¿Dónde defender al Barça?

La presión del Madrid de Benítez ante en Celta de Berizzo.

¿Dónde defender al Barça?

La presión del Madrid de Benítez ante en Celta de Berizzo.Seguramente el Real Madrid a estas alturas sea un conjunto algo más indefinido de lo que se esperaba. La llegada de un técnico de perfil distinto al que había implicaba cambios, y los cambios requieren un tiempo hasta que se asientan que suele traducirse en una línea más irregular de juego, si no de resultados. Además, las puntuales y localizadas lesiones en piezas clave del funcionamiento han dibujado un valle del que justo ahora salen los merengues. Que el Madrid a día de hoy todavía no sea nada en concreto le brinda una oportunidad a Benítez de las que le gustan, pues de cara al clásico puede pretender que sea justamente lo que mejor le venga para enfrentarse al Barça, pero en líneas generales no es una muy buena noticia. Debido a los condicionantes, las varias cosas que los blancos han hecho bien en este inicio de temporada no han tenido un desarrollo estable ni regular. Por momentos han ofrecido versiones poderosas de lo que pueden llegar a ser en determinados aspectos, pero todavía no son certeza. De entre todas las cosas que ha podido hacer bien el Madrid desde que lo entrena Rafa Benítez, una de las que más veces ha hecho bien, y de las que cuando ha hecho bien ha hecho mejor, es su defensa sobre la salida del rival en campo contrario. En París, en el derbi frente al Atlético, en Vigo o recientemente en el tramo inicial de su duelo contra el Sevilla de Unai, la nueva propuesta defensiva merengue ha brindado importantes ventajas a los suyos. Desde su llegada al Bernabéu, Benítez puso énfasis en la mejora defensiva que ambicionaba para su nuevo equipo, reconociéndole a años anteriores su riqueza ofensiva pero con la intención de añadirle lo que él señaló como equilibrio cuando no tuviera la pelota. Teniendo a sus órdenes la constelación de estrellas que atesora la plantilla madridista, pretender el repliegue de los hombres más adelantados no habría sido lo más realista ya que implicaría pedirle a los cracks que recorrieran cada vez una cantidad de metros hacia atrás difícil de gestionar. La alternativa para Benítez ha sido que defiendan, pero arriba.

La presión del Madrid de Benítez ante en PSG de Blanc.

Coincide esta fortaleza blanca, quizá la más clara mostrada este curso desde la colectividad, con uno de los debes del proyecto de Luis Enrique en Barcelona, como es el problema de la salida de balón cuando el adversario aprieta arriba. Los ejemplos los podemos rastrear tanto esta temporada como la anterior en multitud de escenarios y ante adversarios de lo más diversos. Desde el Eibar en el Camp Nou, pasando por el Sevilla en e Pizjuán, el Valencia de Nuno o algunos compases de la Final de Champions ganada a la Juventus. Todos los azulgranas implicados en esta fase del juego poseen técnica en el pase, pero por momentos se extraña un circuito que automatice las conexiones, porque cuando el rival presiona disminuye el tiempo y el espacio para que el poseedor del balón interprete, decida y ejecute. Sucede que el Barça tiene un as bajo la manga. En realidad tiene tres, y quién no va a ganar con tres ases. Es necesario tener muchos arrestos y un punto de inconsciencia para adelantar la línea de presión contra un equipo que puede correr a la espalda con Neymar, Messi y Luis Suárez y que, al fin y al cabo, tiene recursos individuales más que suficientes para que la emboscada no tenga asegurado el éxito, como el mismo Leo o Andrés Iniesta. Al manchego le ha caído bien la capitanía y desde que la ostenta parece ejercer con más jerarquía de la demostrada incluso en su mejor momento de siempre. Si ya en el último clásico fue protagonista domando el ritmo a lo largo del tramo inicial, difícil será que en esta ocasión no se enmochile al equipo para cruzar la divisoria si el Madrid se lo pretende impedir.

La presión del Madrid de Benítez ante en Sevilla de Emery.En ocasiones hemos visto a uno de los interiores del Madrid hacer una defensa especialmente atenta sobre este tipo de futbolista. La más evidente, la que protagonizó Kroos sobre el italiano Verratti en el Parque de los Príncipes. Será relevante en este sentido, pues, qué perfil ocupa cada uno de los interiores blancos. La otra respuesta culé, como se ha insinuado ya, será una salida más directa en la que nos detuvimos ayer en las figuras de Luis Suárez y Casemiro pero que también puede tener como destinatarios a Neymar, Messi o al delantero que pueda ocupar su sitio, ya sea al pie o al espacio. Quizá el esférico les llegará peor, pero les llegará antes, y eso, hablando de quien hablamos, es siempre un problema. En cómo diriman ambos técnicos los riesgos y las oportunidades de una defensa adelantada sobre el primer pase culé, está buena parte del escenario en el que se dispute el encuentro.

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