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Pablo Maffeo

Entrevista | La función de los carrileros.

Pablo Maffeo

Entrevista realizada el 20 de octubre de 2020.

  • ¿Cómo se produce tu llegada a la posición de lateral?

Primero yo jugaba como extremo. Pero cuando empecé a jugar en categorías superiores a la mía me reconvirtieron a lateral. En realidad yo era cadete, pero jugaba con el Juvenil B, el Juvenil A y hasta jugué un partido con el filial. Ahí había gente de mucha calidad actuando de extremo, y entonces vieron que podía tener potencial jugando como lateral y me colocaron ahí.

  • En el primer equipo ese puesto era el de Pablo Zabaleta…

Siempre he dicho que él y Puyol han sido mis ídolos. Tuve mucha suerte de poder compartir vestuario con Zabaleta. Fue un sueño hecho realidad. Me ayudó en todo momento cuando luego fui al Manchester City, tanto dentro como fuera del campo. Me explicaba de qué manera tenía que colocarme o moverme durante el partido, y también me daba consejos extradeportivos que cuando eres joven y entras en un vestuario como el del City te sirven mucho.

Yo llegué a Inglaterra en mi primer año de Juvenil. Ahí no es como en España que hay dos categorías de juvenil, el A y el B. En Inglaterra solo hay una categoría de juvenil y ya luego se pasa al segundo equipo. El primer año lo pasé en el juvenil, y fue bastante complicado. Acababa de cumplir 16 años, me había ido solo y vivía con una familia inglesa, y además me lesioné. Fue difícil.

  • ¿Qué recuerdas de tu experiencia con Guardiola?

Todo el mundo sabe qué tipo de entrenador es Guardiola. A mí me enseñó mucho el poco tiempo que estuve con él. Entonces aprendí conceptos que todavía hoy aplico y que me hacen mejorar. Por ejemplo me insistía mucho en la posición del cuerpo cuando iba a recibir el balón. O en controlar con una pierna y pasar con la otra para ganar tiempo. Pequeños detalles que al final pueden marcar diferencias.

No jugué mucho con él, sólo tres partidos, pero en los entrenamientos me fijaba en Zabaleta o en Sagna, que eran los otros laterales derechos del equipo. Ellos se metían por dentro y por fuera, sabían como colocarse… aprendí mucho también de ellos dos.

En Inglaterra era un fútbol diferente. Más de ida y vuelta. En España es más de calidad, de toque, de pausa… se nota el cambio.

  • Ahora me hablabas de Zabaleta y Sagna yendo por dentro, esa utilización diferente que hace Guardiola de los laterales. ¿Cómo te sientes tú más cómodo? ¿Yendo por dentro o por fuera?

Yo me siento más cómodo yendo por fuera. Por dentro se me hace más difícil porque es un espacio en el que no estoy acostumbrado a recibir balones y por fuera, como soy un jugador potente físicamente y es una zona a la que estoy habituado desde hace muchos años, me siento más seguro y si se me complica la cosa sé lo que tengo que hacer.

  • La responsabilidad ofensiva que tenéis los laterales cada vez es más grande.

El lateral tiene que estar todo el partido yendo de arriba para abajo. A veces es complicado, porque tener que llegar tantas veces es muy exigente a nivel físico. Cuando llegas cansado y a mucha velocidad tienes que tomarte con calma el último toque, porque a veces vas tan rápido que te cuesta controlar la fuerza o el golpeo de balón.

Pero yo me siento cómodo con esa responsabilidad. La experiencia con Pablo Machín en Girona, donde jugué mucho como carrilero, me ayudó a mejorar ofensivamente.

  • ¿Gracias a ese rol de carrilero en Girona sacaste tu mejor versión?

En Girona es donde más tiempo he estado y es donde más cómodo me he sentido. Luego tuve la experiencia en Alemania que no me fue bien, y ahora en el Huesca vuelvo a tener sensaciones parecidas a las que tuve en Girona. Me siento muy cómodo. El equipo juega muy bien aunque no siempre lleguen las victorias.

La ventaja de jugar con tres centrales es que como carrilero vas para arriba sabiendo que estás cubierto, pero me siento cómodo de las dos maneras. He tenido la suerte de tener compañeros que eran más de meterse por dentro, de tocar, asociarse y dejarme a mí un poco más el carril, y eso a me va perfecto. Jugando con tres centrales me encuentro muy cómodo, porque como carrilero puedo llegar más. Como lateral tienes que estar pendiente de quedarte un poco más atrás o de hablar con el mediocentro si el otro lateral sube, para tener cubierta la posición.

  • Ni el lateral ni el carrilero pueden olvidarse de defender…

Claro, sigue siendo una parte del trabajo muy importante. Sobre todo en los duelos uno contra uno, porque tienes que saber manejarte contra extremos rápidos y de mucha calidad. Es lo que más intento mejorar en los entrenamientos. Tienes que estar preparado porque los duelos cambian mucho dependiendo de las características de cada jugador. Si es rápido, si es alto, si es muy técnico… Yo prefiero cubrir a jugadores altos, porque los bajitos son mucho más rápidos y te pueden coger la espalda. Y cuando juego contra un delantero alto, prefiero que sea zurdo, que tenga más tendencia a salir por fuera que por dentro, para que intente ganarme las carreras y yo pueda superarle por velocidad. Pero es difícil, porque los laterales subimos mucho. Te tienen que llegar apoyos. Muchas veces ya no se trata de duelos uno contra uno, a vida o muerte, sino que hay ayudas.

  • En tu temporada de debut en Primera División te las tuviste que ver con Cristiano Ronaldo y Leo Messi.

Fue un orgullo jugar ese tipo de partidos y que mi familia me pudiera ver ahí. Todo chaval quiere jugar contra Cristiano y Messi, los mejores de la historia. Pero fueron duelos muy diferentes. Cuando ganamos al Madrid yo no tenía que estar tan pendiente de Cristiano Ronaldo, pero contra el Barça sí que tuve que hacerle una marca individual a Messi.

Como el partido contra el Barça fue por la noche, hicimos el entreno previo por la mañana, y fue entonces cuando Machín me dijo que le haría un marcaje a Messi. Al principio me quedé sorprendido. Lo intenté afrontar sabiendo que no tenía nada que perder, porque Messi te la puede liar en cualquier momento. De hecho, aunque estuve todo el partido encima de él, sacó un córner que terminó en gol y una falta que también fue gol.

Es lo que pasa cuando juegas contra el mejor. Cualquier cosa que intentes la puede superar. Recuerdo que en una acción quise dejarle la salida por la derecha, hacia su pierna menos hábil, pero se las arregló para poner un balón espectacular a la espalda de la defensa, creo que para Rakitic. Contra él da igual lo que hagas, solo puedes rezar para que no le salgan bien las cosas.

  • La experiencia en Alemania no salió como imaginabas…

Llegué con unas expectativas muy altas que no se cumplieron. Ni ellos lo pusieron fácil para que mi adaptación fuera sencilla, ni mi carácter, que yo sé que es fuerte, tampoco me ayudó. La cosa no fue bien. Seguramente si el equipo hubiese tenido mejores resultados, si no hubiese descendido y si no hubiese ganado solo tres o cuatro partidos en todo el año la cosa habría ido mejor. Hubo detalles que no me gustaron, y yo no soy una persona que se calle las cosas, si algo no me gusta lo digo. Fue un cúmulo de situaciones que hizo que ni por mi parte ni por la suya estuviésemos a gusto.

En cambio, en Huesca me he adaptado súper bien. Los compañeros me han acogido de maravilla. En Alemania eso no me lo encontré, porque los compañeros ni me saludaban cuando entraba al vestuario, solo se hablaban entre los alemanes. Eran detalles que te hacían sentir mal. En Huesca desde el primer día he estado genial con todo el mundo. Sé que habrá rachas difíciles, porque todos los futbolistas tenemos momentos en que no estamos tan bien o que no nos salen las cosas, pero desde el primer momento, en el campo y en los entrenamientos, siempre que me han podido ayudar lo han hecho. Era uno de los miedos que tenía al volver a salir de Girona, que me pasara lo mismo que en Stuttgart. Pero aquí estoy incluso mejor.

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