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junio 2013

Hace una semana, Sandro Rosell, presidente del F.C.Barcelona, declaraba que tras el fichaje de Neymar al club todavía le faltaban por acometer una o dos incorporaciones. Asumiendo y confiando que la contratación de un nuevo central es ineludible, queda por esclarecer ese posible tercer refuerzo. En marzo, cuando le dedicamos la atención a la planificación del Barça 2013-14, también repartimos la atención en tres focos: Neymar, el central y la portería. Sin embargo, el deseo de Valdés de agotar su contrato y la sensación de que el club no se va a mover en ese sentido, podrían abrir nuevos escenarios. Un anexo a la planificación, habría sido el lateral derecho, pero la excelente segunda mitad de temporada de Alves y la escasez en el mercado, parecen indicar que tampoco ahí se resolvería el enigma. En el apartado de bajas, suena con fuerza el adiós de Thiago, un revés importante, pero da la sensación que la respuesta se encontraría antes en el ascenso de alguien del filial que en una nueva incorporación. ¿Quién es, entonces, ese eventual tercer fichaje?

A los quince años, Pep Agut quería ser pintor. Al final se convirtió en artista, que como él dice, es algo bien distinto. Tampoco es lo mismo jugar a fútbol que ser futbolista. A fútbol hemos jugado prácticamente todos. O quizá sea más acertado decir que hemos jugado al balón. De ahí, que cuando juegan los que saben, nos cueste tanto apartar los ojos del esférico tesoro que los veintidós jugadores parecen anhelar. El jugador técnico, el que es capaz del control imposible, de impactar el balón con cualquier superficie del pie, de poner un pase medido a cuarenta metros, de meterla por la escuadra de tiro libre o de conducir sin perderla entre cinco rivales. Ese nos tiene ganados. Porque nosotros, que hemos jugado al balón, sabemos lo difícil que es eso. Todos hemos dibujado alguna vez.

Al Barça nunca le han gustado las cesiones. No las ha contemplado como una etapa más del proceso de formación sino como un recurso para sacarse de encima problemas. Si faltan fichas y sobran jugadores, un par de cesiones solventan la ecuación. Parece que este año la cosa va a cambiar. De entrada, una cosa es evidente: al Barça se le acumula el talento en el filial, y la primera plantilla tampoco ofrece mucho espacio.

Neymar es una oportunidad y un reto. Una suerte y una responsabilidad. Con su contratación, el Barça se ha hecho con la presa más jugosa del mercado, un jugador diferente, un talento como hay pocos. Una jugada maestra que de golpe ha elevado el techo futbolístico del equipo. Con Neymar el Barça puede aspirar a ser más. El reto es exprimir hasta la última gota de fútbol del brasileño. No guardarse nada. Guardiola con Messi lo vio clarísimo. Uno de sus grandes logros es que siempre le siguió el paso al argentino. Leo no podrá decir que el de Santpedor le frenó. Ahora le toca a Vilanova. Si cabe, tiene un reto mayor. A Tito le toca afrontar la forzosa transición. Esa que desde hace dos temporadas el equipo intenta acometer sin traumas y que parece que necesitará más heridas de las pronosticadas. En este escenario, la llegada de Neymar podría parecer un nuevo frente abierto, pero de hecho son dos procesos que van de la mano. 

Aunque de entrada sorprenda, uno de los problemas cuando se habla sobre Neymar es que se le ha visto poco. No son tantos los que trasnochan para seguir las competiciones americanas o los que buscan la manera de encontrar los partidos a la mañana siguiente. El problema que tiene esto, en el peor de los casos, es que se termina hablando de otros jugadores en lugar de Neymar. Ronaldinho, Robinho, Ronaldo, Denílson, Romario... Depende de las intenciones previas de cada uno que elija uno u otro. Decimos que eso ocurre en el peor de los casos, pues en el mejor, sucede que se habla por boca de otros. Así pues, entendemos que la mejor manera de empezar esta semana especial dedicada al fichaje del brasileño, es ofreceros casi 200 minutos de Neymar en estado puro. Nada de highlight que puedan conducir al engaño, sino resúmenes, más o menos extensos, de las intervenciones del ya ex-delantero del Santos a lo largo de 20 partidos.