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Dembélé en un Barça sin ruptura

Barcelona's French forward Ousmane Dembele runs during the Spanish league football match between Real Valladolid and FC Barcelona at the Jose Zorrilla Stadium in Valladolid on August 25, 2018. (Photo by Benjamin CREMEL / AFP) (Photo credit should read BENJAMIN CREMEL/AFP/Getty Images)

Dembélé en un Barça sin ruptura

Ousmane Dembélé es uno de los nombres propios del inicio de temporada del Barça. Para bien o para mal, tras un primer año complicado, lo habría sido de todos modos. En concreto, las primeras semanas del segundo curso de Ernesto Valverde en el banquillo culé lo están señalando como una de las principales novedades con respecto al equipo de hace unos meses. El francés no sólo ha empezado la temporada gozando de protagonismo y representando uno de los principales cambios tácticos de la estructura azulgrana con su ubicación en un extremo izquierdo que anteriormente había quedado desocupado, sino que, además, ha respondido a los focos anunciados con un arranque de competición positivo en el juego y cómplice en el marcador. El sábado, en Pucela, su actuación reflejó ambas cuestiones, con un primer tiempo que le procuró a su equipo las ventajas más provechosas en las inmediaciones del área blanquivioleta, y el tanto que entregó los tres puntos al vigente campeón en un partido de lo más incómodo. Lo fue, además de por las extremas condiciones del terreno de juego, por un planteamiento defensivo diseñado por Sergio González que supo levantar diques en varios de los recorridos estratégicos de su rival, empezando por una vigilancia sobre Leo Messi en la que participaron hasta tres futbolistas de forma directa y que reclamó que focos alternativos alzaran la voz.

En esta ocasión, el Real Valladolid modificó el esquema que usó en su estreno liguero y que ha venido trabajando en verano para enfrentar a los de Valverde un planteamiento específico con tres puntos claves. Organizado posicionalmente a partir de un 1-4-3-1-2 notablemente estrecho de mediocampo en adelante, el primero de esos puntos consistió en generar una línea defensiva extra por detrás del balón. Con Toni Villa situado por dentro y emparejado con Sergio Busquets a la hora de defender, los dos locales más adelantados -Óscar Plano y Enes Ünal- formaron con el murciano una suerte de línea recta cuando el Barça construía el juego desde atrás. Así, aunque sobre el papel el reparto numérico apuntara a un tres contra tres entre los tres blanquivioletas y el triángulo central culé formado por Piqué, Umtiti y Busquets, a la práctica el trabajo local no se dirigió a los centrales barcelonistas, sino a los posibles recorridos de sus pases. Entre Gerard, Samuel y el mediocentro no había una línea de rivales, de modo que los primeros jugadores del Barça activados para ganar la espalda de un contrario fueran los interiores. Dada la altura de la primera barrera del Valladolid, esta primera recepción no sería detrás del mediocampo pucelano, sino detrás de su delantera, con todavía dos líneas defensivas por batir hasta llegar a Jordi Masip.

- La línea defensiva "extra" del Valladolid, y la posición adelantada de sus laterales siguiendo a Messi y Dembélé. -

– La línea defensiva «extra» del Valladolid, y la posición adelantada de sus laterales siguiendo a Leo Messi y a Ousmane Dembélé. –

El segundo punto del plan de Sergio González se fundamentó en la escasa capacidad de ruptura del ataque barcelonista cuando sus tres delanteros se enfocan a la recepción al pie, y se materializó en una defensa posicionalmente muy agresiva de los laterales locales. Tanto Nacho como Moyano salieron muy arriba para encimar las recepciones de Messi y Dembélé, tranquilos ante la poca amenaza culé a su espalda. La reducida capacidad de Luis Suárez para sacar ventaja al espacio, y la necesaria implicación de los laterales del Barça en el circuito de salida, limitaron mucho las opciones azulgranas de amenazar los metros concedidos por el Valladolid detrás de sus zagueros de banda. Como el dibujo local era fundamentalmente estrecho para cortocircuitar cualquier opción de combinación fácil por dentro, tanto Jordi Alba como Sergi Roberto asumieron un peso en los primeros pases que habitualmente no tienen para poder ofrecerse como receptores profundos por delante. Por último, y esbozado ya la parte del planteamiento defensivo más coral, la atención individual más pronunciada recayó, como es lógico, sobre Leo Messi, a quien, además de Nacho, defendieron Alcaraz y Borja Fernández levantando una suerte de campo de minas para sus conducciones hacia el interior. Tras un obstáculo, esperaba el otro, dispuesto en diagonal para custodiar el recorrido más natural del argentino cuando se hace con la pelota.

ValladolidLas dificultades del FC Barcelona para avanzar con el balón en ventaja, así como las facilidades del Valladolid para no verse girado y defender orientado hacia la portería de Ter Stegen, cuando la posesión cambiaba de manos posibilitaron varias transiciones peligrosas de los locales. Una de las consecuencias del cambio de disposición azulgrana en este inicio de temporada es que, en el retorno defensivo, el 1-4-4-2 sin balón ahora se reorganiza con Coutinho en el centro y Rakitic en banda contraria a Dembélé, de modo que cuando Busquets salta a la presión adelantada la cobertura en la zona del mediocentro corresponde al brasileño (Imagen superior de la derecha). Así las cosas, las conducciones de Toni Villa dañando a través del carril central obligaron al ajuste y a que Ivan interiorizara su posicionamiento en fase defensiva para reforzar la parcela del pivote (Imagen inferior de la derecha), de modo que las subidas de Nacho desde el lateral extrajeron a Sergi Roberto de la línea defensiva, y las caídas a banda de Óscar Plano o Ünal hicieron lo propio con Gerard Piqué hacia el costado dejando a Umtiti en un uno contra uno contra el otro delantero restante. No en vano fue Jordi Alba, sin una amenaza directa sobre su sector, quien en varias oportunidades ejerció de corrección por dentro.

La peligrosidad de las contras vallisoletanas, sin embargo, menguaron a raíz de que los ataques del Barça empezaron a hallar la forma de girar a su rival. Apoyándose en un Dembélé que de espaldas dio tiempo y dirección a la jugada ofensiva y en un Coutinho nuevamente lento soltando el esférico pero cuyo pase vertical sirvió para conectar con el galo, activaron los hombres de Valverde las llegadas de Jordi Alba y, con ello, la profundidad de su sector izquierdo. El progresivo cambio de guión no tuvo una traducción en el marcador acorde a su volumen, en parte, porque un importante porcentaje de ese volumen se originó demasiado lejos de Leo Messi. Partiendo desde la derecha y participando abajo, la distancia que lo separó de la punta izquierda dejó al 10 sin oportunidades de disparar a puerta en juego. Una cifra que apunta hacia una de las grandes diferencias con respecto a la temporada pasada, cuando el objetivo fue acercar al argentino lo máximo posible al área para vincularlo con la finalización.

- La conexión entre Coutinho, Dembélé y Jordi Alba en el sector izquierdo; y los mapas de posición y de pases del francés durante el primer tiempo. (vía fcbarcelona.cat) -

– La conexión entre Coutinho, Dembélé y Jordi Alba en el sector izquierdo culé; y los mapas de posición y de pases del francés durante el primer tiempo. (vía fcbarcelona.cat) –

De cara al segundo tiempo, bien para desligar a Leo del carril derecho o bien para ensanchar el campo con dos futbolistas más relacionados con la cal, Ernesto Valverde modificó el dibujo del Barça pasando a un 1-4-2-3-1 bastante marcado que apenas duró unos minutos producto del gol de Dembélé. Con ventaja azulgrana en el luminoso, el partido tendió a mirar hacia la mitad del campo barcelonista, por lo que en muchos tramos la estructura reflejó el 1-4-4-2 con el que suelen resguardarse los culés. Para incentivar la dinámica del choque propuso a su vez Sergio González un cambio de módulo táctico para los suyos, entrando Keko por Borja Fernández y adoptando el Valladolid, también, un 1-4-4-2 que le permitió presionar la salida del Barça en los tres carriles. Así ajustó la defensa sobre un Sergi Roberto que, como primera válvula de escape, había dado inicio a varias jugadas de ataque, y que pasó a encontrarse con la vigilancia de Toni Villa y la amenaza de Duje Cop a su espalda. Además, la sustitución de Dembelé dejó al Barça sin soluciones profundas por delante del balón para castigar los espacios que concedía su oponente desde la superioridad física, teniendo que corregir Valverde a los pocos minutos con la entrada de Malcom. Cuando el rival no tiene nada que perder, la plantilla no parece ofrecerle al Txingurri argumentos especialmente contundentes para desincentivar o cobrarse al espacio el atrevimiento del rival.

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– Foto: Benjamin Cremel/AFP/Getty Images

Comments:5
  • CF 27 agosto, 2018

    Coincido

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  • Matt 27 agosto, 2018

    Albert, no crees qué, el situar a Messi por derecha y el estar Suárez (de este nivel) en el centro estático, ¿Aleja a Messi de la zona de finalización? Además, ¿No crees qué falta gestión en el inicio de jugada y que Rakitic, si bien equilibra, le falta algún que otro punto de creación?
    Porque veo a muchas personas queriendo situar a Messi como falso 9, yo considero que con el contexto actual del Barca no es muy posible, debido a la falta de inicio de proceso creativo atrás y la falta de profundidad y movilidad de bandas hacia el centro (diagonal), veo que el situar a Messi como falso 9 es algo utópico en este Barca, Saludos

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    • Morén 27 agosto, 2018

      «Albert, no crees qué, el situar a Messi por derecha y el estar Suárez (de este nivel) en el centro estático, ¿Aleja a Messi de la zona de finalización? Además, ¿No crees qué falta gestión en el inicio de jugada y que Rakitic, si bien equilibra, le falta algún que otro punto de creación?»

      Es posible que ambas cuestiones tengan que ver con la salida de Iniesta. Que habiendo perdido al manchego en fase de construcción se piense en Messi como solución bajando su posición aunque con eso se aleje del área. Es pronto todavía para descubrir si es esa la intención o si se pretende que lo sea durante la temporada, pero sí que, al menos en este arranque, da esa impresión.

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      • Matt 28 agosto, 2018

        Yo creo que el alejar a Messi de la zona de remate le perjudica al propio Messi y al Barcelona. Claro que lo mejor para el Barcelona es rodear bien a Messi, si rodearlo bien es darle apoyo creativo atrás y tener desborde delante de él, creo que el contexto del Barca no le ayuda mucho. Bueno, salvo ahora que Dembele ayuda a profundizar. Mi preguntas son: ¿Qué piensas de Messi como falso 9 sin punta al lado y con dos extremos? Otra más qué no tiene mucho que ver con lo hablado pero me surgió la duda: ¿Crees que Rabiot (es un rumor) daría suficiente apoyo creativo desde atrás?

  • Carlos Brítez 28 agosto, 2018

    Interesante análisis. Ilusiona la banda izquierda con el tándem Coutinho-Dembelé acompañado por las subidas de Jordi. Ahora, aunque me parece que insistir en esta acción facilita el avance del rival por el centro, creo que la colocación de las piezas en fase defensiva es algo que aún está por ajustar. El correr de los partidos seguro los sitúa con mayor naturalidad.
    Destacable partido de Sergi Roberto. Si bien esto recién comienza todo apunta a que será otro año en el que no lo veremos el medio. ^^

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