Los lateriores de Guardiola

MANCHESTER, ENGLAND - AUGUST 13: Gael Clichy of Manchester City gets instructins from Josep Guardiola, Manager of Manchester City during the Premier League match between Manchester City and Sunderland at Etihad Stadium on August 13, 2016 in Manchester, England. (Photo by Stu Forster/Getty Images)

Los lateriores de Guardiola

Un fenómeno nada extraño en el fútbol es el de retrasar la demarcación de determinados jugadores. Sucede en la base, donde goleadores preadolescentes pueden terminar convertidos en defensores de leyenda o en uno de los mejores porteros de siempre, y también al más alto nivel. Recientemente, en Barcelona, tenemos los casos de Mascherano o Sergi Roberto, pero si se abre el foco a otros lugares y otras épocas la lista de ejemplos se agranda. Lothar Matthäus, Fernando Hierro, Andrea Pirlo o la emblemática reconversión de Franz Beckenbauer son algunos de los más recordados. Como entrenador, Johan Cruyff fue especialmente afín a esta práctica, hasta el punto de que el 29 de noviembre de 1992 su Barça enfrentó el derbi de Liga ante el Espanyol con una defensa titular formada por Eusebio Sacristán, Ronald Koeman y Jon Andoni Goikoetxea, es decir, un interior que hasta llegar a Barcelona incluso había visitado la mediapunta, un mediocentro y un extremo. Trasladándolo a nuestros días, sería algo parecido a como si hoy un equipo jugara atrás con Koke, Xabi Alonso y Kingsley Coman. Los motivos de cada reconversión cambian según el caso, pero acostumbran a tener como hilo conductor algo que recientemente subrayaba Luis Enrique -otro futbolista ofensivo que se vio jugando como lateral durante algún tiempo- al respecto de la adaptación de Sergi Roberto a la zaga: «Normalmente un jugador que retrasa su posición empieza a ver las situaciones de cara, y eso ya es una gran ventaja«.

Quizá por eso, porque muchas veces el viaje tenga que ver con la búsqueda de algo más de espacio para el futbolista, el trayecto inverso resulta mucho menos frecuente. Algún doble lateral, centrales metidos a mediocentro o como recurso desesperado para colgarle balones en el área rival… la lista es más corta y contiene más soluciones puntuales que traslados de larga duración. De vuelta a Cruyff, nuestra particular piedra de Rosetta en lo que a cambios de posición se refiere, también el holandés experimentó con ello siendo especialmente significativo el uso que en determinados escenarios le dio al correoso lateral Albert Ferrer en la posición de interior derecho. Marcador habitual de alguno de los hombres más peligrosos del contrario, bien cuando éstos habitaban la medular o bien si Cruyff entendía que la iniciativa con balón de los azulgrana haría iniciar a sus rivales desde muy atrás, el canterano ocupaba una posición a la derecha del mediocentro Pep Guardiola. Milinko Pantic en el 96 o el deportivista Fran en el 94 fueron objeto de uno de estos marcajes, una estratégia que deparaba escenarios tan llamativos como que quien ocupara el lateral del equipo fueran centrocampistas como Eusebio o Albert Celades, y quien actuara en el interior un defensor como Ferrer. Pero en la lógica de Cruyff todo encajaba: bajar a hombres ofensivos para empezar a atacar desde atrás, y subir a futbolistas defensivos para poder presionar más fuerte arriba.  

Posiciones interiores de Lahm y Alaba en el Bayern de Guardiola.Pep Guardiola, alumno aventajado de El Flaco, es hoy en día el técnico más flexible acerca de la demarcación de sus jugadores. El que más fácilmente los cambia de lugar o modifica el esquema -varias veces por partido si hace falta-, y de un tiempo a esta parte parece haber encontrado en la reubicación de sus laterales en el mediocampo una solución que le satisface. Primero fue Lahm, y pronto David Alaba, dos futbolistas que aún habiendo sobresalido desde la banda en el Bayern tricampeón, era relativamente sencillo verles el encaje en el centro del campo. Ambos tenían buen manejo de balón, ya antes habían asumido responsabilidades con él en la salida de balón bávara y se les intuía lectura para convivir con la parcela central. En ellos Pep halló a los centrocampistas que por momentos le faltaron en Múnich, y para no tener que renunciar por ello a los laterales que eran, en su segundo y tercer año en el Allianz, les pidió que fueran ambas cosas. Serían laterales pero a la hora de atacar avanzarían hacia el interior, terminando a un lado y al otro del mediocentro. La sorpresa, sin embargo, nos llegó hace apenas un mes: el Manchester City empezaba la temporada de Premier en casa contra el Sunderland de David Moyes, y tanto Sagna como Clichy, los teóricos laterales citizens, se movieron sobre el césped de forma muy parecida a como lo hacían unos meses antes los laterales de Guardiola en el Bayern. El perfil futbolístico de los dos franceses, no obstante, poco o nada tiene que ver con el de Lahm o Alaba. Ni siquiera eran Zabaleta y Kolarov que, pese a las distancias, sí se les podían asemejar más. No se había tratado sólo de acercar al alemán y al austríaco a la sala de máquinas por las virtudes que individualmente pudieran sumarle, había un motivo estratégico por el que Guardiola quería a sus laterales ahí. ¿Qué es lo que su presencia interior provoca?

Posición de Sagna y Clichy en el debut del City de Guardiola en la Premier League.A nivel general, cabe señalar que hasta que se integre Ilkay Gündogan el mediocampo skyblue lo integran un mediocentro -Fernandinho- y dos mediapuntas -Silva y De Bruyne-, de forma que tal y como sucedía en el Bayern de la doble X que por momentos vimos el curso pasado, ambos acompañantes del pivote potencian más su juego cerca de la frontal que en las inmediaciones del círculo central. Por eso, la escalada de los teóricos laterales hasta ese primer escalón del mediocampo ejerce como trampolín para que Silva y De Bruyne tomen impulso, se muevan por delante del balón y con ello aumenten las líneas de pase que tendrá a su disposición el hombre del Manchester City que a la hora de iniciar el juego tenga el balón en su poder. Contra el pressing rival, lo mejor son receptores a la espalda de la presión, y con este mecanismo Guardiola logra ganar a uno… sin perder a ninguno por detrás del balón, al menos, en el carril central. De hecho ahí también lo gana, ya que en la base de la jugada entrega a Fernandinho -mediocentro que baja hasta situarse entre los dos centrales- a cambio de los dos laterales incorporados hacia el interior. En resumen, una superioridad numérica por dentro que si el adversario quiere contrarrestar no tiene mucho más remedio que exponerse por fuera al uno contra uno de hombres como Sterling o Nolito.

Esquema del movimiento del lateral para limpiar el pase hacia el extremo.Los extremos son parte importante del plan, ya que además, cuando el City empieza a sacar el balón jugado desde atrás, el movimiento hacia el interior de sus laterales actúa como un barrido capaz de limpiar las posibles conexiones por banda. Lo vimos en la pasada edición de la Champions League cuando el Bayern se midió a la Juve, y cuando los desmarques en dirección al círculo central tanto de Lahm como de Joan Bernat arrastraron con ellos a Pogba y Cuadrado -los centrocampistas de banda de los italianos- dejando a los de Allegri sin nadie que pudiera interponerse en el camino de un envío del central hacia el extremo: «Lo ideal es tener al central abierto, al lateral por dentro y al extremo abierto para pasarle directamente a él. Si el pase sale bien has logrado saltar todo el centro del campo enemigo; si pierdes el balón, tu lateral puede cerrar el espacio inmediatamente. Se trata de modificar con tu comportamiento los planes de presión del rival. Nuestro lateral se va hacia dentro y arrastra al extremo rival; si éste no le sigue, entonces ya tienes un hombre libre; si quien va a cubrirle es el mediocentro, entonces nuestro interior queda libre. Y así todo el rato.» (Herr Pep, Martí Perarnau)

A nivel defensivo, como sucedía con aquel Albert Ferrer de Cruyff, tener al lateral por dentro y arriba, acerca a uno de los hombres teóricamente más dotados para defender la transición ofensiva rival al punto desde donde ésta se origina, tal y como sucedió en la última Champions cuando el Arsenal visitó el Allianz y se topó con un David Alaba siempre cerca de Santi Cazorla, el lanzador de las contras gunners. De tener abierto a Sagna, cerrado a Sterling y peleando la segunda jugada a De Bruyne, el nuevo reparto a quien abre es al inglés, a quien cierra al belga y a quien dispone para la presión al lateral francés. La contrapartida, sin embargo, está a ambos lados de la defensa, pues con los laterales apartados de las bandas, el encargo de contener cualquier salida a la contra del rival por fuera, recae sobre los centrales, habitualmente más lentos o, al menos, menos ágiles y más vulnerables por ello cerca de la orilla. Quizá por eso, o porque la progresiva asimilación de conceptos le permite planes menos rupturistas en lo formal, tras los primeros encuentros la propuesta se ha ido matizando, y ahora en ocasiones ya no son los dos laterales los que acuden dentro sino sólo uno de ellos. Ni Zabaleta, ni Sagna, ni Clichy ni Kolarov son Dani Alves, Abidal, Lahm o Alaba. Guardiola ha pasado de dirigir a cuatro de los mejores laterales de la década, a cuatro que no lo son y que están lejos, pero la demarcación, en su nuevo equipo, sigue dando muchísimo de qué hablar.

 

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– Foto: Stu Forster/Getty Images

 

Comments:6
  • Roque 8 septiembre, 2016

    Este movimiento tactico es creacion de Pep no? que se sepa nadie antes lo habia usado, como existe la salida lavolpiana… y otros movimientos tacticos conocidos, vamos almenos yo no recuerdo haberselo visto a nadie mas y aqui en Barcelona Pep tampoco lo uso creo.

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    • Morén 8 septiembre, 2016

      Justo ayer preparando el artículo, fui a buscar ese Barça-Depor de la temporada 93-94 en el que recordaba haber visto a Cruyff utilizar a Ferrer por dentro. El caso es que no sólo fue Ferrer, sino también Sergi, los que siendo laterales jugaron a un lado y al otro del mediocentro (Guardiola). Seguramente con propósitos distintos (por ejemplo el de Ferrer muy ligado al marcaje sobre Fran), pero es el antecedente más claro que he encontrado de lo que ahora hace Pep: https://www.youtube.com/watch?v=w0_L-YWWrV0

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      • Roque 8 septiembre, 2016

        Si pero Sergi y Ferrer partian fijos en el once no era un movimiento durante el juego, ademas tenian tres centrales y el mediocentro detras, no es exactamente lo mismo

      • Morén 8 septiembre, 2016

        Tienes, razón, lo mismo lo mismo no es. Aunque no descartaría que si rebuscamos más en el Barça de aquellos años Cruyff nos diera alguna sorpresa 🙂

      • Luis Glez. 12 septiembre, 2016

        En cualquier caso, dado que en aquella época no exístía aún el Football Manager (desconozco si comenzaba ya a crearse el PC Fútbol), el movimiento de los laterales hacia el interior fue incluido hace un par de años gracias a la innovación de Guardiola 😉 También cabría añadir que quizás ha habido algún técnico innovador en un equipo perdido de Tercera Z polaca, pero el Bayern es un buen lugar para publicitar movimientos nuevos, así ocurrió con la demarcación o caracter de «buscaespacios» en referencia a Thomas Müller 😉

        PD: ¡Qué comentario tan friki!, ¿no?

  • Jolaus 8 septiembre, 2016

    Lo de Alaba me hizo recordar la pasada Eurocopa, donde el bueno de David terminó jugando un partido de mediapunta -o no me acuerdo si de delantero-, si mal no estoy, ante Portugal. Supongo que el técnico austríaco quiso aprovechar la polivalencia que Pep había «descubierto». Lo malo es que el experimento no resultó -al menos en ese partido-.

    Sería interesante investigar si en el Barça B, Pep hizo innovaciones de este estilo. O también si algunos otros alumnos de Cruyff los implementaron -que tampoco sé si a exjugadores de Cruyff y ahora entrenadores, se les considere alumnos, como Koeman, Eusebio o Valverde-.

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