Sentir el gol tan lejos

Sentir el gol tan lejos

Jean_Marie_Dongou¿Hasta qué punto puede estar afectando la falta de gol del Barça B tanto a su confianza como a su juego? Al filial blaugrana le cuesta ver portería. Le cuesta muchísimo. Por suerte para sus intereses la capacidad defensiva, individual y colectiva, ha crecido considerablemente desde hace semanas, de modo que con el arco de Ortolà más o menos resguardado la tarea parece limitarse a lograr un gol -a los sumo dos- en el del guardameta contrario. Pero en lo que llevamos de temporada, el cuadro de Gerard López solo ha marcado más de un gol en una ocasión, y se ha quedado a cero en cinco de los doce partidos que ha disputado. Las salidas, la falta de entradas y una plantilla en la que los perfiles más ofensivos restantes no ejercen como depredadores en las inmediaciones del área, están marcando los primeros meses de Gerard al frente del banquillo azulgrana. Incluso cuando mejor es su juego, anotar es algo que se percibe muy lejano. El equipo también lo siente.

«Sí, va todo ligado. Evidentemente que me preocupa, está claro que cuando no eres capaz de abrir el marcador… El día del Lleida lo abrimos, después no pudimos marcar un segundo gol, pero hoy era clave. Hoy era la clave abrir el partido en la primera mitad. En los primeros 20 minutos no ha estado mal el equipo, ha estado bien, hemos salido bien, pero estas oportunidades del inicio, algunas de Dongou, la de Aitor, llegadas por banda con centros… si no las aprovechas después viene el tema de lo que podía pasar, lo hemos avisado en el descanso que sobre todo no nos marcaran, que no hubiese ninguna contra, que controlásemos este aspecto y… y ha pasado. Todos habéis visto el partido, no hay excusas. El equipo ha estado mal, se tiene que recuperar porque estos pasos a nivel psicológico que habíamos logrado avanzar…el miedo que tengo es que ahora con este golpe fuerte el equipo vaya hacia atrás, y no me lo puedo permitir.» (Gerard López a EUMD sobre los problemas con el gol). 

Así le sucedió este fin de semana, tras cuajar una primera mitad más que positiva, seguramente la de mayor continuidad este curso, ante el ascendido Llosetense. Los visitantes saltaron al campo con la idea de defender al B negándole las recepciones interiores, pertrechados con un 4-3-2-1 muy ordenado en el que los dos hombres situados detrás del punta trabajaban sobre la posición de los dos interiores culés. En un primer momento los locales hicieron frente mandando el juego hacia los costados, una circunstancia aparentemente prevista vista la novedad en el lateral derecho del filial. Godswill, titular habitual en la demarcación, cedió su plaza a Palencia, descubrimiento en el segundo equipo la temporada pasada y de un perfil sustancialmente más ofensivo que el nigeriano, quizá con la intención de que su aporte en ataque compensara lo perdido, en otra zona del campo, con la convocatoria de Samper con el primer equipo. Tanto Palencia como Grimaldo ganaron metros y estiraron hacia fuera al mediocampo rival, sobre todo a los dos hombres que jugaban a los costados del mediocentro balear: Pep Biel y Héctor. Esto permitió que tanto a Aitor Cantalapiedra como a Maxi Rolón se les presentara la jugosa invitación de recibir a banda y banda del pivote rival acercándose al centro desde la cal, una zona a la que también se sumó Dongou y puntualmente Babunski. Gracias a ello el Barça B encontró dominio, soluciones al plan de su adversario y una pauta de juego en la que se mostraba reconocible, pero el gol seguía estando demasiado lejos.

«Palencia ha estado bien, en la primera parte ha estado bien. La verdad es que queríamos juego por banda porque sabíamos que teníamos que ir por las bandas y Palencia tiene esta virtud. Tenemos bien cubierta la posición, ya lo he dicho otras veces, y ha estado bien. Después con el cambio de Campins le quería dar mucho más la banda porque es más un carrilero y que Maxi cogiera más zonas intermedias. Y al final ya ha sido quitar a un defensa por otro hombre ofensivo como es Enguene, pero el equipo ya estaba en esos momentos de mirar el reloj, de saber que estábamos sufriendo una derrota dolorosa y no ha habido forma, no ha habido forma.» (Gerard López a EUMD a propósito del cambio en el lateral derecho).

De esta forma, tras el descanso, tanto desde el campo como desde el banquillo, los azulgranas tuvieran que arriesgar más. Gerard redobló la presión sobre la banda izquierda balear con la entrada de Campins, y en general, ante la necesidad, los locales asumieron que el partido se abriría más aunque con ello se pudiera comprometer la seguridad defensiva labrada hasta entonces. La apuesta no encontró recompensa y sí peaje, y tras el gol de Nico en una contra, el estado emocional del encuentro saltó por los aires, seguramente la peor noticia si atendemos a lo vivido en el Mini hace solo unos meses. Si anotar un gol para el Barça B resulta tan costoso, conseguir dos se siente casi una gesta, de modo que con el minutero descontando y el marcador amenazando, el filial fue una mezcla de desesperación y abatimiento que borró por completo las trazas de positivismo que el juego del primer tiempo había dejado.

Artículos relacionados:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: