La decisión de Guardiola
La semana pasada saltó la noticia del fichaje de Guardiola por el Bayern de Munich para la próxima temporada. Después de un análisis mayormente epidérmico, empezó el juego, la subasta. ¿A quién se llevará Guardiola con él? No somos muy originales: Neymar, los jugadores del Barça, algunos de los jóvenes talentos alemanes... Si nos fijamos en la plantilla del coloso germano, veremos que el Bayern es un equipo hecho y quizás la tercera plantilla más potente del planeta. Hay poco margen. Si acaso algún interior y un defensa, pero atención ahí, porque los de Bavaria ya cuentan con Lahm, Boateng y Alaba, y como dice el amigo Abel Rojas, desde que se conoció la noticia del desembarco de Pep, a Javi Martínez se le está poniendo cara de central nuevamente. Sin embargo, quizá más interesante aún, sea ver las bajas que dé el de Santpedor, y en relación a eso, como afronta la decisión que va a marcar su paso por Alemania.
Querer no es poder, pero ya es mucho
Ya habrá tiempo para hablar del terremoto Valdés. Cuando la niebla amaine y podamos vernos los pies. Lo que si diremos es que si para alguien ha sido positiva la bomba del cancerbero ese es Alexis Sánchez, que esquivará las portadas y debates sobre su casi cómica relación con el gol por un tiempo.
El chileno, en la que debía ser la temporada de su consolidación, vive una situación de bloqueo. Esto no es nuevo. Nunca ha sido un goleador ni un definidor impecable. Más allá de la calidad, el gol se siente o no se siente, y por eso a jugadores de la talla de Iniesta se les hace la portería tan pequeña y otros como el Chicharito la ven como una piscina. Alexis no es lo uno ni lo otro. Es delantero y eso implica una cierta relación con la red, pero no un jugador de los que se pesan jornada tras jornada en el marcador. Sus puntos fuertes son otros, pero siempre los ha acompañado con un número aseado de goles.
La solución correcta
Cambia la película y el escenario, pero se mantienen los actores. Al menos la mayoría. Barça y Málaga trasladan su disputa a la Copa del Rey con el Camp Nou de fondo para el duelo de la ida. No parten de cero, el partido de Liga es el punto de partida. En La Rosaleda ambos midieron fuerzas y más allá del resultado, se impuso bastante claramente la sensación de superioridad azulgrana. El Málaga salió a jugarle al Barça, a competirle de tú a tú, pero ahora, una vez confrontadas las miradas, el planteamiento cambia.
Los tweets del Málaga-Barça
-Onces sin muchas sorpresas. Esperábamos a Santa Cruz y contábamos con Mascherano. El Barça renuncia a un 9 por delante de Messi. -El cambio de punta en el Málaga obedece a la falta de velocidad de Saviola para estirar y a
El Málaga de Pellegrini
La trayectoria de Manuel Pellegrini merece más. Por parte de todos. Son ya muchos años encadenando proyectos tremendamente estimulantes y enormemente ricos. River, Villarreal, Real Madrid y ahora Málaga. El que se considera su mayor fracaso fue una temporada de 96 puntos.
Sin duda su obra magna estuvo en Castellón, y aunque los dos Villarreales que construyó son referentes para el fútbol español de los últimos años, quizá lo que nos habla de su calidad como técnico sea el hecho de haber finiquitado uno y engendrado el otro, y la manera como lo hizo. Decidir, un día, que tocaba clausurar el Villarreal de Riquelme y empezar a edificar uno nuevo con los Diego López, Cazorla, Pires, Godín o Rossi, no es fácil.
Ahora el chileno comanda a un Málaga en situación complicada tras la esperanzadora llegada de los petrodólares a la Costa del Sol, equipo al que, curiosamente, con su última derrota en el Real Madrid permitió la permanencia y quien sabe si el seguir existiendo.
Las 10 maravillas de Pep Guardiola: 2- «La Final»
Temporada 2010-11. Final de la Champions League. Barça-Manchester United: 3-1
Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Abidal; Busquets, Xavi, Iniesta; Pedro, Messi y Villa.
Quizá, las dos finales de Champions que ha disputado, sean los dos mejores partidos en la carrera del Leo Messi. La primera, en Roma, fue la de la sorpresa por su ubicación en el centro. En la segunda, ahora en Wembley, todos lo esperábamos ahí, y aún así, comandó al Barça para convertirte en uno de los campeones más indiscutibles que se recuerdan.
El Barça de Guardiola fue un equipo de finales. No es habitual que entre las mejores actuaciones de un equipo se cuenten tantas grandes finales. Citas en las que la igualdad entre oponentes, el conservadurismo y la prudencia por el miedo a la derrota, la presión y la tensión, acostumbran a deparar choques con más activos emocionales que futbolísticos. No es este el caso. El Barça de Guardiola ganó y perdió finales, pero siempre las jugó bien. Habitualmente, mejor que nunca.
El detalle Post-Partido: La soledad de Forlín
Cuando un equipo juega como jugó el Barça ayer ante el Espanyol, poco o nada puede hacer el rival para evitar la avalancha. Esto no quita, sin embargo, para que haya decisiones que, lejos de dar un soporte extra ante lo que se avecina, supongan algo así como un tiro en el pie para los propios intereses.
Los tweets del Barça-Espanyol
-El Barça sale con el once de gala de Tito. Equipo consolidado con Cesc-Xavi en interiores e Iniesta desde la izquierda. -En el Espanyol falta ver el dibujo y la posición de Verdú. Espero 4-4-1-1 con el ex-azulgrana detrás del punta
Las tres edades del Barça de Vilanova
Prefacio: Las dos caras de una decisión perfecta
Al finalizar la temporada pasada el F.C.Barcelona tuvo que enfrentar una situación que esperaba que nunca llegara. Pep Guardiola, tras cuatro años entrenando al primer equipo y uno al filial, decidía parar, detenerse, subir a la superficie a respirar. Se avecinaba un momento traumático, la creación de una frontera entre un pre y un post. Prácticamente todo el mundo coincidía en que la decisión sobre su sustituto debía ahondar en la senda de la idea y el modelo que Pep había llevado a la excelencia, pero todo el mundo, también, daba por sentado con resignación que se iniciaba un nuevo ciclo. Sin embargo, la dirección deportiva sorprendió con una decisión genial: la designación de Tito Vilanova, asistente de Guardiola, para tomar las riendas del equipo. No sólo se subrayaba por partida doble la idea y el modelo, sino que además, con la decisión tomada, se calmaban los temores escenificando una continuidad en el proyecto insospechada dada la situación. Transitar sin desplazarse. El equipo empezaba un proceso de renovación, pero se conseguía diluir la incertidumbre, la sensación de cierre de un momento histórico, de paso a una nueva etapa, de pérdida traumática. La suficiencia como técnico de Tito Vilanova la conocían los de dentro, los encargados de tomar la decisión. De su capacidad para llevar el vestuario, tras cuatro años siendo mano derecha de Guardiola, pocas dudas podía haber. El vestuario estaría con él. Era “uno de los nuestros”.Las tres edades del Barça de Vilanova*
El día 1 de enero estrenamos año y nuevo perfil en Facebook de En un momento dado con el artículo especial "Las tres edades del Barça de Vilanova". ¡Os esperamos a todos!
