Barça 2012-13 (IV): Neymar
Todo depende de Neymar. Se da por hecho un acuerdo tanto con el jugador como con el Santos para que el delantero brasileño se incorpore al Barça en 2014. Sin embargo, se deja una puerta abierta a que pueda llegar antes.De que eso suceda, pues, dependerá gran parte del resto de operaciones, pues la incorporación de Neymar seria una carga muy importante a nivel económico. Implicaría destinar menos dinero a otros objetivos o, directamente, posponerlos un año. El F.C.Barcelona, este verano, deberá tomar decisiones en el lateral izquierdo y, posiblemente también, en las posiciones de central o mediocentro. La pregunta, entonces, parece clara: ¿Neymar compensa no poder cubrir -o no hacerlo tan eficientemente- el resto de necesidades del equipo?
Servirse del caos
La eliminatoria ante el Milan, se ha parecido mucho a los dos partidos que enfrentaron al Barça con los italianos en la fase de grupo. Un primer partido -entonces en el Camp Nou, ahora en San Siro- de dominio azulgrana no reflejado en el marcador, y un segundo partido marcado por la elección de Guardiola: enloquecer el choque. Pese a que en la ida el Barça fue dueño del partido, el Milan sobrevivió. Los italianos se parapetaron delante de su área, renunciaron prácticamente a la transición ofensiva y construyeron el muro en el que una y otra vez golpeaba el ataque azulgrana. El Barça fue mejor, pero el resultado igualó a ambos conjuntos. Y no fue un caso aislado en los enfrentamientos Barça-Milan. El peligro estaba ahí: con el cero a cero de la ida no era descabellado imaginar otro partido igual, con el Barça golpeando y el Milan aguantando en pié milagrosamente. Un detalle, y por el valor doble de los goles fuera de casa, el Barça fuera de las semifinales. Guardiola, pues, buscó el cambio. Enrareció el partido. Lo rompió.
Los tweets del Barça-Athletic
- El Athletic es un equipo que presiona con mucho hombres en primera línea. Si el rival supera esa primera presión, el equipo se parte. - Ahí, la capacidad para superar a su par de Thiago, Iniesta y Messi por dentro,