Gordon han de aportarle rotación a Lamine Yamal; en izquierda, el propio Gordon y Fermín han de ser los que le den descansos a Raphinha; arriba, Ferran e incluso Dani Olmo han de ser alternativa a ese ‘9’ que vaya a llegar.
Joan Garcia; Eric; Cubarsí; Gerard Martín; Araujo/Christiansen; Joao Cancelo; Balde; Marc Bernal; De Jong; Gavi; Pedri; Bernardo Silva; Fermín; Dani Olmo; Lamine Yamal; Gordon; Raphinha; Ferran; ¿Julián Álvarez? Esto son dieciocho futbolistas que podemos considerar titulares (siendo Araujo/Christiansen los más flojos de esta lista). Tendrán el aporte de Szczesny, Héctor Fort/Xavi Espart, Álvaro Cortés y está por ver Tommy Marqués o algún otro canterano… no creo que no haya hueco para Bernardo Silva.
Sí, he obviado a Koundé de la lista porque me da que va a ser la baja dolorosa que el Barça va a tener que afrontar para generar suficiente Fair Play para poder inscribir un mega traspaso como el del ‘9’.