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La decisión del nueve

Ayer analizábamos el posible planteamiento de Guardiola para medirse al Chelsea, y las opciones de respuesta de Roberto Di Matteo. La defensa a Messi, el papel de Ramires, la posibilidad del trivote, la elección entre Obi Mikel o Essien, la posición de Mata… Sin embargo, no nos ocupamos de una demarcación en el planteamiento blue, la de nueve, sobre la que hablaremos hoy. Fernando Torres o Drogba. Una decisión que definirá la transición ofensiva del conjunto londinense y la respuesta del sistema defensivo azulgrana.

Didier y Fernando son diferentes, aunque con ambos el Chelsea utilizará el contraataque como vía para llevar el peligro a la portería de Víctor Valdés. Con el marfileño el camino será el juego directo buscando que el punta baje el esférico y dominar la segunda jugada. Para conseguirlo, Di Matteo buscará situar a muchos hombres cerca del posible rechace. Lampard, Meireles, Ramires y Mata para ganar el balón dividido y pisar área llegando desde atrás. Si el elegido es Fernando, el objetivo será también activar a la segunda línea, pero el camino será distinto. Los desmarques dentro-fuera del español a la espalda de los laterales azulgranas que obliguen a abrirse a los centrales, en un planteamiento similar al de Mourinho en la final de Copa de la pasada temporada con Cristiano Ronaldo ejerciendo de nueve. Abrir el espacio interior para que los jugadores de segunda línea, lanzados, castiguen a un Busquets en inferioridad.

Los laterales: ¿proyectados o fijos?

De la elección que haga Di Matteo puede depender, también, el planteamiento defensivo del Barça y, más concretamente, el papel de sus laterales.  Ante Torres, lo más indicado es quitarle los espacios a los que se dirigen sus diagonales desde el centro. Ocupar las bandas que buscarán sus desmarques e inhabilitarle el movimiento. Se requerirá, pues, de un Alves y un Puyol contenidos a la hora de subir para permitir a la zaga culé ocupar todo el ancho. Llevar al extremo la defensa zonal sobre el espacio y evitar que el ariete arrastre a los centrales.

Por contra, para defender a Drogba, los esfuerzos no deben centrarse en la intervención del marfileño sino en sus consecuencias. El juego directo hacia Drogba es productivo en segunda instancia, a partir de que sus compañeros ganan la segunda jugada o aprovechan el rechace. Aislar al punta es el objetivo, y para ello, ambos laterales deben proyectarse. Así, sumándose al ataque, Alves y Puyol estarán arrastrando con ellos a Ramires y Mata, acercándolos a su propia área y alejándolos de la disputa por el rechace del nueve. Convertir a Drogba en una isla y al juego directo en un tres contra uno frente a Piqué, Mascherano y Busquets.

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