
Su última aventura fue la selección chilena de Alexis Sánchez, Isla o Arturo Vidal, que en el pasado Mundial pasó como segunda en el grupo de España y tuvo la mala suerte de encontrarse a Brasil a las primeras de cambio. Era una de las selecciones llamadas a animar la cita mundialista. El combinado de Bielsa solía alternar entre el 1-3-3-1-3 y el 1-2-3-2-3 que ante situaciones de mayor exigencia terminaba por convertirse en 1-4-3-3 o 1-4-1-4-1.
Ese precisamente es el sistema que viene adoptando el Athletic en el que la línea de 4 en defensa se ha asentado para tratar de dar una mayor seguridad defensiva respecto a las situaciones en que los dos laterales/volantes se sumaban a la vez a la línea de medios. Esa fragilidad defensiva está siendo la principal nota negativa del equipo en lo que llevamos de temporada. En ese 1-4-3-3 que termina siendo 1-4-1-4-1, junto al mediocentro -Javi Martínez- no se sitúan dos interiores, sino que los dos hombres que completan el triángulo actúan como mediapuntas. En el momento de la pérdida, pues, el equipo queda partido en dos y si el rival logra superar la primera presión, hasta 5 jugadores del Athletic quedan desactivados por delante de la línea del balón. Queda un latifundio para Javi Martínez y la posible anticipación de los laterales, eliminando así la posibilidad de plantear una presión sobre el conductor que permita adelantar la defensa. La defensa recula, y sin presión sobre el jugador que conduce, el rival llega muy fácil a las inmediaciones del área de Gorka.
Por delante de Javi Martínez, junto a Iturraspe, Bielsa inició la temporada con Ander Herrera, pero a su lesión fue Iker Muniain quien centró su posición para ganar protagonismo en la elaboración y convertirse en uno de los futbolistas de lo que llevamos de Liga. Por dentro, por fuera, acercándose a la base, lanzando el desmarque, arrastrando rivales, superando líneas en conducción, ganando metros recibiendo a espaldas de los centrocampistas…Muniain es ya el crack del Athletic. No obstante, Bielsa parece querer devolverlo a la banda pensando en el encaje del recuperado Ander Herrera. Incluso, antes de que la recuperación de éste se produjera, ha probado en esa doble mediapunta con un De Marcos que empezó la temporada como lateral/volante izquierdo pero que ha cedido su puesto a un lateral más convencional como Aurtenetxe.
En el equipo de Bielsa a los defensores se les pide que sean capaces de sacar limpio el balón desde atrás, de ahí algunas reconversiones llamativas como la ya comentada de De Marcos como lateral izquierdo, o en algunos partidos, la de Javi Martínez a la posición de central. En esa posición de defensa central, junto a los teóricos titulares Mikel San José y Amorrebieta, el técnico está contando con el joven Borja Ekiza. El lateral derecho sigue siendo propiedad de Iraola, quien además de proyección por banda y una buena salida en corto, aporta la posibilidad de superar la presión adelantada del rival con un desplazamiento largo a la cabeza de Llorente para que la línea de 4 que juega por detrás del punta trate de ganar el rechace. Esa línea, junto a Ander Herrera, Iturraspe y Muniain, la completa Susaeta en banda derecha, partiendo pegado a la cal pero con libertad para aparecer por el centro. De hecho, en ambas bandas es frecuente ver a extremo y mediapunta intercambiar posiciones, siendo el hombre más externo el encargado de lanzar un apoyo por dentro mientras el mediapunta acude al espacio liberado en el costado.
