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¡Corred, corred, malditos!

¡Corred, corred, malditos!

Luis_SuarezGustará más o gustará menos, pero el Barça de Luis Enrique ha llegado a marzo sabiendo quién es. De funcionamiento voluble, en ocasiones difuso, con sus defectos e imperfecciones que son muchos y muchísimas, pero con una identidad. Sabe quién es. Se sabe un conjunto extremadamente ofensivo, vertical, con ningún control, poca pausa, que transita rápido y que culmina con un tridente demoledor. Un equipo y un camino con un impacto emocional elevadísimo en los partidos. Sabe que así puede caer, pero que casi siempre gana. Es su plan y con él ha alcanzado las fechas donde se decidirán los títulos. Los tres. Así será. Y ahora no puede cambiar.

Por eso su primera mitad en el Barça-Madrid de anoche vino marcada por una desaconsejada mutación. El Barça de los delanteros, el que corre, transita y prácticamente no se para, salió a bajarle el ritmo al juego. Su salida fue calmada, pausada y casi especulativa. Incluso pudiendo acelerar, reposaba, sobre una circulación muy lenta volcada sobre el futbolista que más cómodo podría sentirse en ella. Andrés Iniesta fue el hombre potenciado por el planteamiento de inicio, tanto por un ritmo que se le acercaba como por un juego que buscaba a su sector como descanso. Tocó el balón en más del doble de ocasiones que Rakitic, igual que Jordi Alba respecto a Dani Alves, y fue el núcleo sobre el que pivotaron las combinaciones de su equipo . En este perfil izquierdo que iniciaba en los pies de Mathieu o el lateral izquierdo, también Neymar contactó con el cuero con reiteración, aunque en su caso el ritmo tranquilo no se le acompasa y se mostró muy errático y desacertado en el gesto técnico. En frente, la defensa de Ancelotti aceptó de muy buen grado este sorprendente inicio catalán. El italiano dispuso a su equipo sin balón en un 1-4-4-2 con Gareth Bale e Isco en las bandas, y ordenó guardar la posición y no meter el pie. El Madrid flotaba al azulgrana que tenía el control del balón, cerraba líneas de pase y esperaba el error. En lugar de recuperar, aguardaba que el Barça la perdiera.

Con este escenario parsimonioso de pulsaciones muy bajas en cuanto al juego, los ataques y las defensas casi siempre se produjeron en un escenario de once contra once. En 45 minutos, por ejemplo, los azulgranas solamente contragolpearon un par veces pese a poder hacerlo más. Al Barça de las transiciones le tocó afrontar, a ambos lados del campo, situaciones estáticas. Atacando en posicional, ya se ha demostrado a lo largo de estos meses que el de Luis Enrique es un cuadro que únicamente encuentra soluciones a través de Leo Messi, de su regate, su cambio de orientación hacia la banda izquierda o su pase profundo diagonal. Pero el argentino, durante la primera mitad, jugó fijo en la derecha mientras su equipo lo intentaba por el perfil zurdo. La única pieza capaz de generar desde parado, apenas intervenía cuando su equipo quería atacar. Además, en las ocasiones que el esférico rondó su parcela, el Madrid lo defendió con acierto. Juntando a Isco con Marcelo, desatendiendo a un Rakitic que en sus caídas a banda entendieron inofensivo y volcando a Kroos sobre la diagonal para cerrarle vía de escape y dificultarle un pase al área que no tuvo oportunidad de buscar. Las escasas ventajas locales en ataque durante este período las rescató un generoso Luis Suárez en pelea titánica con los centrales blancos, apoyando de espaldas en la izquierda o compensando abierto en la derecha. En una de las innumerables ocasiones en que se ofreció de espaldas al arco, forzó la falta con que se adelantaría su equipo haciendo valer, como recurso al atasco, su espectacular mejora en el balón parado.

Pese a los problemas del equipo para producir en ataque de la mano de un ritmo tan lento, lo realmente grave sucedía atrás. El Madrid, que tiene un sistema en campo rival más rico, interpretaba su partido a la perfección, estaba muy fino en lo técnico y enfrentaba a un Barça sin estructura para sostenerlo. Ahora sí con el 1-4-3-3, desbordó a la defensa azulgrana en campo propio por todos lados. Alargando los ataques para mover rivales e incorporar compañeros, jugaba a placer. Se gustaba. En la izquierda Marcelo, que ya tenía el descaro, encontraba el carril para irse arriba y aparecer tanto por dentro como por fuera para desequilibrar o combinar con Isco o Cristiano Ronaldo. El portugués, amplio, insistió por banda y apareció por dentro para intercambiar cartas de amor con Benzema, mientras en la derecha Modric servía como catalizador de Bale y Carvajal, con Kroos dominando la escena y la panorámica desde atrás. El caudal era infinito. La cadena de pases fluía, dañaba y era profunda, las posiciones abiertas y el acierto total. Les faltó la definición y les sobró Piqué. Secundado por Mathieu y Claudio Bravo, el central es, junto al dominio culé a balón parado, la explicación de que su equipo sobreviviera a una fase de sometimiento tan decantado a favor del rival. Heroica actuación la del catalán que pasa a engrosar su particular álbum de oro y que permitió al Barça irse al descanso con el empate como noticia positiva teniendo en cuenta lo que se había visto en el primer tiempo.

Era evidentemente que en la segunda mitad el Barça tenía que cambiar, y lo hizo desde el minuto uno de la reanudación. Fue el Barça de esta temporada, con sus virtudes y sus defectos. El que es. En el segundo período no desestimó ni una sola oportunidad para salir a la contra, transitar rápido o apoyarse en un colosal Luis Suárez para jugar directo. Otra vez el uruguayo fue el origen del gol culé, un tanto que afectó decisivamente al marco emocional del encuentro, hirió la delicada confianza con la que el Madrid llegaba a la cita y deparó una segunda parte diametralmente opuesta a la primera. A la actitud y voluntad de correr de los locales , se unió un Madrid alterado, sin pausa cuando salía ni cuando le tocaba esperar. Dejó a un lado la defensa pasiva, metió el pie, y el Barça, a gran velocidad, lo esquivó. Además con Messi por dentro, filtrándose entre líneas en conducción, atacando directamente la desprotegida posición de Kroos y encendiendo la energía del partido para llevarla a su terreno. Dejaron de enfrentarse dos equipos y pasaron a hacerlo dos estados de ánimo. Los locales atacaron rápido, golpearon con el balón y multiplicaron las revoluciones del juego en base a transiciones centelleantes en las que perder el balón estaba permitido. En contraste con lo acontecido en el primer tiempo, el Barça se saltó a Iniesta.

También el Madrid verticalizó su juego, aceleró la cadena y dejó de alargar posesiones en campo rival contribuyendo, así, al escenario que prefiere el cuadro de Luis Enrique. Su respuesta anímica al segundo gol destapó las dudas que los blancos vienen arrastrando con respecto a su hoja de ruta. El Barça de los delanteros multiplicó su peligro, se agarró al talento de sus piezas defensivas para contener a campo abierto, y potenció a sus tres principales cracks. Junto a las apariciones de Messi por el carril central, fue especialmente fecunda la combinación del juego de espaldas de Suárez con la carrera de cara de Neymar. La jugada sucedía más o menos así: cuando un jugador culé se hacía con el esférico, buscaba con un pase directo a Suárez que venía a tocar de espaldas a portería sobre el perfil izquierdo del ataque azulgrana y sacando de posición al central diestro del Madrid. El uruguayo difícilmente escondía el cuero, sino que descargaba de forma prácticamente inmediata sobre un Neymar que llegaba lanzado y que tras recibir conducía con la pelota controlada por entre la removida zaga blanca. Con la posterior salida del campo del brasileño, el momento final de la acción se perdió ya que Rafinha -el hombre que lo sustituyó- tiene otras características y con él se buscaban cosas distintas en la posición, de modo que a Suárez le tocó ser el escondite del balón donde antes le hacía de pared.

Antes de eso, no obstante, lo dos primeros azulgranas que ingresaron desde el banquillo fueron Busquets y Xavi Hernández en el lugar de los dos interiores que iniciaron como titulares. El habitual mediocentro se ubicó en la derecha y el 6 en la izquierda, uno para reforzar defensivamente el costado fuerte del Madrid, el otro para lanzar y, llegado el caso, dilatar el ataque con dos o tres pases de más, y los dos para subirle un punto de velocidad a las transiciones. Una devolución rápida, un pie firme y una capacidad técnica perfecta que, sobre todo tras la entrada de Jesé al campo, permitió cerrar el partido aun manteniéndolo abierto. A la manera del Barça de Luis Enrique. No tiene otra.

Comments:10
  • vi23 23 marzo, 2015

    Para el plan de la primera parte, Xavi era el hombre. Ay, si se pudiesen hacer ambos planes con él en el campo.

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  • futbolista 23 marzo, 2015

    Pues no me queda claro.Queremos jugar con dominio de pelota o queremos jugar de área a área en un ida y vuelta? Verticalidad con lentitud en el toque hacia adelante, con jugadores fisicamente más débiles en la defensa o por que no está en su ADN futbolístico, era ese el plan de Luis Enrique en el primer tiempo? Bueno espero que nó. Me queda en la retina Messi en mitad de campo, escapando a sus marcadores hambrientos; iba para aquí, iba para allá, solo como el ciervo acosado por hienas. Es la solución del Barcelona en estilo de juego? No engañarse. Padecemos mirado el equipo en general, de una debilidad en el juego estático defensivo del Medio Campo. Ese es el cancer de este equipo y esto es a lo que el técnico tiene que encontrar solución. Yo incorporaría a Samper junto a Busi. No lo veo provable de que se realice. Pues entonces deberá emplear por ej.a Rakitic y Busi en la integración del 1er. equipo. Esta debilidad es la que hay que evolucionar.

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  • futbolista 23 marzo, 2015

    disculpas: probable quise decir

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  • Morén 23 marzo, 2015

    @ vi23

    Es lo que se intentó en el clásico de la primera vuelta, y ese partido junto al resto de la máxima exigencia que viene disputando Xavi los últimos años, creo que lamentablemente nos demuestran que Xavi eso ya no lo puede hacer. Recordemos que los problemas del Xavisistema vinieron por ahí, porque el 6 ya no es capaz de imponerse en escenarios de nivel top a no ser que el equipo se adapte de una forma total y se sacrifique para disimular sus carencias. Lo cual no quiere decir que no pueda sumar cosas, pero creo que son otras, como su capacidad de encontrar líneas de pase, su técnica para la asistencia o cerrar un partido en su tramo final añadiendo dos o tres pases de más a la jugada, como sucedió ayer.

    @ futbolista

    A mí me sorprendió mucho el cambio planteado de inicio en el Barça con respecto a lo que venía siendo el equipo esta temporada. El ritmo pretendido fue diametralmente opuesto al que le está haciendo sentir cómodo, y eso, como comentas, facilita que tenga que jugar en posicional en defensa pero también en ataque, donde salvo Messi y alguna acción puntual de alguno de sus otros cracks, el Barça no tiene soluciones. El cambio con respecto al segundo tiempo es muy visible y la mejora, creo que para todos, también. El Barça se reconoció y jugó a lo que para bien o para mal sabe, al estilo con el que ha competido esta temporada. Un estilo que, además, por desprender tanta energía y afectar tanto al estado emocional de los encuentros, era potencialmente muy dañino para un Madrid que no llegaba en confianza, como se vio tras el 2-1.

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  • helvetico 23 marzo, 2015

    el único equipo de europa vivo en todas las competiciones (creo porq me falta mirar la juve)

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  • agonco 23 marzo, 2015

    Visto el partido repetido, no tengo tan malas sensaciones con el Barça como me dejó en directo la primera parte. El partido tiene bastantes tramos distintos dentro de la primera parte.
    1. Desde el inicio hasta el gol de Mathieu, el barça era el que tenía la posesión de la pelota aunque no amenazaba nunca la portería y su único objetivo parecía que era transitar y que fueran pasando los minutos (demasiado pronto para realizar esto jugando contra el Madrid).
    2. Del 23´(gol Mathieu) hasta 30´(gol Cristiano) donde el barça tuvo el 2-0 y como en la ida se encontró el empate, el Madrid en ese tramo ya era el poseedor del cuero y tenía llegadas intermitentes.
    3. 30´al 45´donde el Madrid se hace dueño y señor del partido y el Barça no es capaz de dormir el balón, perdidas tontas y mucha sensación de peligro del Madrid con muchas ocasiones para ponerse por delante.
    En la 2ª parte, el Madrid seguía dominando pero Lucho leyó bien el destrozo de la 1ª parte y paso a defensa 4-4-2 en la que el Madrid solo tuvo 1 ocasión (Benzema) y fue al contragolpe. El Madrid esos 20´minutos hasta que llego el cambio de Busi, tenía posesión pero no tenía peligro y tras el mazazo del gol de Luis Suárez, empezó a cometer fallos en los pases y el barça volvió a dormir el partido como en épocas anteriores con Messi dejando la banda en ese 2º periodo para poder poseer más posesión de balón y poder combinar con Neymar y Suárez.

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  • futbolista 23 marzo, 2015

    Morén, de acuerdo por supuesto en que la 2a. parte se diferenció radical con la 1a. Ahora el error de jugar de esa forma los últimos 25m de la 1a. parte solo se pueden explicar si los jugadores entregan el campo para refugiarse atrás y con eso evidencian la extrema debilidad. Lo dicho. Hay que trabajar más la salida de atrás con pelota cuando el contrario nos mete allí. La vuelta de Busi es de suma importancia ya que es un jugador que defiende atacando. Precisa ayuda.

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  • Manolo 24 marzo, 2015

    Si el Barcelona quiere intentar jugar con posesión usando un 4-3-3, el mediocampo tendría que ser Busquets, Xavi e Iniesta (y además con Messi ayudando). Pero por supuesto este esquema no da (por lo menos con rivales grandes). Ni Iniesta ni Xavi están en condiciones para hacerlo y a Messi más le conviene jugar arriba. Si el Barcelona quiere jugar al vértigo, el mediocampo tendría que ser Mascherano, Raketic y Rafinha. Para el Barcelona, el problema en el primer tiempo ayer fue que intento jugar con los dos estilos (posesión y vértigo) a la misma vez o, mejor dicho, ni con uno ni con el otro.

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  • juan 24 marzo, 2015

    me parece que los interiores deberían ser rakitic y rafinha, si el nuevo sistema se salta tanto a Iniesta, mejor seria alguien mas físico y veloz como rafinha, dejar de lado a Iniesta suena a utopía pero decidiendo con cabeza fría a mi entender seria lo mejor para el equipo.

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  • Alfonso 26 marzo, 2015

    Hola Moren,

    ayer vi de nuevo el partido, aprovechando las enseñanzas de Abel Rojas y demás compañeros tuyos de 38 ecos, he tratado de ver vuestras conclusiones.

    Mi primer punto de discrepancia, es eso de los 60 minutos de gran juego del RM y de dominio, para mi es una exageración que no comparto. Creo que si no tome malas notas, el periodo de «descontrol» cule fue de máximo 15 minutos, siendo los últimos de la primera parte. Podríais añadirle los 5 primeros de la segunda. Los primeros 30 minutos de la primera parte pues son mas de defensa con el balón del FCB por asi decirlo que de puro ataque del RM, si hay momentos en los que el RM se hace con la pelota y al FCB le cuesta recuperarlo, esto es de alabar a este RM que ya tiene mas precisión en sus combinaciones, pero no vi al FCB sufrir excesivamente o si sufria era en la misma magnitud que el RM o menos. A mi si se me hizo muy equilibrada esta primera parte. Si creo que muchas de las aproximaciones del RM se debieron a perdidas de balón de los delanteros y centrocampistas cules. Creo que muchos se olvidan de la gran oportunidad de Neymar que paso un remate (difícil por inesperado) directamente a Casillas, que inicio el contraataque del RM que creo el gol del RM. Es a partir de ahí, hablamos del minuto 33 mas o menos que el RM si toma mas la iniciativa y al FCB le cuesta quitarle el balón. Y es por eso que sufre mas el FCB. La segunda parte es para mi de claro dominio del FCB, facilitado por el 2º gol, si pero si vi al RM, que siempre es peligroso aun jungando mal, mas inofensivo.

    Decir como he oído por ahí a sesudos, modo ironia off, decir que el FCB juega al contraataque y ver el centro del campo con Iniesta, Masche y Rakitik y mantener eso creo que es de mal intencionado.

    Creo que a dia de hoy, el FCB sufrirá mas contra equipos que sepan mantener mas el balón, tipo RM y Bayern, que contra equipos que se cierran y contraatacan, el robar el balón en fase de defensa estatica no es uno de los puntos fuertes de este Barsa.

    Todo esto sin valorar que el FCB y su once inicial jugaron 3 días antes y que el RM tuvo una semana de descanso y preparación, creo que esta causa también puede ser la razón que el FCB comenzara mas pausado el partido.

    Bueno esta es mi pequeña opinión. Creo que esta forma de jugar, menos academica, es una buena base para poder ir mejorándola en la fase de ataque contra defensas muy retrasadas y para mejorar la disposición defensiva tras perdida. Creo que hay mucho que mejorar, pero desde la victoria siempre se puede mejorar mas tranquilamente.
    Mi deseo es que se pueda volver a un juego de posición mas académico, pero lo importante es darse cuenta que hay que evolucionar y adaptarse a los jugadores que hay y las defensas que nos encotramos y es por eso que necesitamos mas jugadores con capacidad de asociarse pero principalmente con regate también.

    Yo sinceramente sali contento de esta segunda visionada del partido, a la primera visionada no puedo decir nada ya que estuve muy nervioso y tenia a mi hija haciendo trastadas, jajaja, cosas de la paternidad, pero si sentí tranquilidad al comienzo del partido y sobre todo en la segunda parte.

    Saludos cordiales
    Alfonso Schick

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