Luís Aragonés

seleccionUna vez asegurada la clasificación para los cuartos de final, es el momento de detenernos un instante en el ritmo frenético que imprime una competición como la Eurocopa y reflexionar sobre lo ofrecido por la selección y lo que puede ofrecer de aquí en adelante en la lucha por lograr el título. Tras el pleno de victorias ante las selecciones de Rusia, Suecia y Grecia, la maquinaria mediática se ha puesto en marcha y la euforia se ha disparado entre los aficionados, pero para alcanzar el éxito la selección no debe contagiarse de esta euforia y tener claros sus puntos fuertes así como sus debilidades, ya que del aprovechamiento de los primeros y de la minimización de las segundas, dependerá el éxito o el fracaso de los de Luís Aragonés. Para empezar, Italia como piedra de toque, una selección que parecía muerta tras ser barrida por Holanda y empatar ante Rumanía, pero que pese a las dificultades ya está en cuartos. Frente a España a la ya conocida ausencia de Cannavaro se sumarán las importantísimas de Pirlo y Gattusso por acumulación de tarjetas. Pese a todo, seguro que la azzurra venderá muy caro el pase a las semifinales obligando a los de Luís a jugar muy bien sus cartas para sacar la eliminatoria adelante.