Tres nueves y el cambio de Patric por Samper

Tres nueves y el cambio de Patric por Samper

MunirCinco partidos le ha dado Eusebio al Barça de Adama Traoré, desde que lo descubriera ante el Alcorcón, en el Mini, en un partido que hizo volar por los aires el desequilibrante extremo de L’Hospitalet. En jornadas posteriores, el sistema se puso a prueba contra Tenerife, Sporting de Gijón, Betis y Numancia, rivales todos ellos con nombre a Primera, y con un saldo de dos empates y dos derrotas culés. El sábado, después de ponerse por debajo en el marcador rápidamente en el segundo tiempo merced a un gol del menorquín Sergi Enrich, el técnico del filial modificó la propuesta y el cambio se notó para mejor.

Sobre la pizarra, Eusebio había proyectado un 1-4-3-3 en el que Munir iba a ser interior derecho y que mantenía bastantes mecanismos vistos las últimas semanas, como la presencia de un punta en la izquierda -Sandro- para sumar poder rematador en el área, o la presencia del lateral derecho -Patric- en la línea de tres hombres que compone la salida de pelota azulgrana. Con la salvedad de que en esta ocasión Grimaldo, en ataque, permanecía abierto en lugar de buscar la zona de interior izquierdo, la idea siguió la línea de lo visto últimamente. También se repitieron sus problemas, y si acaso se agravaron, pues en esta ocasión además de un inicio de la jugada poco efectivo que sucumbía a la buena presión rival y terminaba demandando la presencia de Sergi Samper atrás, se unía un progresivo vaciado en mediocampo que dificultaba mucho al equipo catalán progresar hasta la mitad que defendía el Numancia. Samper venía atrás, Grimlado se fijaba en banda y Munir, que es delantero, terminaba por estirar el eje vertical yéndose hacia arriba.

La soledad de Gumbau sólo encontró algún refuerzo en los ya típicos desmarques de apoyo de Dongou, que esta vez se habrían compensado por completo con un once que junto al camerunés tenía a dos nueves más. Sin embargo, el plan arriba apenas pudo testarse por la incapacidad de los de Eusebio de salir en ventaja. Patric, Diagné e Ié no se bastaban, pues sólo éste último es capaz de saltarse al compañero colindante o batir una línea con suficiente constancia, y bajando Samper al auxilio, la salida se quedaba sin el siguiente escalón. La pérdida se exponía, y de producirse encontraba a un Barça B mal situado y en desventaja para arrebatarle el cuero al delantero, situación en la que volvió a emerger Adrián Ortolá para salvar varias ocasiones de gol claras una semana más.

Después del 0-1, no obstante, y tras un par de ocasiones en las que el Barça B encontró a Adama en banda para meterse arriba, el Numancia bajó la presión y replegó sobre su propio campo. Tuvo mucho que ver en esta decisión el fruto que estaban sacando los locales del juego de espaldas de Dongou, que saltándose el paso intermedio del mediocampo descargaba desde la mediapunta después de controlar un envío vertical, para que Adama o Sandro recibieran el esférico de cara. Además, a este cambio en el planteamiento defensivo de los de Anquela, se unió el de Eusebio, que tras cinco partidos ordenó volver al mecanismo de salida que tiene a Samper como elemento central y a Patric proyectado. El B empezó a salir, los laterales empujaron hacia atrás a la primera línea de los sorianos y el filial pudo establecerse en campo rival. Adama por dentro y por fuera, un Munir que desde los últimos minutos del primer tiempo ocupaba el interior izquierdo, y los cambios de orientación de Gumbau hacia el lado débil de Sandro, dieron fluidez al juego de ataque azulgrana, permitieron el gol del empate tras disparo cruzado del delantero canario, y bien podrían haber dado la vuelta al marcador de no ser por el desacierto en el gesto definitivo o el buen hacer del otro Muir del partido, apellidado Mohand Mohamedi y que custodiaba el marco del conjunto visitante.

En el otro área, sostenidos por un juego con balón que, ahora, ofrecía muchas más ventajas en transición, Diagné y Edgar Ié respondían mejor a los envites del Numancia, y Ortolá pasaba bastantes menos apuros que durante los primeros 45 minutos. La fórmula de la segunda parte surtió efecto aunque la remontada no llegara a cristalizar, tanto es así que el primer y único cambio del Barça B no llegó hasta el minuto 87 de partido, por mucho que en el once del filial formaran internaciones sin apenas entrenamientos con el grupo en los días previos al choque. Si tendrá continuidad o no, lo sabremos este sábado.

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Comments:2
  • Edgar Ié 17 noviembre, 2014

    No hubiese sido mas logico un ataque con Adama, Sandro y Munir, sin Dongou, y poner a un centrocampista mas con Bicho o Pol Calvet. Como Halilovic, Bicho a perdido protagonismo y eso q estaba jugando bastante bien y es un jugador que de cara el proximo año tendra q ser importante pues Halilovic y Adama parece que no estaran en el B, en verano no se podra fichar y es importante q vaya teniendo minutos, igual q Kaptoum.

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    • Morén 17 noviembre, 2014

      El tema es que con este sistema para Adama, Eusebio prioriza el remate a costa de darle al mediocampo un carácter más «de paso». No busca demasiadas ventajas en zona de medios sino llevar el balón a la banda, que el extremo desequilibre y ponga el centro a una zona con varios rematadores. Al menos esa es la impresión que me transmite el planteamiento y las decisiones que se están tomando. Otra cosa es que, visto que los resultados no han acompañado precisamente jugando de esta manera, en los próximos partidos pueda haber cambios. Yo apostaría a ello, sobretodo después de que el equipo experimentara una mejora tan notable en el segundo tiempo cuando se jugó a otra cosa.

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