
Junto a la aparición de los que pasaban por ser dos de las joyas de la cantera del F.C.Barcelona, uno de mis primeros recuerdos de Brunete tiene como protagonista a un menudo futbolista del Zaragoza al que le sobraba camiseta por todos lados, que se deslizó por el torneo desplegando un nivel futbolístico que le valió para ser reconocido como el mejor jugador del campeonato. Por aquel entonces, ese pequeño genio era conocido como Ander, y su espectacular actuación llevó a su equipo a proclamarse campeón. No marco ningún gol en los partidos que disputó, pero jugó al fútbol como ningún otro chico que estuviese sobre el césped. Viéndole, uno trataba de memorizar su nombre consciente de que podría estar asistiendo al nacimiento de una nueva estrella, pese a que su fragilidad física podría inducir a pensar que Ander sería uno de tantos que se queda por el camino.
Casi diez años después, el uno de febrero de 2009, en el minuto 66 de la jornada 22 de la Segunda División, debutaba con el 34 a la espalda Ander Herrera. Desde entonces, Ander se ha convertido en una pieza importante para Marcelino, quien ya sea como titular o entrando desde el banquillo, lo ha utilizado en todos los partidos disputados desde el día de su debut. Parece pues, que Ander Herrera ha llegado a la élite para quedarse, y de momento ya es uno de los principales argumentos zaragocistas para confiar en el ascenso. Muchos se han apresurado a bautizarlo como el nuevo Cani, pero reconociendo la enorme calidad del jugador del Villarreal, Ander tiene potencial suficiente no sólo para comandar al Zaragoza durante muchos años, sino para ser un hombre importante en la selección o en uno de los grandes.
Por otro lado, es un jugador que asume responsabilidades puesto que posee mucho carácter y una sorprendente madurez para un chico de su edad, lo cual en unos años le dará una jerarquía que lo habilitará como uno de los líderes del equipo. Esta madurez, además, nos ofrece la seguridad que Ander sabrá asimilar el cambio y responderá positivamente a los retos que le presente su recién inaugurada carrera como profesional, para lo cual, contará con la ayuda de un entorno muy positivo y conocedor del mundo del fútbol.
A diferencia de Ander, aunque también participó en el torneo de Brunete, la participación de Marc Muniesa tres años más tarde, pasó algo más inadvertida para los asistentes al campeonato. Con un rol más defensivo que ofensivo y un papel ni mucho menos decisivo, acostado sobre el costado izquierdo, el F.C.Barcelona contaba con un ‘zurditito’ que apenas sobresalió. Ya por entonces, no obstante, cada vez que tocaba el esférico se le veía una jerarquía y una gravedad distinta al resto. Aunque su actuación apenas despertó interés, por su manera de situarse sobre el campo y la seguridad con que ejecutaba sus movimientos, Muniesa dejó entrever que ese pequeño cuerpo podía albergar un gran futbolista.
No obstante, desde entonces todo parecen ser buenas noticias para ‘Muni’ que ha podido participar en la consecución de la liga con el Juvenil, ha disputado el Europeo sub-17 con la selección nacional y, como colofón, Pep Guardiola le ha dado la alternativa en el primer equipo debutando en Liga ante Osasuna -partido en el que sufrió la expulsión del rookie-, y convocándole después para la final de Roma. Y es que Pep parece tener una fe ciega en este central zurdo que sobresale por su jerarquía, salida desde atrás y eficacia en la anticipación.
Pese a ser central no es muy alto, aunque suple esta falta de altura con un muy buen nivel físico y una potencia de salto que le hace muy peligroso en el juego a balón parado. Por su depurada técnica con pierna izquierda, su colocación y lectura del juego y su velocidad e intensidad en la anticipación, si tuviéramos que establecer algún paralelismo con otro futbolista, lo haríamos con Christian Chivu, aunque las lesiones de las últimas temporadas han mermado considerablemente el físico del rumano.
Ander Herrera y Marc Muniesa, dos futbolistas que empiezan a asomarse a la élite del fútbol. Dos hombres llamados a ser muy importantes en sus respectivos equipos y en el futuro de la selección española, a los que deberemos empezar a acostumbrarnos a ver entre los cracks de nuestra liga. Potencial no les falta, el futuro está en sus manos.
