Dos más uno no siempre son tres
El Manchester City ha arrancado la temporada insistiendo en determinados patrones de juego cuando tiene el balón. Seguramente con la idea de construir rápidamente un abecedario futbolístico alrededor de Jack Grealish, los de Pep Guardiola han empezado el curso 2021-22
Ancelotti al descanso
A veces, un partido de fútbol puede cambiar para sus veintidós protagonistas sólo porque uno de ellos, y no necesariamente uno de los más importantes, modifique ligeramente su comportamiento o su posición sobre el campo. Es lo que ocurrió anoche
Cortarse con un espejo
Ahora mismo, la Champions League es un problema para el FC Barcelona. No la juega, la sufre. No puede sacar nada bueno de ella. A nivel competitivo, sus credenciales individuales y colectivos están lejos de quienes, como él hacía antaño,
En el segundo movimiento
Esta temporada Jack Grealish está entrando más veces en contacto con el balón que la anterior. A pesar de ceñirse como extremo izquierdo a las restricciones posicionales obligadas en un equipo dirigido por Pep Guardiola, y aun con el hecho
Un camino más simple
Ocurrió en El Molinón, en un duelo en el que se enfrentaban el Barça de Guardiola y el Sporting de Preciado. Solo era la jornada tres de Liga, pero el conjunto barcelonista llegaba a Gijón marcado por dos tropiezos inesperados
Con Busquets cerca de los centrales
"Si el rival juega con dos delanteros, con tres defensas tengo suficiente". Este razonamiento 'cruyffista', hijo de una era que a nivel defensivo todavía no había desterrado los marcajes individuales, es una de las bases que ha definido la evolución
La presión como revulsivo
En el Madrid de Zinedine Zidane, a menudo la presión adelantada ocupó el lugar de un delantero desequilibrante. Con Cristiano Ronaldo en Turín y sin encontrar en Bale, Hazard o Vinícius certezas para reemplazar al portugués en el día a
Cuando Bernardo Silva
Aunque pueda parecer lo contrario, es coherente que los sistemas con defensa de cinco hayan ganado popularidad en una época que prioriza la presión adelantada sobre repliegue en campo propio. Más allá del refuerzo numérico que representa la presencia de
Un Erasmus para centrales
Durante los últimos treinta años, el FC Barcelona no ha conseguido asentar en el primer equipo a ningún central que, formado como tal, no haya completado su maduración con 'un Erasmus' en otro equipo. Lo intentaron Quique Álvarez (un partido