Icono del sitio En un momento dado

El lugar del delantero centro

A pesar de que la plantilla del FC Barcelona no cuente con un delantero centro titular pero sí con un nueve suplente -Braithwaite- es más claro el espacio para reemplazar al segundo que para cubrir la plaza del primero. En otras palabras: para el Barça 2021-22 es más evidente la necesidad de un delantero centro por parte de la plantilla que del equipo. Esto se debe a que, como se apuntó en el anterior capítulo de la serie, el dibujo y la posición que en él se le reserve a Leo Messi van a condicionar las opciones de dar entrada en el esquema habitual a una referencia ofensiva. Si, como todo parece indicar, al argentino le beneficia atacar con un delantero a su derecha, las opciones para dar forma a un sistema de juego que incluya la presencia habitual de un ariete, pasan o bien por ajustar la delantera a una fórmula asimétrica que comprometa la parcela habitual de Ansu Fati en la izquierda, o bien por abrazar esquemas alternativos que coronen el ataque con dos piezas centrales. Si la idea de la dirección deportiva y del cuerpo técnico es la de vaciar el sector izquierdo del ataque, o pasa por dar continuidad al 1-5-3-2 que ha utilizado el equipo durante un importante tramo del curso, la posibilidad de juntar a Messi con un delantero centro se presenta más clara. Ocupando con un nuevo titular las demarcaciones que han recaído en Antoine Griezmann durante la temporada que justo termina, y dejando al galo como principal damnificado de la operación por la dificultad de que la economía azulgrana pueda asumir que una ficha como la suya no tenga un lugar asegurado en el equipo como consecuencia del nuevo fichaje.

Precisamente, la complicada situación financiera de la institución, y lo pesimista que se presenta el verano a la hora de obtener altos beneficios por los jugadores que el Barça pueda descartar, son otro factor que condiciona de forma evidente el margen de maniobra culé a la hora de buscar una nueva referencia ofensiva titular. Las más preciadas, Haaland, Kane, Mbappé o Lautaro Martínez, parecen fuera del alcance de las posibilidades barcelonistas. En este punto, una de las alternativas más claras sería la del neerlandés Memphis Depay, relacionado con el Barça desde el verano pasado y que podría incorporarse a la plantilla sin la necesidad de pagar traspaso. Paralelamente, en una planificación diseñada a partir de la llegada de un delantero centro titular, igualmente sería necesario el fichaje de un suplente, con tal de mantener los automatismos del equipo en caso de ausencia del titular, sin que el técnico tenga que mover de posición a otro de los habituales de forma obligada. El propio Depay haciendo las veces de delantero centro de repuesto y de alternativa en banda en caso de necesidad, u opciones como el Kun Agüero (también llegaría libre) o el estimulante delantero del Niza Amine Gouiri, un jugador capaz de moverse por dentro y por el carril zurdo, o un Breel Embolo que con el Mönchengladbach fuera de Europa puede tener la puerta abierta a una salida, podrían ser algunas de las opciones para subir el nivel del papel que las dos últimas temporadas ha representado Martin Braithwaite en la plantilla culé.

El de delantero centro suplente es un rol que se antoja necesario de cara a próximo curso también en el supuesto de que finalmente el equipo titular juegue sin una referencia clara. Si, como ha ocurrido en algunos tramos de la temporada, Messi es el destinatario de la única plaza central del ataque. Con Ansu presumiblemente a su izquierda, y un nueve reserva que pueda rotar con el canterano en banda y asegurar un recurso de área en los momentos en que se estime necesario, en este caso la incógnita de la ecuación se trasladaría a la banda derecha con Griezmann y Dembélé compitiendo por un puesto en el once y en consecuencia, debido al problema de salarios del Barça, también en la plantilla. Sobre el papel, de los dos Ousmane parecería quien más cómodamente podría adaptarse al costado para cumplir con el papel de extremo, pero con un rendmimiento tan intermitente y un sólo año más de contrato, la opción de una salida está igualmente abierta. En caso de que, pese al complejo mercado que se avecina, llegara a confirmarse tanto el adiós de Ousmane como el de Griezmann, además del nueve suplente el Barça necesitaría afrontar la incorporación de un extremo derecho titular. El de Jadon Sancho no parece un nombre al alcance de la economía azulgrana por mucho que el Dortmund pueda estar más dispuesto a desprenderse del inglés que de Haaland. Tampoco debería estarlo el de Mohamed Salah, cuyas opciones para recalar en el Camp Nou pasarían porque la floja temporada red empujara a los de Klopp a acometer cambios en el equipo y a que el Barça pudiera incluir en la operación a alguno de sus descartes más importantes para abaratar el precio del traspaso.

Buscando otras alterativas a priori menos costosas, sobresale el nombre del ex-canterano Dani Olmo, formado en las categorías inferiores del Barça y que podría ofrecer soluciones en diferentes posiciones del ataque. Conviviendo con Messi en el perfil derecho gracias a su verticalidad y extraordinaria lectura posicional, dando soluciones en la banda izquierda o, incluso, sumando por dentro como falso nueve, mediapunta o interior llegador. Otro candidato es David Neres, de quien el Ajax ha reconocido que podría desprenderse por necesidades económicas, y que encarnaría un perfil de extremo capaz de jugar en ambas bandas. Por último, opciones como las del neerlandés Calvin Stengs o el francés Ludovic Blas se antojan más acordes a una función como la que ha desempeñado Trincao que a una incorporación con rango de titular desde el primer día. Un rol de plantilla en el que, como se comentó en este otro capítulo de la serie, el Barça podría buscar un beneficio económico cubriendo la plaza del luso con el ascenso de Collado, de modo que el canterano aportara una solución tanto para el extremo derecho como para la rotación en mediocampo. Por último, en un papel de extremo más encarador, una pieza como Konrad de la Fuente, idealmente a caballo entre el filial y el primer equipo, completaría los perfiles de la rotación en la delantera.

– Foto: Imago Images

Salir de la versión móvil