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El Messi que no marca

El Messi que no marca

Salir con línea de cinco atrás y pretender apretar arriba, no es la fórmula más coherente. Hay que coordinar a un hombre más a la hora de tirar el fuera de juego, el mismo hombre que se pierde para la presión en zonas más adelantadas. El rival, pues, suele tener fácil encontrar el hombre libre ya que disfruta de una notable superioridad numérica en zona ancha, y de lograr filtrar el pase, éste puede superar hasta cinco contrarios y dejar al receptor con la comodidad de correr al espacio vacío. Como concepto, no parece el mejor planteamiento. Pero como la teoría no suele trasladarse  a la práctica sin sufrir algún rasguño, a Caparrós y a su Levante le valió, incluso con línea de seis en defensa en algunos momentos, para maniatar al Barça y ponerse por delante en la eliminatoria. Al menos, durante 45 minutos.

A lo largo de esta primera mitad, el equipo de Martino echó de menos una mayor presencia en zona de tres cuartos. Alguien que recibiera en el núcleo, más que para hacer lo que luego haría Messi -eso sólo lo puede hacer el argentino- para que devolviera atrás y permitiera a los centrocampistas recibir encarados al marco rival y así tener ventaja al poner el pase. El toque atrás de Bakero, de Messi, de Cesc. Anoche Jose Mari comentaba el partido, Leo permanecía demasiado fijo y Fábregas esperaba sentado junto al técnico. Con lo que sí tenía el Barça sobre el campo, sin embargo, daba para conseguirlo, pero en el primer tiempo los azulgranas enfocaron su fútbol a las alas y al Levante ya le iba bien. Por dentro encontraron bien pocas ventajas. A la poca movilidad inicial de Messi, había que sumar a dos extremos más abiertos que semanas atrás, y a un Sergi Roberto desacertado. Xavi, por su parte, auxiliaba a Song en la base ante la presión adelantada de los locales, y Bartra se contenía a la hora de incorporarse con balón a la medular para generar superioridad, porque cada salida en largo del Levante evidenciaba que lo mejor era no dejar solo a Puyol.

Pero el partido cambió al descanso, cuando Messi dijo que hasta aquí. Leo terminó con el partido y la eliminatoria, e hizo saltar por los aires el arriesgado planteamiento de Caparrós, que contaba ahora, además, con 45 minutos de desgaste en las piernas de sus soldados. El argentino dejó de ser la punta de lanza, el finalizador, para convertirse en el asistente. Bajó a línea de medios tantas veces como quiso, y ante su sorpresa y alivio no le seguía nadie. Tampoco le esperaba nadie, pues la mayoría de levantinistas formaban en esa línea defensiva que Leo dejaba atrás. Recibía, sorteaba un par de contrarios si era menester, y sacaba a relucir una visión portentosa y una técnica sin igual para ponerla en profundidad al compañero. Y como sus recepciones acostumbran a tender al perfil derecho del ataque para que la salida hacia dentro le habilite la pierna buena, ese compañero que otras veces será Jordi Alba, anoche fue Tello. Cuatro goles le dio el 10 al canterano, aunque el primero fuera Juanfran en propia meta quien terminara llevándolo en la red.

Pero la jugada previa fue la misma. La de los dos goles de Villa en el 5-0 al Madrid, la del Espanyol-Barça de la 2010-11. Parece una locura decirlo de un hombre que suma tres botas de oro, pero uno de los mejores Messis se ve cuando no marca. Cuando el gol es de otro, pero es él quien lo da.

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Comments:2
  • urbankid 23 enero, 2014

    ¡Muy buen análisis! Muy decepcionante primera parte y la segunda se animo cuando quiso Messi.

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  • Javi__J 23 enero, 2014

    «Parece una locura decirlo de un hombre que suma tres botas de oro, pero uno de los mejores Messis se ve cuando no marca. Cuando el gol es de otro, pero es él quien lo da».

    Totalmente cierto, si me tuviera que quedar con un partido suyo probablemente diría el día del 5-0 al Madrid. También la final de Roma, en la que el gol que marca, por raro que suene, fue «lo de menos» de su partido aquella noche.

    ¡Y pensar que aquel chico que agachaba la cabeza y solo buscaba hacer una y otra vez «la de Robben» escondía semejante visión de juego!^^
    El primer pase así que le recuerdo fue una asistencia a Bojan contra el Villareal, en el último año de Rijkaard.

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