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Soluciones a las ausencias de Keita y Touré (III)

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Junto a las opciones que ofrecen los futbolistas de la primera plantilla y a la alternativa de utilizar futbolistas del filial, el F.C.Barcelona tendrá, en la posibilidad de acudir al mercado de fichajes, una tercera vía para cubrir el hueco que dejarán Touré y Keita durante la disputa de la Copa África. Acudir al mercado de fichajes en invierno siempre es complicado, primero porque son pocos los jugadores disponibles a mitad de temporada con el nivel suficiente, segundo porque es aún más difícil que estos futbolistas pertenezcan a equipos que no disputan Champions y, de este modo, sí puedan hacerlo con el equipo de Guardiola, y tercero porque debido a estas limitaciones que ofrece el mercado, existe un alto riesgo de que las operaciones que se realizan en invierno terminen por hipotecar la planificación de la próxima temporada.

Un ejemplo bastante ilustrativo lo encontramos en el Barça de la campaña 2004-05. Esa temporada, debido a las lesiones de ligamentos de Gabri, Motta, Edmilson y Larsson, la secretaría técnica azulgrana se vio obligada a acudir al mercado de diciembre en busca de soluciones. No obstante, lo que se buscaba no era cubrir unas necesidades reales de la plantilla, sino subsanar un contratiempo puntual. La solución no podía ser contratar un nuevo Edmilson o un nuevo Larsson, ya que cuando éstos se recuperasen, se produciría una evidente sobrepoblación de la plantilla. Las soluciones ante este escenario son dos, o bien lograr la incorporación de un futbolista en calidad de cedido para lo que resta de temporada, o bien afrontar un fichaje que, una vez recuperados los futbolistas que temporalmente no están disponibles, pueda encontrar acomodo en la estructura de la plantilla.

Existe, no obstante, una tercera solución que es la de fichar en invierno a uno de los futbolistas que se planeaba incorporar en verano. Huelga decir que esta opción es la más complicada pues deben coincidir muchas variantes para que sea posible. Sin embargo, aunque se trata de una posibilidad remota, es una situación que podría darse este invierno y que provocase que el mediocentro del Liverpool Javier Mascherano aterrizase en el F.C.Barcelona. Este verano, el argentino fue una de las peticiones del cuerpo técnico, pero finalmente, las exigencias de Benítez y el fichaje de Xabi Alonso por el Real Madrid terminaron por impedir la operación. De todos modos, las informaciones parecen indicar que de nuevo, al término de esta temporada, el Barça, a petición de su entrenador, volverá a intentar la incorporación de Mascherano. En este sentido, puede leerse la reciente negativa del argentino a renovar su contrato con los Reds, como una manera de presionar a su club.

El club de Liverpool, por su parte, vive una situación económica complicada, agravada en este inicio de temporada por una crisis deportiva que ha culminado con la eliminación del equipo de la Champions League. Las pérdidas económicas que esta eliminación supone, podrían empujar al conjunto inglés a desprenderse de alguno de sus activos para equilibrar las cuentas, y el hecho de que a mediados de temporada el equipo ya esté fuera de Europa y prácticamente descartado para lograr la Premier League, podría hacer más viable que Rafa Benítez se deshiciera de uno de los puntales de un proyecto que parece tocar a su fin.

Los principales inconvenientes del fichaje de Mascherano son que no podría disputar la Champions League, y el hecho de realizar un fuerte desembolso económico no previsto a mitad de temporada. Ambos contratiempos, no obstante, se ven atenuados al tratarse de un fichaje que forma parte de la planificación de la próxima temporada.

De todos modos, como ya hemos comentado, se trata de una operación difícil, que de hecho, resultaría imposible si no fuese por los actuales condicionantes tanto económicos como deportivos de su club. Por eso, la secretaría técnica deberá buscar otras soluciones enmarcadas en los dos posibles grupos que hemos mencionado al principio: operaciones a bajo coste -preferiblemente cesiones- o fichajes capaces de ser útiles para el equipo una vez regresen Keita y Touré.

En el primer grupo encontramos los casos de Poulsen y Vieira, ambos suplentes en sus respectivos clubs. Se trataría de incorporaciones que tendrían como objetivo cubrir una necesidad puntual -en este caso la ausencia de los africanos en el mes de enero- y que una vez cumplida su función, no deberían tener cabida en la plantilla. Por eso, y sobre todo si tenemos en cuenta que ninguno de los dos podría disputar competicion europea, destinar una cantidad que no sea prácticamente testimonial en su incorporación, debería leerse como un error. Exagerando, podemos decir que serían fichajes para un mes de competición, por lo que resulta obvio que una cesión sería la opción más ventajosa. De las dos, la operación que aparentemente resultaría más factible sería la de Poulsen, pues la Juventus parece tener la intención de fichar definitivamente a Martín Cáceres, operación en la cual, el Barça podría incluir la cesión del medio danés hasta final de temporada.

En el segundo grupo, el de futbolistas que encajarían en la plantilla una vez regresen Touré y Keita, a la propuesta lanzada ya en verano de Nigel de Jong, futbolista holandés perteneciente al Manchester City y que en el equipo de Guardiola podría desempeñar el rol de centrocampista -tanto desde el interior como en el mediocentro- y de lateral derecho suplente de Dani Alves, añadimos la opción de Hernanes. Se trata de un centrocampista de 24 años, internacional con su selección y una de las principales estrellas del campeonato brasileño. Como De Jong, también podría jugar la Champions League con el Barça. Se trata de un futbolista muy equilibrado capaz de actuar tanto como interior como en la posición de mediocentro. Posee buenas condiciones físicas, por lo que no es el típico mediapunta brasileño que se desentienda del juego una vez su equipo ha perdido el esférico. Además, con el balón en los pies demuestra una excelente técnica, una privilegiada visión de juego y la personalidad suficiente como para ponerse el equipo a la espalda.

En el Barça de Guardiola, hasta la vuelta de los africanos, podría alternar la posición de pivote con Busquets, pues ambos responden a un perfil similar como mediocentros: un fútbol basado más en la técnica que en el físico, inteligentes futbolísticamente hablando para leer e interpretar el juego, y  con un encaje perfecto en el estilo de juego azulgrana. Posteriormente, con Touré y Keita de nuevo con el grupo, Hernanes tendría su hueco en el equipo, junto al malí, como recambio de los interiores titulares. Esto no le encasillaría en un papel secundario, pues debemos tener en cuenta que el corto número de efectivos del equipo en ataque, demandará que, en más de una ocasión, Andrés Iniesta deba ser alineado en el tridente ofensivo.

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