
El escenario emocional, pues, será complejo. En este aspecto, para ambos equipos el título significa mucho. No obstante, ambos vienen de sendos golpes anímicos en Europa. La eliminación ante el Chelsea para el Barça, y la final de la Europa League para el Athletic. Antes del pitido inicial la ilusión será la gasolina tanto para culés como para los leones, sin embargo el equilibrio emocional del choque parece frágil. Veremos como responden los equipos al primer golpe.
Como si de un guiño se tratara, Guardiola afronta su último partido en el banquillo azulgrana con la defensa cogida con alfileres, como sucediera en la final de Roma que coronó a su Barça. Además, ante el rival frente al que consiguió el primero de sus trece títulos como entrenador del Barça. Alves y Puyol se unirán a Abidal como bajas para la Final. Sin mucho donde escoger, la pareja Piqué-Mascherano parece fija, y a priori uno de los dos laterales será para Adriano. La cuarta plaza apunta a Martín Montoya, pues la situar a Keita en el lateral izquierdo o a Busquets de central parecen remotas. Busquets, además, será un jugar clave jugando por delante de los centrales a la hora de defender al hombre más peligroso del Athletic, Fernando Llorente. Anticipándose por arriba cuando Gorka saque de meta y, sobretodo, limpiando la segunda jugada cuando Fernando baje el envío directo, Busi será capital para contener a uno de los delanteros más peligrosos del mundo. También Piqué tendrá una prueba durísima con Llorente, pero ante el ariete español debe defenderse más sus consecuencias que su participación directa. Básicamente, porque en el mayoría de ocasiones no se puede.
Para sacar ventaja de la presumible debilidad de Aurtenetxe, en Liga Guardiola probó primero con Messi y después, en la segunda vuelta, con Alexis Sánchez, siendo l prueba con el chileno mucho más satisfactoria. Situar un extremo de desequilibrio tanto físico como técnico, pues, puede ser la opción de Guardiola para crearle una vía de agua a la zaga bilbaína. Contra el equipo de Bielsa el posición de Messi debe ser interior. El equipo de «el Loco» tiene su mayor déficit defensivo en transición por el carril central. El aparente 4-3-3 se convierte con demasiada frecuencia en un 4-1-4-1 en el que el Iturraspe desde el mediocentro se enfrenta ante un latifundio. Si ahí se sitúa Messi, sus conducciones con balón pueden hacer saltar por los aires la final.
¿Un Barça sin Cesc ni Xavi?
En la Final los esperamos a los dos. Por delante de Busquets apostaríamos por Xavi, Cesc, Iniesta, Messi y Alexis, con la duda de descubrir las posiciones finales de Cesc e Iniesta. Sin embargo, ya vimos en Liga como ante las características marcas individuales de Bielsa, Guardiola presentó sobre el campo a todos sus «desbordadores». Thiago, Iniesta, Alexis, Messi y Tello para las cinco plazas más ofensivas. Ante el emparejamiento individual planteado por Marcelo, optar por los futbolistas más desequilibrantes en el uno contra uno. La propuesta funcionó bien, así que, por lo menos, es una alternativa a comentar en la previa.
