Luis Enrique

Uno de los principales movimientos del conjunto romanista en verano fue la incorporación del delantero bosnio Edin Dzeko. Nueve de referencia, rematador empedernido y poco dado a relacionarse con el juego en todo aquello que no tenga que ver con el gol, el

En el Calderón se jugaron dos partidos y el Barça jugó muy bien ambos. El primero, por el lado culé, estuvo marcado por la suplencia de Leo Messi, planteamiento, nudo y desenlace habitual del juego de los de Luis Enrique.

En todos los duelos entre Barça y Atlético de Madrid de la pasada temporada, los segundos saltaron al campo en desventaja. El equipo de Simeone, último campeón entonces, encaraba el enfrentamiento contra los culés obligado a abrir el partido si quería llevar peligro

Sergi Roberto vio comenzar el Athletic - Barça sentado en el banquillo. El mismo que hace poco más de una semana lo acogió cuando, tras una hora de juego complicada para el canterano, Rakitic entró en su lugar. Los ecos de aquel